domingo, 8 de mayo de 2016

El Fruto Del Espíritu 14: Fe Salvífica. Romanos 10:17.

La semana pasada en nuestro estudio del fruto que el Espíritu Santo produce en la vida e aquellos creyentes que permanecen en Cristo vimos el llamado fruto gemelo: la benignidad y bondad.

En pocas palabras dijimos que por definición un cristiano los que lo rodean deben de verlo como una persona gentil y amable, pues obviamente ellos no saben lo que benignidad y bondad significan, pero si ven nuestra forma de tratar a los que nos rodean, esta característica es la que le da el sabor al fruto que estamos dando, es la fragancia, el sabor dulce y agradable al paladar.

El día de hoy estudiaremos la siguiente característica del fruto del Espíritu: La Fe.

¿Qué es la Fe?
¿Quién y cómo se produce la Fe?
¿Todos tienen Fe?
¿Qué es la Fe salvífica?
¿Es necesario algo más a parte de la Fe para ser salvos?

Esto y más veremos a continuación por medio de la Escritura.

La palabra griega para Fe es pistis significa firme convicción, confianza, fe y fidelidad. De hecho, hay algunas versiones de la biblia, varias no solo una, que traducen fidelidad en lugar de Fe, por lo cual más adelante abordaremos también esta característica.

Mucho se habla de la fe en las iglesias, pero poco se vive en ella; durante todo el tiempo de mi caminar en Cristo he escuchado frases como estas:

ü  Hermano, debe vivir por fe.
ü  Hermano, tenga fe.
ü  No te preocupes de tus problemas, ten fe y déjalo en las manos de Dios.
ü  Salte de trabajar, dedícate al ministerio y vive por fe.
ü  Debes pedir con fe.
ü  No sana porque no tiene fe.
ü  Y muchas más parecidas.

Tal parece que el concepto “Fe” no es algo bien definido en la mente de muchos en el pueblo de Dios y mucho menos actualmente que hay numerosos y muy serios malos entendidos con la palabra y el concepto de Fe en las iglesias, el llamado Movimiento de la Fe, que viene de la mano con el Movimiento de la prosperidad se han encargado de tergiversar el entendimiento bíblico de la Fe.

El promotor moderno del movimiento de la Fe, Kenneth Coppeland afirma que DIOS creó el universo con su propia Fe, esta declaración es una herejía con palabras mayores, pues reduce al creador y soberano del universo a un ser puesto a la disposición de una fuerza mayor que Él mismo: su propia Fe.

Estos promotores de herejías dicen esto, pues de esta manera incitan a las personas a declarar con suficiente Fe sus bendiciones, y así como DIOS tuvo suficiente fe y fue creado el universo nosotros, dicen ellos, podemos crear con nuestra fe lo que necesitamos o lo que queramos, ya es tiempo de que limpiemos nuestro hablar de frases metafísicas como:

ü  Yo declaro que te va a ir bien.
ü  Yo decreto que vas a ser sano.
ü  Establecemos bendiciones a tu vida.
ü  Atamos toda maldad en tu contra.
ü  Desatamos una lluvia de sanidad a tu vida.
ü  Etc.

A esta herejía se le conoce teológicamente como fideísmo, que es Fe en la Fe, lo cual es absurdo en sí mismo, además DIOS NO tiene necesidad de tener Fe como nosotros sus criaturas, DIOS simplemente creó el universo y lo sustenta con el poder de Su Palabra. Hebreos 11.3.

Hay muchas personas en el mundo que piensan que tiene Fe y lo peor es que están seguros que esa Fe podrá salvarlos, sin embargo, la Fe, la verdadera Fe salvífica o Fe que salva es más que únicamente creer. Santiago 2:19.

La Fe natural o Fe simple, es la confianza con la que todos los seres humanos nacemos, pero esa confianza no es en Cristo ni en su obra redentora, por lo tanto, no crea ningún cambio en las vidas de los hombres.

Este tipo de fe solo se puede definir como “creer”; y viene impregnada en el alma de todo hombre. Este tipo de fe o creencia provoca que los hombres consigan sus metas o estén seguros de que algún acontecimiento va a suceder.

