domingo, 8 de octubre de 2017

El Evangelio De Juan 44: El Evangelio Consumado. Juan 6:41-46.



Cuando el Señor Jesús, reprendió a los judíos por seguirlo con fines propios y no por una verdadera convicción de que fuese enviado por el Padre, ellos de inmediato para tratar de defenderse hicieron alusión a Moisés y su acto de darles pan del cielo, a lo cual Jesús les responde que Moisés solo fue un intermediario y que Jesús mismo es el Pan del Cielo dado por El Padre.

Además, Jesús revela la voluntad del Padre: que aquellos que le fuimos dados a Jesús, él no va a perder ninguno, y entendimos con base en estas palabras de Jesús que los que somos preservados para salvación tenemos siempre dos características inseparables:

ü  Damos fruto en nuestras vidas de ser transformados a la imagen de Cristo.
ü  Pertenecemos a una iglesia local de sana doctrina bíblica.

Recuerda amado hermano los riesgos de dejar tu relación diaria con Cristo, los apostatas no se hacen de un día para otro, van cayendo poco a poco en la tibieza y enfriamiento espiritual, por ello es que DIOS diseñó que la vida cristiana la viviéramos en comunidad, para fortalecernos unos a otros.

La promesa de Cristo es clara, ninguno de los suyos pereceremos, sino que él mismo nos guiará a la vida eterna, y DIOS lo hacer por al menos 3 medios:

ü  Las exhortaciones en su palabra y en las enseñanzas.
ü  Los medios de gracia: orar, leer la biblia, adoración corporativa, etc.
ü  Los sacramentos bíblicos: bautismo y santa cena.

Tomar la cena del Señor es lo que a los judíos era tomar la pascua, les recordaba su identidad como la nación del DIOS Todopoderoso, al igual, nosotros la tomamos en la congregación de los santos, junto a nuestros hermanos, pues coincidimos en agradecer que DIOS nos rescató de la esclavitud del pecado y que ahora pertenecemos a su reino por medio de su iglesia.

Los judíos, al no entender el motivo por el cual Jesús mismo se llamó el Pan del cielo, de inmediato comenzaron a murmurar. 41 Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo. 

a nadie le gusta que lo dejen sin argumentos, y menos cuando lo que trataban era de escudarse o auto justificar sus acciones, por ello es que recurrieron a la murmuración, no eran solo susurros o un secreto a voces, por los versos 42 y 52 podemos darnos cuenta que era una queja o murmullo de desagrado general.

Lo que hace la gente sin argumentos es atacar a la persona, se conoce como falacia Ad Hominem. 42 Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, dice éste Del cielo he descendido?
Estás palabras, expresadas en un tono casi de burla, dejan ver que los judíos se negaban a aceptar a Cristo como envía do por DIOS, si en verdad hubiesen sido dudas razonables, las podrían expresar humilde y cortésmente, pero sus interrogantes no solo llevaban una mala intención, tampoco eran las correctas, estaban equivocadas tanto en contenido como en su intención, por eso es que el Señor NO se molesta en tratar de contestarlas.

Jesús, que es todo sabiduría, lo que hace es nuevamente confrontarlos directamente como lo vemos en el versículo 43 Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros. 44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.

Primero, al reprenderlos por la murmuración, estaba haciendo énfasis en la responsabilidad humana, fueron ellos quienes, de su corazón pervertido y torcido, idearon los malos pensamientos y los dieron a luz murmurando del Señor.

Y después, hace mención del decreto divino de la predestinación de los elegidos, cuando se refiere a traer no es solo la mención de una influencia moral, DIOS no se limita a rogar o a aconsejar para que vayamos a Cristo, él NOS TRAE A ÉL.

La palabra griega para traer es jelko (ἕλκω, G1670) que significa también sacar y arrastrar literal o figuradamente. El traer del que hablan estos pasajes indica una actividad muy poderosa, incluso, podríamos decir, irresistible.

