miércoles, 8 de agosto de 2018

Pneumatología. Tema 12: Llenura Del Espíritu Santo Parte 2. Cita: Efesios 5:18.


La clase pasada aprendimos acerca de la espiritualidad cristiana, la cual es nuestra relación madura pero aun en progreso con DIOS, y el agente central de toda genuina espiritualidad es por su puesto que El Espíritu Santo, pues sin su divina intervención no estaría a nuestro alcance:

·         Tener discernimiento.
·         Orar adecuadamente.
·         El servicio o administración de nuestros talentos.
·         La victoria en la lucha contra la carne.
·         Etc.

Concluimos diciendo que la llenura es algo que puede y en realidad debe de ir en aumento en la vida de todo creyente pues la llenura del Espíritu de Gracia al igual que con el bautismo del Espíritu es algo que está al alcance de todos los hijos de DIOS, pero con la diferencia de que en esta área somos coparticipes, pues como lo veremos en un momento hay ciertos requisitos que cumplir.

Pero primero estudiaremos las características de la llenura del Espíritu, pero para poder hacerlo es necesario antes definir claramente lo que entendemos por la llenura del Espíritu Santo:

Es La Investidura Y Saturación Por Parte De DIOS A Los Creyentes Con Su Espíritu, Con El Propósito De Impregnarnos De Su Carácter.

Los resultados de la llenura del Espíritu pueden verse en el contexto posterior de Efesios 5:18 hasta llegar a 6:9. Son los siguientes:

A.   Alabanza, adoración, acción de gracias, sumisión (Efesios 5:19-21).

Pablo enumera estas cuatro evidencias de la llenura del Espíritu después de escribir el mandamiento de ser llenos en el versículo 18.

·         La alabanza se expresa externamente por hablar entre ellos con salmos, himnos y cánticos espirituales.

·         Cantar y alabar en el corazón evidencia una actitud interna de adoración.

·         El dar gracias debe considerarse en la forma más inclusiva posible, y fue escrito por un hombre que en esa ocasión estaba en arresto domiciliario en Roma, en espera de ser juzgado.

·         Sumisión en las relaciones de la vida (esposo/esposa, padres/hijos, amos/esclavos) es también característica de la vida llena del Espíritu.

Notemos que todas estas son cosas muy comunes que son parte de la rutina de la vida, no acontecimientos extraordinarios de fuerza espiritual.

B.   Carácter como el de Cristo (Gálatas 5:22-23).

Cuando el Espíritu controla una vida, Su fruto se producirá en esa vida. Y, por supuesto, la descripción del fruto del Espíritu es una descripción de ser semejante a Cristo. Sin embargo, cada una de estas características tiene que considerarse en todos sus aspectos, no solamente una faceta que es compatible con nuestras ideas de lo que es ser como Cristo.

Muchos indudablemente conciben el ser como Cristo como un reflejo de sus propias personalidades. Un introvertido probablemente pensará de nuestro Señor como tímido y retraído, mientras que un extrovertido lo verá como un líder agresivo. Cuando se definen completamente las nueve palabras que componen el fruto del Espíritu, tenemos un cuadro completo de lo que verdaderamente es ser como Cristo.

C.  Acción evangelista.

Cuando la llenura del Espíritu se menciona en el libro de los Hechos, se reportan conversiones.

La llenura del Espíritu en el día de Pentecostés (2:4) resultó en la conversión de 3.000 personas (v. 41).

La llenura de los discípulos en 4:31 resultó en que multitudes de hombre y mujeres se convirtieran al Señor (5:14).

Uno de los requisitos para escoger a los primeros ayudantes fue que fuesen llenos del Espíritu (6:3).

A esto siguió la conversión de varios sacerdotes (v. 7). Pablo fue lleno del Espíritu después de su conversión, y el fruto de su vida se conoce bien. Cuando Bernabé, que estaba lleno del Espíritu, fue a Antioquía, muchos se convirtieron (11:24). Ciertamente, aquellos que oraron (4:24) y los que dieron (v. 34) participaron tanto como los que dieron testimonio directamente, lo que resultó en estas conversiones.




¿Cómo Podemos Ser Llenos Del Espíritu Santo?

Por extraños que parezca, la Escritura nunca menciona que la forma sea orando porque esto suceda, No existe ejemplo alguno de oración por la llenura del Espíritu en el material del Nuevo Testamento posterior al día de Pentecostés.