Ejemplos:

  • Los hombres crean planes creyendo que van a vivir al siguiente día e impulsados por esta creencia formulan citas, proyectos, etc.
  • Cuando emprendes un estudio a cualquier nivel escolar, visualizándose como si fueses a terminar con éxito.
  • El emprender un viaje en tu automóvil y creer que vas a llegar con bien a tu destino.
  • Despedirse de alguien diciendo el acostumbrado: hasta mañana.
Este tipo de creencia puede ser derribada por cualquier circunstancia externa fuera de los alcances de la persona, como un accidente, la muerte, enfermedad, etc. Este tipo de fe se basa en eventos cotidianos y repetitivos en la vida de los hombres. Desarrollándose en lo que ven a su alrededor. (Ver para creer). La fe humana está basada en la sabiduría natural y en la confianza de nuestras habilidades naturales. Santiago 4:13-15.

Al contrario de lo que la gran mayoría de las personas piensan, la FE salvífica no es algo que nosotros tenemos por nosotros mismos, sino que es un regalo que DIOS nos ha dado, obviamente como todos los regalos de DIOS es por gracia: Efesios 2:8.

La Escritura dice en Hebreos 12.2 que Jesús es el autor y consumador de la Fe. Autor: Gr. Arquegos: quien la origina, quien la funda, quien le da principio. Jesús la inicio en la eternidad. Consumador: Gr. Teleiotes: llevar a la madurez, desarrollar totalmente. Jesús la perfecciona en nosotros en el tiempo.

La Fe no es algo que nosotros producimos de nuestro espíritu, o de nuestra alma, la Fe es un regalo que DIOS depósito en nosotros en la eternidad, recordemos que tenemos FE porque somos elegidos por DIOS no somos elegidos porque tenemos Fe.

Si DIOS basará su decisión de elegirnos para ser salvos porque echo un vistazo al futuro y vio que íbamos a tener fe en él, entonces ya no sería la salvación SOLO POR GRACIA, ya hubiéramos hecho algo mínimo como tener Fe y tendríamos de que gloriarnos en nosotros mismos, a esta postura se le conoce como conocimiento medio o molinismo y NO ES BÍBLICA.

Por ello es que precisamente es la FE el medio por el cual DIOS nos salva, esto era de esperarse pues la obra de nuestra salvación está completamente en manos de DIOS, nosotros no aportamos nada a excepción del pecado que la hace necesaria, es por eso que NO APORTAMOS NI LA FE PARA SER SALVOS, la FE es el medio por el cual DIOS nos Salva y viene de parte de Él mismo.

Que quede bien claro en nuestras mentes y corazones: DIOS no nos salvó porque tenemos Fe, sino que DIOS mismo depositó esa Fe en nosotros en la eternidad, y cuando nos llamó a los pies de Cristo aquí en el tiempo es que se manifestó esa Fe. Juan 8:47.


DIOS deposito Fe salvífica en sus elegidos en la eternidad, y la forma en que la activa en el tiempo es por medio de la predicación del evangelio. Romanos 10:17.

Es el evangelio y solamente el evangelio el que produce la Fe necesaria para ser salvos, Pablo dice en el contexto de la cita que es la predicación de las buenas nuevas, no es nuestro testimonio personal o el decirles que Cristo viene pronto, tampoco decirles que si ¿Quieren ser hijos de DIOS? En otras palabras:

Nosotros NO convencemos a la gente para que tengan FE.

Esa no es nuestra labor, nuestra labor como decía Lutero, es llevar el evangelio a los oídos de las personas y DIOS se ha de encargar que baje a l corazón, hacemos el llamamiento externo y DIOS hace el llamamiento interno.

Por creer que nosotros como seres humanos podemos convencer a las personas es que religiones como los Testigos de jehová usan el miedo para atraer a las personas, y últimamente los círculos evangélicos usan de manipulación emocional para atraer más congregantes a sus iglesias:

·         Luces tenues.
·         Música relajante.
·         Ambiente de paz.
·         Voz tranquila y convencedora.
·         Llamado al altar.
·         Conciertos evangelisticos.
·         Un ambiente de euforia que arrastra a los presentes a tomar una decisión por Cristo.
·         Testimonios impactantes de ex pandilleros o ex homosexuales.

Y el caso más lamentable es el decisionismo o mejor conocido como la oración del pecador u oración de Fe, donde se tiene la errónea enseñanza que por hacer una oración con mucho sentimiento es la forma de ser salvo, no solo sustituye el evangelio y el arrepentimiento, también da una falsa idea de lo que es la Fe salvífica.

Además, no pocos ministerios modernos justifican el uso de prodigios y señales milagrosas en la actualidad, alegando que al ver un milagro la gente creerá en Cristo, lo cierto es que Cristo mismo sanó milagrosamente a muchos y esos muchos gritaban efusivamente días después ¡Crucifíquenle!