Tenemos la garantía de que cuando DIOS se propone cumplir su Soberano propósito, en este caso llamar a los pies de Cristo a sus elegidos, no hay nada ni nadie que pueda impedirlo.

En los siguientes dos versículos, Jesús nos muestra que el llamamiento es mucho más que un proceso intelectual: 45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí. 46 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre.

Jesús está dejando claro en primer lugar que no es solo porque DIOS influya moralmente al hombre, o que sea un proceso de pensamiento, sui fuera así, el evangelio sería recibido en los círculos intelectuales, los más estudiosos serían los primeros en dar su respaldo, cuando es casi siempre lo contrario. Romanos 1:22.

El creer en Cristo va más allá de algo moral o intelectual, cuando Jesús menciona a los profetas, no a Moisés o sus escritos, sino específicamente la parte de los profetas y seguido menciona la frase serán enseñados por DIOS, hace una referencia directa a varios pasajes muy específicos:

ü  Isaías 54:13.
ü  Isaías 60:2-3.
ü  Jeremías 31:33-34
ü  Miqueas 4:2.
ü  Sofonías 3:9.

Jesús trae el cumplimiento de las profecías dictadas en el A.T no se trata de intelecto o de un cambio moral externo de comportamiento, es una transformación total, nuestro interior, nuestro corazón es renovado, nuestra mente es cambiada, de una mente pervertida por el pecado a la mente maravillosa de Cristo. 1ª Corintios 2:16.

Estas son noticias excelentes para nosotros los seres humanos, pues no solo vemos la Soberanía de DIOS en la salvación, y al igual que Jesús con el paralitico del estanque, que lo sanó aun a pesar de su miserable postura, así DIOS nos trata, nos arrastra de ser necesario, nos saca de nuestro estado de maldad natural y nos lleva a los pies de Cristo.

Además, y, por si fuera poco, DIOS nos hace una transformación profunda y completa, la mente carnal, la mente depravada que no quería ni podía entender las cosas espirituales, fue quitada y en su lugar, fue puesta la mente del Señor Jesucristo, lo que significa que si no somos ajenos al evangelio, que si lo entendemos y humildemente lo aceptamos, no es porque:

ü  Somos más capaces.
ü  Somos más inteligentes.
ü  Somos mejores.
ü  Merecemos entenderlo.
ü  Tenemos más intelecto.

Es únicamente porque la mente de Cristo tomó el lugar de la mente depravada, por eso son sus palabras: no que alguno haya visto al Padre, sino porque Cristo vio al Padre.

Lo que Jesús les está diciendo a los judíos, pero que ellos no pudieron entender es lo que yo llamo: el evangelio consumado, y lamentablemente muchos en la actualidad no lo han escuchado todavía.

El evangelio consumado es comprender que la salvación es mucho más que ser perdonados e ir al cielo, la salvación también implica recibir la vida divina, la capacidad por medio de Cristo de vivir una vida santa.

Jesucristo no vino a morir solamente para que nosotros fuéramos perdonados y pudiéramos ir al cielo, si eso es todo en nuestra salvación ¿Para qué seguir aquí después de nacer de nuevo? ¿Por qué nos deja en el mundo y no nos lleva con el después de ser salvos?

De ningún modo menospreciamos el precioso perdón de pecados otorgado en la cruz, pero hay más, mucho más en nuestra salvación, DIOS nos perdonó y nos dejó en la tierra por una razón, y esa razón es para poner la vida de Cristo en nosotros y después expresar esa vida a todos los que nos rodean.
DIOS no pone a su Santo Espíritu en una persona pecadora, va en contra de su naturaleza de Santidad infinita, por eso es necesario primero nacer de nuevo, ser regenerados, y una vez que hemos nacido de nuevo y la vieja naturaleza de pecado se ha ido, ahora si El Espíritu de DIOS viene a morar en los creyentes.