Así que el orar, por muy sincero que se haga, aparentemente no es la forma de ser llenado si sólo hacemos esto, requiere si la disposición de rogar porque la llenura suceda, pero va más allá de únicamente rogarlo a DIOS, implica participación.

La llenura se refiere al control del Espíritu en la vida de uno (ya sea en el sentido de que Dios soberanamente tome a una persona o de un control permanente que resulta en el carácter), entonces la llenura se relaciona con la sumisión. Cuando yo estoy dispuesto a permitir al Espíritu que haga lo que El desee, es decisión Suya el hacer conmigo lo que a Él le plazca.

A medida que uno madura, su conocimiento y perspectivas se profundizan y se amplían. Saldrán a la luz nuevas áreas que necesitan ser sometidas. Por lo tanto, las personas llenas necesitan ser llenadas según continúen madurando en el Señor. Pero ningún creyente debe sentirse satisfecho si no es llenado en cada etapa de su crecimiento espiritual.

1.   Rendir completamente nuestra vida a Dios. Romanos 12:1; Gálatas 2:20.

2.   Depender completamente de Dios para el poder en orden a vivir la vida cristiana. Romanos 8:13; Gálatas 3:2-3.

3.   Obedecer los mandamientos de Dios en nuestra vida.1ª Juan 2:6.



Bautismo.


Llenura.


Ocurre sólo una vez en la vida de los creyentes.


Es una experiencia que se puede repetir.

Es una experiencia de todo creyente.


Está al alcance de todos pero no todos la experimentan.


No se puede deshacer.


Si se puede diluir.

Resulta en una posición.


Resulta en una situación.

Ocurre al creer salvíficamente en Cristo.


Ocurre a lo largo de la vida cristiana.


No hay requisito extra a parte de la fe.


Se requiere la fe manifestada en sumisión, dependencia y rendición al Espíritu.


domingo, 5 de agosto de 2018

El Evangelio De Juan 87: El Precio Del Discipulado. Juan 12:20-26.


La semana pasada estudiamos armónicamente el pasaje denominado la entrada triunfal en Jerusalén, este es un hecho narrado en los 4 evangelios, los detalles varían de uno a otro relato, sin embargo, una vez que los unimos los 4, el resultado es maravilloso, pues podemos apreciar la gran armonía que la palabra de DIOS tiene.

El relato en su totalidad, está formado por al menos 14 eventos principales, que van desde poco antes de entrar, cuando manda Jesús a dos de sus discípulos a que le lleven el pollino en el que va a montar para hacer su entrada, pasando por los cantos de aprobación como el mesías, el reproche de los fariseos al escuchar a la muchedumbre citar el Salmo 118 en honor del Señor Jesús, cuando llega y comienza a sanar a los enfermos, hasta que culmina con la desesperación de los fariseos más radicales pues para ellos todo el mundo se va tras Jesús.

Lo realmente importante de la enseñanza de la semana pasada, es que entendimos que Jesús al montar un pollino y entrar a Jerusalén estaba proclamando que en efecto eral el Mesías, pero no el tipo de Mesías que las personas esperaban, pues entró como el Príncipe de paz, como el Mesías salvador.

Las multitudes, tanto la que le seguía desde Betania como la que le esperaba  en la puerta oriental de Jerusalén, estaban expectantes en gran manera, pues con la cercanía de la pascua en lo único que podían pensar era en que el Señor nuevamente los liberará esta vez de la opresión romana, como lo hizo de la esclavitud en Egipto.

Si a esto le sumamos el hecho de que el ultimo milagro del Señor fue una muestra irrefutable de su gran poderío, pues nunca se había visto nada igual, un hombre que después de 4 días de estar en el sepulcro, poderosamente volviera a la vida, esto desencadeno aún más la euforia, si Jesús tenía tal poder, entonces no habría nada que le impidiera ser el libertador terrenal que tanto anhelaban.

No es de sorprendernos el motivo por el cual el Señor Jesús lloró e hizo lamento sobre la ciudad durante su entrada, se percató de inmediato que no entendían nada de lo que estaba ocurriendo, Juan nos relata que ni sus mismos discípulos estaban al tanto de la situación, sino que fue solo hasta después de ser glorificado que entendieron lo que ahí estaba sucediendo: el mesías iba a entregar su vida en rescate por muchos.