En Lucas 17:12-19, vemos un ejemplo claro en la Escritura que los milagros no producen Fe para salvación.

Cuando las personas van a las iglesias por estas manipulaciones, se vuelven prosélitos, pero no son regenerados verdaderamente, un prosélito es algo así como un partidario un simpatizante nada más, y en cualquier momento o por cualquier motivo dejan de asistir, pero los regenerados, los que nacen de nuevo, aquellos que el don de DIOS llamado Fe los ha llevado a los pies de Cristo, nada los puede separar de Él. Romanos 8: 38-39.

¿Qué es entonces la Fe salvífica? Hebreos 10:39-11:1.

La fe salvífica tiene dos características: Certeza y convicción.

Certeza del griego hupostasis: sustancia, garantía, confianza, y convicción del griego elencos que significa convicto, convencido, compungido.

La Fe salvífica es la acción interna (elencos) de la Palabra de DIOS en nuestros corazones y la respuesta externa (hupostasis) de un cambio radical de vida. Hechos 2:36-42.

¿Al oír qué? El evangelio por su puesto, presentado por medio de la Palabra de DIOS.

Una característica del fruto del Espíritu Santo en el creyente es una Fe que regenera nuestro ser, una Fe que nos transforma a imagen moral de Cristo un Fe Salvífica. Si tú has creído al mensaje del evangelio no es porque eres mejor a los demás, o porque tu si lo entendiste, si has respondido sí al llamado del evangelio de Jesucristo es porque el fruto del Espíritu en ti es la FE.

Esa Fe, es la acción interna y la reacción externa a la Palabra de DIOS. Romanos 10:8-10. Esta reacción al evangelio no es una simple oración, es toda una vida dando fruto del cambio internos que se produjo en nuestro ser, en eso ahondaremos la próxima semana.


jueves, 5 de mayo de 2016

Cristología. Bloque A: La Persona De Jesucristo. Tema 3: Los Nombres De Cristo. Cita: Mateo 1:21.

En teología sistemática, como ya lo vimos, el estudio de cristología va justo después del estudio de la antropología, no solamente es el paso lógico a seguir, sino que se da de manera fácil y sencilla ligar estos dos estudios bíblicos, como ya lo comprendimos la antropología estudia al ser humano en una condición especifica: como pecador, mientras que la cristología nos presenta la única solución a ese problema: el sacrificio de Cristo, este es el llamado pacto de Gracia.

El antiguo testamento revela los Nombres de DIOS en el idioma hebreo, algunos de ellos recientemente los estudiamos:

·         Elohim.
·         El Olam.
·         El Shaddai.
·         Yahvé.
·         Jiré.
·         Jehová Tsidkenu.
·         Jehová Mekadesh.
·         Jehová Es mi Pastor.
·         Etc.

Cuando el Antiguo Testamento fue traducido al griego (Septuaginta) sólo dos nombres para Dios fueron usados: Theos (Dios) y Kurios (Señor). Theos (Dios) es usado para traducir a Elohim, El, El Shaddai y Sabaoth. Kurios es la traducción de Adonai y Yahweh.
Jesús está directamente asociado con Theos y Kurios.

Hay seguidores del islam que afirman la existencia de Jesús. Lo afirman como un gran profeta, tal como Mahoma. Sin embargo, las enseñanzas de Jesús no son aceptadas por los islamitas. ¿Cómo puede ser? Por una razón y es que Jesús es definido según el Corán y no según la Biblia.

El Corán no presenta a Cristo como Dios, el Mesías, resucitado corporalmente y como único Rey. Por este motivo es importante conocer los Nombres de Cristo desde la perspectiva Bíblica, para conocerle tal como DIOS lo presenta.

En la Escritura se encuentra un gran número de nombres que son aplicados a Cristo; algunos de los cuales señalan su ser esencial y otros sus naturalezas; algunos sirven para designar sus estados y otros sus oficios. Se le llama el Hijo de Dios, el Hijo del hombre, varón de dolores, Señor de la gloria, el Mesías, el Mediador, el Señor, Profeta, Sacerdote, Rey, etc. Cinco de sus nombres merecen especial atención, estos son: Jesús, Cristo, el Hijo del hombre, el Hijo de Dios y el Señor.

A.   JESÚS.

De las 674 veces que aparece solo el nombre Jesús en el Nuevo Testamento, 641 aparece en los Evangelios y Hechos. De aquí puede deducirse que el nombre Jesús es usado principalmente para referirse al Señor Jesucristo en su estado de humillación. Fue el ángel que le comunicó ese nombre. Mateo 1.21.