Sin embargo, muchos de nosotros nos quedamos en el área del perdón solamente y no conocemos el cuadro completo. El evangelio consumado significa que DIOS quiere poner SU VIDA en nosotros, para eso nos salvó. Romanos 8.29.

En el Antiguo Testamento, Dios venía sobre los hombres, pero no moraba en ellos. Hoy en la persona de su Espíritu, Dios viene en aquellos quienes lo conocen, Él llega a ser nuestra propia vida, puso su naturaleza divina en nosotros 2ª Pedro 1:4, la salvación no llegará a un fruto completo hasta que entendamos el misterio de la unión que compartimos con Cristo: somos uno con Él, tenemos su mente, por eso entendimos y recibimos el evangelio, pero también significa que ya tenemos la capacidad de vivir vidas consagradas a DIOS en santidad.

El que un cristiano entienda que su deuda fue cancelada en la cruz no le da la fuerza para experimentar el poder de DIOS en su vida, no va a pasar hasta que entienda que Cristo no es solo parte de su vida, o lo más importante de su vida, CRISTO ES SU VIDA. Colosenses 3:4.

Todos sabemos la historia de la muerte de Cristo en la Cruz y que en esa cruz pagó todas nuestras deudas de pecado, pero no es la historia completa, ahora tenemos la más grande herencia del universo, la vida de Cristo, literalmente Cristo viviendo en nosotros permanente e inagotablemente.

DIOS NO cambió nuestras vidas, Él hizó de nosotros nuevas criaturas, empezó en lo espiritual, nuestra mente y corazón y terminará un día al cambiar nuestro cuerpo también, mientras esperamos a que esto suceda, podemos sufrir por la dificultad de vivir por y para DIOS o bien, podemos creer las Palabras de Jesús y descansar en que él es nuestra vida misma.



domingo, 1 de octubre de 2017

El Evangelio De Juan 43: Jesús El Pan De Vida Para Su Iglesia. Juan 6:34-40.



Después de dar de comer a más de 5000 personas, Jesús cambio de lugar y fue al otro lado del mar de Galilea, a Capernaum, ahí, en la sinagoga, reprocha duramente a la multitud que lo buscó con intensidad, pero únicamente por el interés de lo que él les pudiera dar, pues comieron una vez y se saciaron.

Pero no todo fue reproche, también les dicta un mashal que habla de poner la mirada en las cosas eternas y no en las pasajeras y temporales del aquí y el ahora, pero, por la respuesta de los judíos, podemos darnos cuenta que malinterpretaron las palabras de Jesús, pues en su mente religiosa de inmediato pensaron en las obras de la ley para poder ser salvos.

Jesús los corrige y les muestra las dos facetas de la fe, ambas son necesarias para la salvación:

·         La interna: creer en él como el Hijo de DIOS.
·         La externa: mostrar el fruto de una vida transformada.

Los moralistas únicamente tienen la faceta externa, son personas buenas, que no hacen cosas malas, pero no porque amen a Cristo, solo es por llevar una vida con una buena moral y una conducta ética aceptable.

En cambio, los casi cristianos son aquellos que solo tienen la faceta interna, dicen creer de todo corazón, pero no hacen nada por alejarse de los hábitos pecaminosos y no hacen nada por parecerse a Cristo por medio de la renovación de sus mentes.

Los judíos, entendieron la magnitud de lo que Jesús les estaba diciendo, pues de inmediato y a pesar de que Jesús ya había presentado testigos y autentificaciones de su autoridad divina y mesiánica, aun así, le compararon con Moisés, prácticamente le dijeron: si nos vas a exigir como Moisés lo hizo con la ley del Sinaí entonces danos una señal a la altura de lo que hizo Moisés: danos pan del cielo.

Jesús les contesta y les deja bien claro que NO fue Moisés quien les dio el Pan del Cielo, que Moisés solo fue el intermediario, además el Padre que es quien en realidad les dio el maná en el desierto, es quien ahora envía al verdadero Pan del Cielo: Jesucristo mismo.