Concluimos que es igual de trágico  que nos pase lo mismo que a los discípulos, estar en este lugar pero desconocer el motivo real por el cual vinimos: por la gracia de DIOS  y para la gloria de DIOS.

Lo siguiente que nos narra el evangelio de Juan es el intento de acercamiento de los griegos a Jesús y el discurso que Jesús da al respecto. 20 Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.

Juan nos dice que había algunos griegos que habían subido a adorar en la fiesta, lo cual indica que se trataba si de personas de origen nacional griego, pero que habían rechazado el culto politeísta para adherirse al culto monoteísta judíos, la biblia les llama prosélitos, y son aquellos que son judíos de religión pero gentiles de nacionalidad.

Juan nos narra que estos gentiles que se adhirieron al judaísmo, deseaban tener una entrevista personal con Jesús: 21 Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús. 22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús.

Estos griegos desean entrevistarse con Jesús. No sorprende que vacilen acercarse a Jesús directamente. No les resulta claro si aceptará conversar. Por ello piden a Felipe que actúe como intermediario. Desde luego, no es el diácono y evangelista de Hechos 6 y 8, sino uno de los Doce, el apóstol Felipe que era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.

¿Por qué escogieron a Felipe? ¿Y por qué éste, a su vez, consultó a Andrés? ¿Acaso estos dos hombres hablaban griego mejor que los demás? ¿Es más que simple coincidencia que entre los Doce estos sean los únicos discípulos que aparecen desde el principio con nombres griegos? ¿O había una razón totalmente diferente del por qué estos dos hombres figuran en primer plano en este relato? Parece ser que el hecho de que tuvieran nombre helenizados fue lo que más influyó, se sintieron más identificados con ellos dos que con los otros diez.

Los griegos se dirigen a Felipe muy cortésmente. Dicen Señor, una clara expresión de respeto, la petición quisiéramos ver a Jesús, no quiere decir que desean solo ver su aspecto físico para satisfacer su curiosidad mórbida y poder contar a todo mundo que le vieron en persona.

Tampoco significa, como algunos han dicho que significa que deseaban plantearle a Jesús la propuesta de que se olvide de los rebeldes judíos para de ahora en adelante predicarnos a nosotros, los griegos, el evangelio. Esta interpretación le hace decir demasiado al texto.

Teniendo en cuenta lo que sigue, parecería que el deseo de los griegos tenía algo que ver con el gran tema de la salvación. Deseaban ver a Jesús:

a. Porque la sabiduría de los griegos había naufragado, al no poder satisfacer los anhelos más profundos del alma.

b. Por qué basados en lo que habían oído acerca de Jesús se habían esperanzado de que podría proporcionarles la paz espiritual y mental que no habían podido encontrar en ningún otro lugar

Sin embargo, para Felipe y Andrés, la solicitud de los griegos representaba un doble problema:

a. anteriormente les había dado instrucciones de ir primero con las ovejas perdidas de la casa de Israel. Mateo 10:5 y 15:24. Pero también había dicho que tenía ovejas que no eran de ese redil. ¿Cuál era, pues, la actitud de Jesús hacia los griegos: los recibiría o se negaría a darles audiencia?

b. ¿Acaso Jesús, al conceder audiencia a los griegos, no incitaría la ira de todo el pueblo judío, especialmente si la entrevista se sostenía en algún lugar del templo? Los prosélitos, a pesar de convertirse al judaísmo, solo tenían permitido entrar al patio de los gentiles pues los judíos de nacimiento eran muy celosos de su templo.

Como el problema resultaba demasiado grande para Felipe, consulta con su amigo y compatriota, Andrés. Andrés y Felipe, no queriendo ofender a los griegos, ni tampoco alentarlos, presentan la petición de los griegos a Jesús. 23 Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. 24 De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.

Jesús respondió a Andrés y Felipe. Estos, a su vez, podrían llevar la respuesta a los griegos, no perdamos de vista que muchos judíos estaban alrededor cuando Jesús dio la respuesta.

En la petición de los griegos Jesús ve su linaje, es decir, posteridad espiritual abundante, pues aun antes de morir y resucitar, ya hay personas de otras naciones acudiendo a su persona. Esto le había sido prometido al Mesías como fruto de su sacrificio voluntario. Isaías. 53:10.