Jesús es un nombre Teofórico, que significa portador de la deidad, es un nombre propio que contiene el nombre de una deidad, tenemos ejemplos del antiguo Egipto: Ramsés significa engendrado por Ra, Tutankamón significa imagen viva de Amón y Tutmosis significa engendrado por Tot.

En el judaísmo es muy común está práctica, con la terminación EL que se traduce DIOS:

·         Daniel. Dios es mi juez.
·         Emmanuel. Dios con nosotros.
·         Ezequiel. Dios es mi fortaleza.
·         Gabriel. La fuerza de DIOS.
·         Isabel. Dios es mi juramento.
·         Miguel. ¿Quién es como Dios?
·         Rafael. Dios ha sanado.
·         Samuel. Dios escucha.
·         Etc.

Jesús es la transliteración castellana de la forma griega Iesous del hebreo Josué, Joshua, abreviación de Jehosua, Yahvé es mi salvador o Jehová Salva o traducido el término Yahvé sería: YO SOY TU SALVADOR.

El nuevo testamento abunda en evidencia de Cristo como nuestro Salvador:

·         Lucas 19:10.
·         Hebreos 7:25.
·         Hechos 5:31.
·         1ª Juan 4:14.

La identificación de Jesús con Jehová Salva es corroborada por numerosos pasajes del antiguo testamento, veamos algunos de ellos:

·         Joel 2.32.
·         Isaías 45:5.
·         Salmo 3:8.
·         Oseas 13:4.

El Antiguo Testamento contiene dos personajes con el mismo nombre y que representaron una tipología de Jesús: Josué hijo de Nun, que prefigura a Cristo como el líder real, que logra para su pueblo la victoria sobre sus enemigos y los lleva a la Tierra Santa; y Josué hijo de Josadac, quien tipifica a Cristo como el gran sumo sacerdote que carga los pecados de su pueblo Zacarías 3.

Jesús es el cumplimiento de todos los nombres personales de Dios del Antiguo Testamento. Hechos 4:11-12. Filipenses 2:9-11.

B.   CRISTO.

Este Nombre lo estudiamos en nuestra serie de enseñanzas pasada: Los Nombres de DIOS, solo recordaremos que el significado es El ungido y habla de una persona especial encomendada a una labor especial.

C.   EL HIJO DEL HOMBRE.

La traducción literal de la expresión El hijo Del hombre es un ser humano, como lo vemos en el Salmo 8.4.

Jesús es el Hombre por excelencia. En él la perfecta deidad está perfectamente unida a la perfecta humanidad. El Señor prefirió llamarse a sí mismo el “El Hijo del Hombre” por encima de cualquier otro nombre o título. En los evangelios Jesús usa este título de sí mismo.

·         Mateo 8:20.
·         Mateo 12:8.
·         Marcos 2.10.
·         Lucas 9:56.
·         Juan 3:14.

El titulo El Hijo del Hombre además de ser una apelación a su humanidad, también deriva del pasaje de Daniel 7:13-14.

Algunos opinan que Jesús prefirió este nombre a otros porque era poco comprendido y servía excelentemente a los propósitos de encubrir su carácter mesiánico.

Sin embargo, es más probable que haya preferido este nombre porque no promovía ninguna de las interpretaciones erróneas del carácter mesiánico que eran comunes entre los judíos, así evitaba que lo quisieran coronar Rey antes de tiempo.

D.   HIJO DE DIOS.

El título “Hijo de Dios” habla tanto de la función como de la persona del Mesías. El bautismo del Señor es el punto de partida del desempeño de su función mesiánica. Juan. 1:34.

En el Nuevo Testamento Jesús se adjudicó este nombre. Sus discípulos e incluso los demonios ocasionalmente usan este nombre para dirigirse a él o para describirlo. Este nombre, tal como se aplica a Cristo, no siempre posee la misma connotación. Se usa de las siguientes maneras:

1.    En el sentido natal, es decir, para indicar que la naturaleza humana de Cristo tiene su origen en la actividad directa y milagrosa del Espíritu Santo. Este hecho se expresa claramente en Lucas 1:35, es como Adán en ese sentido. Lucas 3:38.

2.    En el sentido oficial o mesiánico, como una descripción del oficio y no de la naturaleza de Cristo.

Al Mesías se le llama con frecuencia el Hijo de Dios en calidad de heredero y representante de Dios. Los demonios usaron evidentemente el nombre de esta manera. Mateo 8:29.