En el siguiente versículo, podemos darnos cuenta que una vez más los judíos no entendieron la afirmación del Señor: 34 Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.

La misma intención con la que le respondieron en Samaria es con la que le responden aquí al Señor, solo mostrando interés temporal, ciegos a la verdad espiritual detrás de las palabras de Cristo, le piden que les dé de ese pan. ¿Qué podría ser mejor que esto? Un pan que satisface las necesidades materiales y que, además, según ellos, imparte vida física.
En los siguientes versículos, una vez más, lleno de amor y paciencia, el Señor les explica el significado real de sus palabras: 35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

Jesús les empieza explicando que él mismo es el Pan de Vida, que no se está refiriendo a una clase peculiar de pan con cualidades especiales que les daría solo vida física, por lo tanto, al referirse a no tener hambre y sed nunca más, se refiere al aspecto espiritual.

No es el tema especifica del día de hoy, por lo tanto, solo me limitare a recordar lo que ya hemos mencionado con anterioridad: aquellos que tenemos a Cristo NO nos falta nada y aquellos que tienen todo menos al Señor, no tienen nada en realidad.

Jesús continua, ahora reprochando su incredulidad:  36 Mas os he dicho, que, aunque me habéis visto, no creéis. Aquí el Señor hace referencia a lo dicho en versículo 26: me han visto hacer señales, me han visto sanar enfermos, me han visto multiplicar el pan, PERO NO TERMINAN de creer en mí.

Lo que el Jesús estaba haciendo notar es que ellos eran totalmente responsables por su incredulidad, ellos eran los únicos responsables por sus actos pecaminosos, no podemos culpar a DIOS de nuestros pecados cometidos solo por el hecho de que DIOS tenga todo predestinado desde la eternidad, eso es querer zafarnos de la culpa, moral e intelectual y espiritualmente somos responsables delante de DIOS de cada uno de nuestros actos.

Lo siguiente que les dice el Señor Jesús es: 37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. Nadie puede ser salvo a menos que venga a Cristo y nadie va a Cristo si no les es dado por el Padre hacerlo, una vez más vemos el monergismo en la Escritura.

Paralelo a esta serie de predicaciones, a media semana estamos estudiando la doctrina de la salvación, si deseas conocer más acerca de esta maravillosa doctrina, puedes asistir o seguirnos en las redes.

En el siguiente verso el Señor recalca una vez más su total obediencia y dependencia de DIOS: 38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, siendo total y plenamente DIOS, al mismo tiempo fue total y plenamente un ser humano, por ello es que descansaba y dependía del Padre y esto causaba una obediencia total a la perfecta voluntad divina.

Además, Jesús hace esta mención para demostrarle a los incrédulos judíos que no estaba para nada en contra de la voluntad de DIOS, para que no lo tomaran como pretexto en su religiosidad y dejaran de escucharlo.

En los siguientes 2 versículos, encontramos el centro de nuestra enseñanza del día de hoy y son los que nos llevarán a la aplicación práctica de este día: tomar la cena del Señor.

39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

La voluntad revelada de DIOS para los elegidos es clara en este aspecto: NO perdernos, sino llegar hasta el final, a la vida eterna, es comúnmente conocida como perseverancia de los santos, los 100 que conoció en la eternidad pasada son los 100 que glorificó en la eternidad futura.

Sin embargo, por ser malinterpretada y mal aplicada, esta enseñanza recibe duros golpes y críticas de parte de propios y extraños, los propios, al aplicarla de forma errónea a sus vidas, creen que podemos pecar deliberadamente, pero por ser elegidos DIOS no nos va a desechar o a borrar nuestro nombre del Libro de la Vida.

Mientras que por este mal testimonio, los extraños o detractores de esta enseñanza, nos llaman libertinos, seguidores de la triple S: Salvo Siempre Salvo.