Aparte de su sacrificio voluntario Jesús nada podía hacer por estos griegos, si lo que buscaban era conocimiento trascendente, o una novedosa filosofía, o tal vez las respuestas a la existencia humana, entonces la respuesta del Señor no debió dejarlos muy satisfechos en ese momento.

Jesús habla de inmediato de su muerte. Dice, Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. Si recordamos bien, en más de una ocasión fue el mismo Señor quien claramente dijo que su hora aún no había llegado, pero en esta ocasión es todo lo contrario, él sabía perfectamente a que había venido y el tempo perfecto en el cual cumplir su misión.

El término hora, no debe tomarse en forma literal, como si se refiriera a un período de exactamente sesenta minutos. Es el tiempo designado, la época en la que el Señor entró en el valle del más intenso sufrimiento, seguido por la recompensa justa y prometida: la resurrección, ascensión y coronación.

Dada la necesidad absoluta de su muerte, Jesús agrega, De cierto, de cierto os digo, el doble amén que indica que una verdad poderosa está a punto de ser dicha, que si el grano de trigo o la semilla del grano, cualquier clase de grano, no cae en la tierra y muere, queda sólo; pero si muere, lleva mucho fruto.

Aparte de la cruz no hay cosecha espiritual. Jesús estaba siendo muy específico, sin su sacrificio no hay nada, no hay manera de entrar al cielo, no hay forma de ser restituidos en la presencia de DIOS, no hay salvación en pocas y llanas palabras.

La ilustración era muy clara, especialmente en el momento en que se utilizó, apenas unos días antes de la fiesta religiosa de la cosecha de la Pascua. Las semillas habían sido entregadas a la tierra y, en consecuencia, habían muerto. Pero por medio de este mismo proceso de descomposición habían producido abundante cosecha. Si la semilla no se siembra, queda sola, no produce fruto. Así también si Jesús no muere, permanecerá solo, sin fruto espiritual que son las almas salvas para la eternidad. Su muerte, sin embargo, producirá una cosecha espiritual abundante.

La solemne verdad contenida en el versículo 24 se aplica a Cristo, y sólo a él. Sólo él muere como sustituto, y al hacerlo así produce mucho fruto. Sin embargo, hay un principio análogo que actúa en la esfera de los hombres. Es el que se afirma en los versículos 25 El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.

La relación entre las dos ordenanzas, una que se aplica sólo a Cristo, otra a los discípulos, se puede resumir como sigue:

1.   En cuanto a Cristo: para que haya fruto, debe morir (versículo 24).
2.   En cuanto a sus discípulos: deben estar dispuestos a morir por la causa

Ser discípulo de Jesús tiene un costo muy alto, pero no serlo tiene un costo aún más alto: la pérdida eterna del alma. El ejemplo más cercano en este pasaje es el mismo Lázaro, quien ya también estaba amenazado de muerte por los miembros del sanedrín, ya que a causa de su resurrección milagrosa, no pocos judíos estaban creyendo en Jesús, y obviamente Lázaro, como buen discípulo, fiel al Señor Jesucristo, lejos de negarlo, difundía aún más las maravillosas noticias. Juan 12:9-11.

Hemos entendido que el ser un discípulo no es algo a medias, no se puede ser parcialmente discípulo, se es o no se es y punto, no es algo de medio tiempo, no acepta competencia de ningún modo, ser discípulo no tiene comparación alguna con nada más.

Por lo mismo no es barato, es muy especial, y requiere de toda nuestra consideración y respeto, ser discípulo es la  manera de Cristo de decirnos: YO manejo tu vida, la puedes manejar tú si así lo deseas, pero NO ambos.

·         Nuestro Tiempo.
·         Nuestro Dinero.
·         Nuestras Cosas.
·         Nuestros Gustos.
·         Nuestras metas.
·         Nuestra visión.
·         Nuestros anhelos.
·         Nuestros deseos.
·         Nuestras Diversiones.
·         Nuestra Vida.
·         Nada Es Nuestro Ya.

La paradoja en estas palabras es impresionante, si perdemos nuestra vida, si nos negamos, si le seguimos, si tomamos nuestra Cruz solo entonces en verdad Encontraremos La Vida.

Si por el contrario dejamos de lado estas palabras y seguimos nuestros propios deseos, nuestras metas, nuestra propia manera de vivir, si queremos salvar nuestras vidas lo que pasará inevitablemente es que en realidad la perderemos. Es una promesa para los creyentes, que aquellos que somos sus discípulos tenemos puestos los ojos en Cristo en la Eternidad, no en lo efímero de la vida terrenal y pasajera.