3.    En el sentido trinitario o divino, el cual sirve para designar a Cristo como la segunda persona de la Trinidad.

Éste es el sentido más profundo en que el nombre es usado. Es muy probable que Jesús mismo constantemente empleara el nombre en este sentido particular. Es obvio que así fue usado en Mateo 11:27; 14:28-33; 16:16; 21:33-46; 22:41-46; 26:63, y en los pasajes paralelos en los demás evangelios. En algunos de los pasajes indicados también encaja, en mayor o menor grado, la idea de la filiación mesiánica.

Estrechamente ligado al nombre de Hijo de DIOS está el término Unigénito: Juan 3.16, del griego monogenes (μονογενής, G3439) significa literalmente hijo único, único, singular, sui generis.

Decir que Jesús es el Unigénito del Padre no nos excluye a nosotros como hijos de DIOS (pues el decir unigénito en español significa hijo único) lo que significa es que Jesús es único en su forma de ser Hijo, de hecho, para diferenciarlo de nosotros la Escritura se refiere a él como Hijo con H mayúscula, mientras que a los que somos regenerados somos hijos con h minúscula.

Lo que hace diferente a Jesús como Hijo de DIOS de nosotros es que nosotros llegamos a ese estado por medio de la Fe en Él, mientras que Él es igual a DIOS, él es la segunda persona de la Trinidad.

Otro término muy parecido a Unigénito para referirse a Cristo es Primogénito.

La palabra primogénito no se refiere al primero en ser creado, sino a la posición de privilegio sobre toda la creación. Para los hebreos el primogénito era el que mayor rango y autoridad tenía en la casa de su padre, la palabra griega prototokos para primogénito, se utiliza de Cristo como primogénito de María; en su relación con el Padre, se usa para expresar su prioridad sobre, y preeminencia por encima de, la creación, no en el sentido de ser el primero en nacer.

E.   SEÑOR.

El nombre «Señor», tal como se aplica a Cristo en el Nuevo Testamento, posee también varias connotaciones:

1.      En algunos casos, se usa sencillamente como una forma cortés y respetuosa de dirigirse a Jesús Mateo 8:2. En dichos casos, la palabra equivale prácticamente a la forma convencional que usamos para dirigirnos a alguien (por ejemplo, buenos día Señor Saavedra).

2.      En otros pasajes, posee un sentido de propiedad y autoridad, sin dar a entender el carácter divino de Cristo y su autoridad en cosas espirituales y eternas Mateo 21:3.

3.      Finalmente, existen pasajes en el que expresa el carácter exaltado de Cristo, su suprema autoridad espiritual y equivale prácticamente al nombre de Dios:

·         Marcos 12:36, 37.
·         Lucas 2:11; 3:4.
·         Hechos 2:36.
·         1ª Corintios 12:3.
·         Filipenses 2:11.

No es sino hasta después de la resurrección que el nombre se aplica a Cristo para indicar el hecho de que él es el amo y el soberano de la iglesia, aunque existen ejemplos que demuestran que el nombre ya tenía este significado incluso antes de la resurrección. Mateo 7:22.

Una persona no puede decir que Cristo es su Salvador y al mismo tiempo rechazarle como su Señor, es una inconsistencia, de hecho, en la biblia no encontramos a Cristo como Salvador y Señor sino como Señor y Salvador.

Una adaptación de los cinco nombres que más relevancia tienen: Jesús, Cristo, Hijo del hombre, Hijo de DIOS y Salvador (en lugar de Señor) en sus siglas en griego forman la palabra IXOYE.




La palabra IXOYE en griego significa pescado. Es por ello que el símbolo del pececillo fue usado por los cristianos del primer siglo, pero no como amuleto o para identificarse como tales, lo usaban como contraseña pues la mayoría del tiempo sus reuniones eran clandestinas bajo la pena de muerte y para evitar ser descubiertos dejaban indicios de donde se reunirían, a veces eran dibujos de uvas (por el fruto del Espíritu), a veces eran pececillos y muy pocas veces era el símbolo de la cruz, pues era ya muy conocido.



¿Es recomendable usar el símbolo del pececillo entonces? ¿Pegarlo en el carro o traerlo en una playera o hacerme un tatuaje?

En primer lugar, ya no lo vemos necesario, la reunión clandestina de la iglesia de Cristo en nuestro país es prácticamente nula, por lo tanto, no hay necesidad de símbolos para codificar los lugares de reunión.

En segundo lugar, la infiltración babilónica ha hecho estragos hasta en este símbolo, siendo identificado con Dagón deidad filiestea. 1ª Samuel 5:1-7.