Son dos, las evidencias totalmente necesarias para determinar si una persona está siendo preservada por DIOS para Vida Eterna, ambas son indispensables, no podemos tener una sí y la otra no, las cosas no son a medias nunca:

·      Estar produciendo el fruto del Espíritu: nuestro carácter a la imagen moral del de Cristo.
·      Pertenecer a la iglesia universal del Señor por medio de nuestra membresía a una iglesia local de sana doctrina.

Le repito, son inseparables estos dos requisitos, no podemos solo asistir a la iglesia, pero no dejar que DIOS trate nuestras vidas y nuestro carácter, pero tampoco podemos jugar al espiritual en casa y dejar de asistir a una congregación local y ser miembro de ella.

Agustín de Hipona dijo: No puede tener a DIOS como Padre quien no tiene a la iglesia por madre.

Pero, no solo se trata de asistir semana a semana a una congregación, el plan de DIOS es que seamos parte de ella, que tengamos comunión con DIOS y en consecuencia también con nuestros hermanos.

La biblia nunca dice nada acerca de vivir en soledad, nada ermitaños ni de los llamados llaneros solitarios, de hecho, dice todo lo contrarios, usa palabras tales como

·         Puestos juntos.
·         Unánimes juntos.
·         Unidos.
·         Miembros.
·         Herederos juntos.
·         Seremos glorificados juntos.

No estamos diseñados para vivir en soledad, y aunque nuestra relación con Cristo es personal no significa que es privada, todo lo contrario, lo que recibimos de DIOS al descansar en Cristo hemos de comunicarlo a nuestros hermanos en la Fe para edificarlos y ser edificados.

Es aquí en la iglesia donde somos fortalecidos por la comunión y donde somos exhortados a permanecer de la mano con DIOS, pues en soledad somos presa fácil, no solo del enemigo, en primer lugar, somos presa de nuestra propia carne, es aquí en las iglesias de sana doctrina bíblica donde recibimos las advertencias necesarias para no caer en apostasía:

Apostatar significa negar o dar la espalda a la fe cristiana y a Cristo como Señor, los síntomas de una persona apóstata se van dando gradualmente y son:

1. Descuidan poco a poco su relación íntima diaria con DIOS.

2. Luego huyen de la compañía de los cristianos fervorosos y entusiastas: asisten irregularmente a la congregación.

3. Empiezan a poner como pretexto los errores de otros cristianos.

4. Después empiezan a convivir más con hombres carnales, licenciosos y livianos.

5. Por fin empiezan a jugar abiertamente con diversos pecadillos, llamándolos cosa de poca importancia. Se empiezan a descarar.

6. Por último, endurecimiento de corazón y alejamiento total de DIOS y de la congregación, si un milagro de la gracia no lo previene, perecen para siempre en sus propios engaños. Hebreos 3:12-13.

Pensar que alguien NO necesita congregarse para ser cristiano o es altamente ignorante, pues la Escritura lo recalca continuamente con metáforas de comunidad o es alguien altamente arrogante y orgulloso, que no solo cree que es capaz por sí mismo de lograr la madurez en Cristo, sino que además cree que sabe más que DIOS que fue quien planeo que vivamos en familia, como hijos suyos por medio de congregarnos fiel y regularmente.

La cultura actual ha promovido hasta el cansancio el individualismo y la independencia total de los hombres, y en la iglesia ha repercutido en muchos huérfanos espirituales, que son conocidos en el ámbito cristiano como chapulines espirituales.

Estos cristianoides saltan de iglesia en iglesia, bajo el falso argumento que todas son del Señor, cuando lo cierto es que mayormente en estos tiempos son más escasas las iglesias verdaderamente bíblicas, pero la falta de raíces en un solo lugar evita que aprenden a discernir entre falsas doctrinas y sana doctrina.