La respuesta del Señor Jesús a la pregunta de Felipe y Andrés, acerca de si podría atender a los griegos incluyó el mensaje del evangelio completo:

·         Primero les habló de la necesidad de Su muerte para lograr el fruto de la salvación.
·         Pero también les habló de Su Señorío que es el verdadero costo del discipulado.

La parte de la salvación todos la desean, pero cuando llega la parte del discipulado, el ser enseñable, corregible, el ser una persona que refleje a Cristo cueste lo que cueste, que en medio de cada situación de evidencia de que ha sido comprado y que su vida no le pertenece más a él mismo, sino que su vida misma es de Cristo, esa parte no cualquiera la desea.

Algo que tal vez no acabamos de entender es que El verdadero cristianismo debe de ser por definición una contracultura...siempre ha sido así, históricamente hablando, el verdadero seguidor de Cristo va en contracorriente.

La contracultura, es el movimiento que se opone a los valores ideológicos, culturales, educacionales, etc. establecidos por la sociedad, en este caso no se trata de que vayamos en contra de todo, sino más bien, somos una contra cultura, porque no nos adaptamos ni aceptamos nada que vaya en contra del carácter justo y Santo de nuestro DIOS, por ejemplo, si la cultura actual apoya y promueve abiertamente:

·         El homosexualismo.
·         La identidad de género.
·         El libertinaje sexual.
·         El aborto.
·         La diversión desenfrenada y dañina.
·         La corrupción.
·         La idolatría.
·         El machismo.
·         Etc. Isaías 5:20.

Este es el motivo por el cual cayó el imperio romano, no fue conquistado desde fuera, cayó desde dentro, pues los cristianos, con su contracultura, a pesar de que todos en el imperio veían con buenos ojos las conquistas, las guerras, la barbarie, el militarismo activo, los mismos juegos a muerte en el coliseo, los cristianos, eran el contrapunto, y lejos de asesinar por poder, ofrecían sus vidas por las de otros.

A la contracultura, la biblia le llama el camino estrecho. Mateo 7:13-14. Y si en verdad estamos caminando por este camino estrecho, vamos a ir en contra de la cultura actual como ya lo entendimos, pero también y no pocas veces, iremos en contra de algunos que se hacen llamar cristianos.

Hay muchos que el cristianismo genuino no les agrada, y critican fuerte y despiadadamente a aquellos que con su genuina fe les hacen sentir incómodos, esto no es algo nuevo, Jesús mismo dijo que los enemigos serían los de casa,  Matthew Henry acertadamente dijo al respecto:

La razón por la cual algunas personas censuran a los buenos cristianos que se toman su vida cristiana en serio, es porque ellos mismos no están dispuestos a llegar a ese nivel de dedicación, están cómodos en una religión fácil y barata.

Pero el Señor nos da unas palabras de consuelo y con ellas deseo terminar el día de hoy: 26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.

El Señor Jesús da una promesa doble a todos aquellos discípulos, que le honran con sus vidas, a los cuales el servir a Cristo con sus corazones rendidos a él, es su vida misma:

Primeramente, serán felices con Él: Donde yo estoy allí también estará mi servidor. Se refiere, sin duda, al Paraíso que como ya hemos entendido no es otro lugar que el trono de DIOS ubicado en el Tercer cielo.

El señor Jesús en su infinito e incondicional amor, tenía como suficiente recompensa por sus sufrimientos venideros, estar con los suyos, sus elegidos por la eternidad. Hebreos 12:2 Quienes le acompañan por el mismo camino que Él pisó, le acompañarán en el lugar al que Él subió.

En segundo, serán honrados por el Padre, como Él ha sido honrado por el Padre al ser exaltado hasta lo sumo sobre todo lo creado. Así serán sobreabundantemente compensados de todos los sufrimientos y pérdidas de cosas terrenales, pues recibirán honores muy superiores a los que cualquier persona de esta tierra podría aspirar.

El honor se mide por el que lo confiere, así como la injuria se mide por el que la sufre.

Nosotros, pues, hemos ofendido a Dios, con nuestros pecados, injurias, en cierto modo, infinitas; pero al ser salvos por pura gracia, recibimos de Dios honores, en cierto modo también, infinitos.