El nombre de Dagón significa semilla o pez.





El culto a Dagón se infiltro de esta forma en el cristianismo, posteriormente en el catolicismo romano, la influencia de Dagón fue más al extremo todavía al grado de representarlo en las vestiduras, más en específico en la tiara papal.



                  




Por último, nosotros los cristianos no nos distinguimos por señales externas sino internas. Colosenses 2:11.


La circuncisión era la señal EXTERNA del pacto para el pueblo de Israel, ahora nosotros llevamos una señal INTERNA una “circuncisión” del corazón y la señal externa del cambio que hay en nuestros corazones no es una imagen del pescadito o una playera o un tatuaje, la señal externa es UNA VIDA TRASFORMADA que refleja el carácter de Cristo.

lunes, 2 de mayo de 2016

El Fruto Del Espíritu 13: Benignidad y Bondad. Gálatas 5:22.

Hablar del fruto que el Espíritu Santo produce en los creyentes es hablar del carácter de Cristo reflejado por medio de nuestras vidas, ese carácter se ve claramente delineado por el apóstol Pablo en Gálatas 5:22-23.

·         Amor.
·         Gozo.
·         Paz.
·         Paciencia.

Son hasta el momento las características que hemos estudiado a la luz de las Escrituras, el día de hoy veremos la siguientes dos características: la benignidad y la bondad, esto es así pues una no va separada de la otra para su completa comprensión.

La benignidad es interiormente mientras que la bondad es exteriormente, no podemos ser benignos sin ser bondadosos, aunque si podemos ser bondadosos sin ser benignos, pero para entenderlo veamos primeramente las definiciones etimológicas de estas dos palabras.

Benignidad del griego crestotes (χρηστότης, G5544), Significa excelencia moral o de carácter, tiene que ver con el sentir interior de hacer el bien o lo que es bueno y es producido por el Espíritu Santo, no por nosotros mismos. Romanos 7: 18.

por su parte, la palabra bondad del griego agathosune (ἀγαθωσύνη, G19), Significa virtud o beneficencia, cualidad de bueno, es la manifestación exterior de la benignidad, que ya fue producida por el Espíritu Santo en nuestros corazones.

La benignidad es el sentir, la bondad es el hacer. Santiago 2:14-17.

La benignidad y la bondad están relacionadas tan estrechamente que muchas veces es difícil distinguir una de la otra, una persona si realmente es benigna por consecuencia será bondadosa, sin embargo, no siempre una persona bondadosa (o que tiene la apariencia de bondad) es benigna.

Muchas veces hay personas que aparentan ser bondadosas, que asisten a la iglesia, que dan ofrenda, que obedecen a DIOS, sin embargo, eso solo es lo externos, por dentro pueden estar en total podredumbre. Lucas 18:9-14.

Los legalistas, aquellos que las apariencias son lo que importan, por lo regular tiene la apariencia de bondad, por fuera aparentan ser buenos, sus obras son buenas, pero sus intenciones no lo son, para DIOS no basta con lo externo solamente, de hecho, es lo interno, lo que realmente importa, pues es en el interior que Cristo genera el querer como el hacer.

Las buenas obras o buenas acciones en sí mismas no pueden salvar a nadie, como Charles Spurgeon decía: “es más fácil cruzar el océano en un barquillo de papel, que ser salvo por medio de las obras” Hay personas que hacen las buenas obras, pero sin Creerle a DIOS, las hacen por y para ellos mismos y se les conoce como religiosos.

Las buenas obras pueden venir por razones propias, morales, buenos deseos, ser buen ejemplo, etc. pero no es por y para DIOS, por ejemplo, el teletón o CR7. (Donador de órganos, no lleva tatuajes pues es donante activo de sangre y médula ósea, paga tratamientos experimentales para cáncer a niños, dona 100 mil euros anuales a la cruz roja, no bebe alcohol pues desea ser el mejor jugador del mundo, subasta su botín de oro para donar dinero a escuelas, tiene asociaciones altruistas por todo el mundo, y varias obras buenas más). Romanos 14.23.

Por el otro lado tenemos a aquellos que son muy espirituales, que siempre están llenos de buenos deseos, de los mejores anhelos, de las mejores y más buenas intenciones para con DIOS y sus prójimos, pero que en realidad NUNCA HACEN NADA, nunca reflejan ese cambio interno, nunca dan fruto de que hay una motivación en su interior llamado Cristo que genera la benignidad. Santiago 1:23-25.