Además, este tipo de vida evita que se rindan cuentas, se vive muchas veces en pecados y si se confrontan se van a otra iglesia más amorosa, Pablo mismo rendía cuentas a la iglesia local. Hechos 15:2-4. Hechos 21:19.

El congregarse en varias iglesias al mismo tiempo provoca también que no se comprometan realmente con nadie, y lo peor es que piensan que se puede ser un buen cristiano viviendo de esa manera, o definitivamente hay quienes piensan que pueden ser buenos cristianos sin asistir a ninguna iglesia y solo oyendo a los grandes ungidos de DIOS en tv, radio o internet, su mayor pretexto es que buscan la iglesia perfecta pero nunca la encuentran ellos solo son órganos sin cuerpo, ovejas sin rebaño, niños sin familia.

Si tenemos la oportunidad de hacerlo, pero aun así no nos congregamos, entonces no hay motivo para pensar que somos realmente cristianos, lo trágico del asunto es que no tenemos motivo para pensar en que estamos en el Camino de la vida Eterna.

Pero no desfallezcamos, acabamos de escuchar que el plan de DIOS es que aquellos que el Padre le dio a Cristo, ninguno se pierda.

Contrario a lo que los detractores del T.U.L.I.P. creen, la forma en que Cristo nos guarda de perdernos no es mágica o fantástica, el Señor lo hace principalmente de 3 formas:

1. Las exhortaciones a no caer o apostatar, tanto en la Escritura como en las predicaciones pastorales.
2.    Los medios de gracia: oración, lectura de la biblia, comunión con otros cristianos.
3.    Los sacramentos: bautismo y santa cena.

Solo los verdaderos miembros de la iglesia cristiana toman sagradamente, con orden y con la real importancia que se merecen los sacramentos establecidos por DIOS: el bautismo y la santa cena.

La santa cena no solo es tomar pan y beber vino como un mero símbolo, a pesar de ser pan y vino normales, no deja de ser algo espiritual, pues aquellos que toman esta ordenanza dignamente se alimentan exteriormente de los elementos y al mismo tiempo se alimentan espiritualmente de Cristo, esto por medio de la fe, al saber que son beneficiarios de su obra en la cruz. Juan 6.35.



Tomar la santa cena es identificarme plenamente con Cristo y con su iglesia. 1ª Corintios 10.16.

Al igual que con la pascua judía, la santa cena es el recordatorio del lugar de donde DIOS nos ha rescatado en Cristo: de la esclavitud del pecado, y sobre todo es el nuevo lugar al que pertenecemos: SU IGLESIA.





Tomar la Cena del Señor es también:

·         Decir SI a la comunión con mis hermanos.
·         Es afirmar que pertenezco a su pueblo.
·         Es expresar que me identifico como discípulo.
·         Es estar dispuesto a ser enseñado y corregido.
·      Es estar completamente comprometido con DIOS como su hijo y con su iglesia con mis hermanos.

Por eso, es que al igual que con la pascua, la Cena se celebra no en solitario o individualmente, se celebra EN FAMILIA, no con la familia terrenal o carnal, recordemos que es más importante nuestra familia espiritual que la terrenal, por ello es que ahora la celebramos en la iglesia, con nuestros hermanos en la Fe.

Por eso es que a este sacramento también se le conoce como comulgar o comunión, y es una de las maneras en las que DIOS nos llama a ejercer la disciplina en la iglesia, negando el tomar este sacramento como medida de orden, por la gracia de DIOS no lo hemos tenido que aplicar, pero de ser necesario para guardar de ser blasfemado el nombre de Cristo, si es necesario negar el sacramento de la comunión, en el Nombre de Cristo lo haremos.



Un Dios Santo 11: Contender con Dios Parte 1. Habacuc 1:2-4.

La máxima expresión de la ira y la justicia de Dios se pueden ver en la cruz del calvario, es ahí donde la justicia santa de Dios se hace ...