El honor que el Padre otorga es el más alto y duradero que existe: un honor digno de tal Señor. Quienes sirvan al Hijo, serán honrados por el Padre. Quienes, en el servicio de Cristo, se humillen a sí mismos y sean hasta denigrados por el mundo, serán, por contrapartida feliz, exaltados sobre todo lo del mundo; aunque no lo sean en este tiempo, lo serán a su debido tiempo.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Pneumatología. Tema 11: Llenura Del Espíritu Santo Parte 1. Cita: Efesios 5:18.

En las últimas dos clases nos dimos a la tarea de estudiar acerca del Bautismo del Espíritu Santo, ya entendimos que el bautismo del Espíritu no es lo mismo que el bautismo con el Espíritu, el cual solo recibieron los primeros discípulos en la iglesia primitiva, sin embargo, todos los que hemos nacido de nuevo somos bautizados por el Espíritu Santo, sin excepción.

Esto es así, porque por medio de este sublime acto es que los creyentes somos unidos al Cuerpo de Cristo,  por lo tanto es una experiencia que está al alcance de todo creyente y no solo de unos cuantos ungidos o privilegiados.

Los resultados del Bautismo del Espíritu Santos son 2:

·         Nos une al cuerpo de Cristo, como ya lo dijimos.
·         Hace efectiva nuestra crucifixión juntamente con Cristo.

El día de hoy veremos otro concepto más que es muy malinterpretado por el pentecostalismo y el carismátismo actual: La llenura del Espíritu Santo.

Por principio de cuentas no debemos de confundir estos dos eventos, no son lo mismo la llenura del Espíritu y el bautismo del Espíritu, aunque los pentecostales insistan en equipararlos, pues según ellos ambos se manifiestan con lenguas, milagros, dones, nuevas revelaciones, etc. en realidad ninguno de los dos se revelan de esa manera.

El concepto de que el Espíritu llena a las personas aparece quince veces en el Nuevo Testamento, cuatro de ellas antes del Pentecostés. Parece tener un doble énfasis, y sus ramificaciones son muy significativas con relación a la vida y actividad del creyente.

Para poder entender bien este tema, es necesario diferenciar entre las dos tipos de llenuras del Espíritu Santo:

·         Llenos del Espíritu de Poder.
·         Llenos del Espíritu de Gracia.

Son los dos tipos de llenura del Espíritu que encontramos en la Escritura y los definimos por su contexto, aunque, al igual que el bautismo con El Espíritu, la llenura del Espíritu de Poder fue exclusiva de un grupo y época, es decir fue únicamente para los primeros discípulos con el propósito de respaldar el inicio de la iglesia cristiana, nos podemos dar cuenta de esto en las siguientes citas:

·         Hechos 2:4.
·         Hechos 4:8.
·         Hechos 9:17.
·         Hechos 13:9.
·         Hechos 13:52.

Cuando DIOS  llenó a los primeros discípulos, fue con propósitos bien establecidos: predicar con denuedo la Palabra del evangelio y respaldar esa predicación con señales y prodigios, sin embargo, una vez que esa época pasó, una vez que los libros del Nuevo Testamento se terminaron de Escribir, ya no fue necesario este tipo de llenura, la Llenura del Espíritu de Poder.

De ese momento en adelante, todos los demás creyentes somos llenos del Espíritu de Gracia, y es solamente ese tipo de llenura de la cual nosotros anhelamos ser saciados.




Todos los creyentes somos bautizados con el Espíritu Santo, entonces surge la duda: ¿Todos los creyentes podemos ser llenos del mismo Espíritu?

Si sabemos distinguir entre los dos tipos de llenura, entonces no tendremos confusión al respecto, la llenura del Espíritu de Poder NO podemos acceder, sin embargo, la llenura del Espíritu de gracia que por el contexto es a la cual se refería el apóstol Pablo en Efesios 5:18, es algo a lo cual todos los creyentes tenemos acceso.

Pero primeramente veamos a detalle este tipo de llenura: La llenura del Espíritu y la espiritualidad cristiana.

I.        DEFINICIÓN DE ESPIRITUALIDAD. La definiremos de una forma fácil de asimilar:

La Espiritualidad Es Una Relación Madura Pero Aun En Progreso Con DIOS. 1ª Corintios 2:15.

Una genuina espiritualidad cumple con 3 requisitos:

a.   Ser regenerado.
b.   Cumplir con el ministerio.
c.    Llevar tiempo en el proceso de crecimiento.