Como podemos darnos cuenta la benignidad y la bondad van juntas, hay quienes les llaman los frutos gemelos del Espíritu, por su parecido y sobre todo por lo inseparables que son.

Estas características del fruto del Espíritu se reflejan directamente en nuestro trato con los demás, todos aquellos que nos rodean, las personas debieran referirse a los cristianos como personas amables en su trato, pues el motivador interno llamado Jesucristo produce benignidad en nuestros corazones y la muestra externa es ser bondadosos, esto no lo saben los demás, ellos solo ven personas amables.

Ambas características, la benignidad y la bondad derivan del amor, al igual que la paciencia (la cual acabamos de estudiar por tres semanas). Hay quienes dicen que la paciencia es al amor sufrido, la benignidad es el amor compadeciéndose y la bondad es el amor trabajando. 1ª Corintios 13:4.

Si recordamos al estudiar el amor como parte del fruto del Espíritu entendimos que más que una emoción intensa o que un bonito sentimiento, el amor cristiano es una sólida decisión.

Por consecuencia la benignidad y la bondad también son una decisión, una vez que DIOS pone en nosotros el deseo de obrar bien, de hacer lo que es bueno a sus ojos, una vez que pone en nosotros el amor compasivo, en Cristo tomamos la decisión de llevarlo a cabo.

¿Pastor que pasa si en mí no pone esos buenos deseos? Es una buena pregunta, pero para los hijos de DIOS solo hay una respuesta, Cristo siempre se encarga de poner ese deseo en los suyos. 1ª Corintios 2:16.

Cuando el apóstol Pablo dice que tenemos la mente de Cristo, se refiere a que ya no son más nuestros deseos, nuestras ideas, nuestros pensamientos, todos son generados por Cristo que vive en nosotros.

Antes de que nos alarmemos por no tener esos buenos deseos de parte de DIOS, y empecemos a pensar que tal vez ni somos hijos de DIOS, déjame recordarte que si bien tenemos la mente de Cristo por lo cual discernimos la Verdad, el paso siguiente es renovar nuestro entendimiento. Romanos 12.2.

Cuando se empieza a renovar mi entendimiento es cuando empiezan a venir los cambios en mi vida, en todos los aspectos, es cuando mi familia, mis amigos, mis vecinos y todos los que me rodean comienzan a ver el fruto en mi vida, es cuando de verdad comienzo a ser un discípulo y por ello la gente comienza a reconocerme como un CRISTIANO.

Madurar no es sinónimo de muchos años en la iglesia o de ser capaz de “hacer milagros” madurar es cuestión de renovar nuestro entendimiento con la Palabra de Verdad y por consecuencia vivir en Santidad, al igual la santidad no es cuestión de comportamiento solamente, la Santidad es fruto de nuestra relación con Cristo y está se da por medio de la renovación de la mente. Efesios 4.17-24.

¿Cómo Renovamos Nuestra Mente?

a)     Con el estudio individual de la Palabra.
b)     Siendo discipulado: Juan 8.31-32.

Cuando nuestra vieja mentalidad se vaya diluyendo, poco a poco iremos notando la presencia de esos buenos deseos de parte de Cristo en nuestro ser, de la misma manera que Cristo mostró benignidad y bondad a los demás cuando estuvo en su ministerio terrenal, nosotros lo iremos haciendo como una expresión de su vida.

Pero si no renovamos nuestra mente, o ni siquiera nos interesa hacerlo, no nos sorprenda que esos deseos no se hagan presentes en nuestras vidas. Efesios 4:31-32.

Cristo es nuestro mayor ejemplo de una vida llena de benignidad y bondad, fue a tal nivel el agrado de su vida delante de DIOS que su sacrificio en la cruz fue un olor fragante. Efesios 5:2. Del Gr. Euodia: olor suave, grato, agradable.

Las ofrendas por los pecados en los tiempos del Antiguo Pacto nunca se describen como de olor suave, sin embargo, si se aplicó a Jesús, ¿Qué hizo la diferencia? La ternura, compasión y dulzura con que nos amó.

La biblia nos muestra que los hijos de DIOS de igual forma podemos ser de olor agradable, grato, dulce, delante de DIOS. Filipenses 4:18.

¿Cuál es la primera característica que buscamos en una fruta? Que este madura, pero, ¿Cómo sabemos que está madura? Porque tiene un sabor agradable y ese sabor agradable por lo regular es un sabor DULCE.

Desde el inicio de esta serie quedó establecido que no son los 9 frutos del Espíritu, sino que son los rasgos o características de un único fruto, como una naranja, por ejemplo, tiene cascara, el zumo o jugo, los gajos, tamaño y peso, la forma casi esférica, el color, y el sabor.