II.        EL ESPÍRITU SANTO Y LA ESPIRITUALIDAD. La madurez de carácter, es el aspecto fundamental en la espiritualidad, por lo tanto el Espíritu Santo asume el papel primordial en dicha madurez, el discernimiento, que es un rasgo distintivo de la madurez, implica el conocimiento de la Voluntad y la perspectiva de DIOS de las cosas, y esto lo realiza el Espíritu Santo. Juan 16:12-15.

También incluye el aprender a orar conforme a la voluntad de DIOS,  lo cual solo se logra bajo la dirección del Espíritu Santo. Romanos 8:26. Efesios 6:18.

Si la espiritualidad va ligada al servicio, entonces también debemos incluir el administrar los dones, talentos y capacidades que DIOS nos ha otorgado, y el poder para ejercerlos. 1ª Corintios 12:7.

Además también aprendemos a salir en victoria en la lucha diaria contra los deseos carnales  por medio del Espíritu. Romanos 8:13. Gálatas 5:16-17.

En pocas palabras podemos decir que:

La Llenura Del Espíritu (De Gracia) Es La Clave Para La Espiritualidad Cristiana.

III.        ALGUNAS RAMIFICACIONES DEL CONCEPTO. Es obvio que si la espiritualidad está ligada con la madurez, entonces hay grados de espiritualidad así como hay grados de madurez.

Pablo aparentemente esperaba que los creyentes en Corinto hubieran alcanzado en cinco o seis años tal nivel de madurez que pudieran ser llamados espirituales dejando el cristianismo carnal (Ser niños espirituales). 1ª Corintios 3:1-3.

El Evangelio fue predicado por primera vez en Corinto en su segundo viaje misionero (alrededor del 50 D.C.), y su primera carta a la iglesia, en la cual el reprendió a los cristianos porque no les podía tratar como a personas espiritualmente maduras, fue escrita cerca de 56 D.C.

Aparentemente una persona podía volver atrás en algún área de la espiritualidad sin perder todo lo que había ganado a través de los años. Algunos pecados afectan más áreas de la vida y de la comunión que otros.

Si la llenura del Espíritu se relaciona con el control del Espíritu en una vida, entonces ciertamente un nuevo creyente puede ser controlado en las áreas que él conoce. Pero eso no significa que sea espiritual, puesto que no ha pasado suficiente tiempo para que él madure.

A medida que viene la madurez, salen a la luz más áreas en las que se necesita control. Según vayamos respondiendo positivamente y permitamos que el Espíritu amplíe Su control, maduraremos más y más. Y así sucesivamente.

El hecho de haber sido cristiano por algún tiempo no garantiza la espiritualidad, puesto que la persona puede que no haya permitido al Espíritu controlar su vida durante algunos de esos años.

Hay etapas de madurez. Aunque uno pueda haber alcanzado la madurez, siempre queda más madurez por alcanzar. La espiritualidad es una relación madura, pero aún en proceso de maduración, con Dios.

Para que sea más sencillo de entender:

La Llenura Del Espíritu Es Algo Que Puede Y Debe De Ir En Aumento En los Creyentes Verdaderos.

Alguien podría objetar que una persona que ya está llena del Espíritu Santo no puede llegar a estar más llena, si un vaso está lleno de agua, no se le puede echar más agua. Pero el vaso de agua es una analogía pobre para nosotros como personas reales, ya que Dios nos puede hacer crecer y tener capacidad para contener mucho más de la llenura y de la gracia del Espíritu Santo.

Una analogía mejor sería un globo, que puede estar lleno de aire, incluso cuando tiene poco aire dentro. Cuando se le introduce más aire, el globo se agranda y, en este sentido, está más lleno.

Así pasa con nosotros: podemos ser llenados del Espíritu Santo y, al mismo tiempo, tener también mayor capacidad para recibir más del Espíritu Santo. Solamente a Jesús le dio el Padre el Espíritu sin medida. Juan 3:34.




La próxima clase veremos las características de una persona llena del Espíritu Santo así como los requisitos para ser lleno de Él.

Un Dios Santo 11: Contender con Dios Parte 1. Habacuc 1:2-4.

La máxima expresión de la ira y la justicia de Dios se pueden ver en la cruz del calvario, es ahí donde la justicia santa de Dios se hace ...