La benignidad y la bondad son el sabor dulce y agradable del fruto que estamos dando, o acaso ¿Seremos un fruto amargo? 

Si es así, lo que nos falta es madurar, y eso se logra como ya lo entendimos renovando nuestras mentes en la Palabra de Verdad.

Terminemos repasando un claro ejemplo en la biblia de la benignidad y la bondad en Acción. Lucas 10:25-37.

En la serie de predicaciones anterior llamada Las Parábolas de Jesús estudiamos esta parábola y su enseñanza, pero el día de hoy la abordaremos desde el punto de la benignidad y bondad como parte del fruto del Espíritu.

El camino de Jerusalén a Jericó era muy peligroso en esa época, no solo era un terreno muy empinado y lleno de rocas, además había muchas cuevas donde fácilmente se escondían ladrones y sorprendían a los viajeros. Por lo cual al contar la historia no fue algo sorprendente pues estaban todos familiarizados. (Como si hoy en día contáramos de un asalto en el trasporte público). Hirieron al hombre y lo dejaron casi muerto.

El primero en pasar cerca del hombre herido fue UN SACERDOTE un hombre santo que ofrecía sacrificios en el templo, no tenía excusa para ignorarlo, pues Jesús deja en claro que descendía, es decir iba de Jerusalén a Jericó como el viajero herido, lo cual indica que iba a su casa no al templo, así que no podía poner como excusa el que se podía contaminar por tocar un muerto (en caso de que lo estuviera).


Después pasó por ahí un Levita, quien básicamente era el ayudante de los sacerdotes en las funciones del templo, y la actitud es la misma: indiferencia.

Pero UN SAMARITANO pasó por ahí, los samaritanos de la época de Jesús eran mestizos de otras naciones con hebreos LO CUAL ERA ABOMINACIÓN para los judíos.

Había un odio reciproco entre judíos y samaritanos: Juan 4.9 y Juan 8:48.

El samaritano FUE MOVIDO A MISERICORDIA, es decir tuvo compasión, fue benigno por la situación del viajero.

Lo que hizo este samaritano fue más allá de las palabras o los buenos deseos, desmontó, se acercó al hombre herido, lo le dio primero auxilios, lo le puso vino y aceite, artículos nada baratos en la época, lo llevo al mesón, cuido de él y dejó dinero suficiente para varios días de atenciones y por si fuera poco dejó dicho que si había más gastos él los cubriría al regresar en otras palabras fue bondadosos con el viajero.

El buen samaritano no solo tuvo una motivación interna llamada benignidad, sino que la expreso en acciones para con su prójimo, lo cual es la bondad.

Jesús le pregunta ¿Quién de estos tres te parece que es el prójimo del viajero? El doctor en la ley le contesta que el que usó de misericordia, a lo que Jesús le contesta nuevamente VE TÚ Y HAZ LO MISMO.

No busquemos al prójimo fuera de casa, primero seamos benignos y bondadosos con los más cercanos a nosotros:

¿Cómo tratas a tu esposo (a), a tus hijos, a tus papás, a tus hermanos, a tus abuelitos si viven contigo? ¿Los respetas? ¿Les dices que los amas y se los demuestras? ¿Tratas de mostrar bondad o te da igual cómo les fue en el día? ¿Eres cristiano con los de tu casa o solo con la gente de la iglesia?

En un hogar cristiano sino se respira, paz, gozo, amor, respeto, en el que no hay amor expresado por medio de la bondad y benignidad, en el cual los miembros no son amables unos con otros por definición no es un hogar cristiano.

Pueden faltar la economía, la salud los bienes materiales hasta la felicidad por estar en alguna prueba o tribulación, pero la felicidad es momentánea y la causa factores externos, lo que menciones es eterno y lo causa CRISTO EN NOSOTROS, y su presencia en nosotros es permanente.


Te lo digo nuevamente: La benignidad y la bondad son el sabor dulce y agradable del fruto que estamos dando, no seamos un fruto amargo, es buen momento de empezar a madurar en nuestro sabor dulce y agradable delante de DIOS, dejemos que Cristo se exprese en benignidad y bondad, dejemos a Cristo ser amable con todos los que nos rodean.

Un Dios Santo 11: Contender con Dios Parte 1. Habacuc 1:2-4.

La máxima expresión de la ira y la justicia de Dios se pueden ver en la cruz del calvario, es ahí donde la justicia santa de Dios se hace ...