lunes, 8 de julio de 2019

El Evangelio De Juan 132: Palabra De Necesidad. Juan 19:28-29.


 
El día en que Jesús fue crucificado, desde la cruz proclamo siete frases, que hacen eco en la eternidad, pues son tan actuales como en el día y lugar en que se dijeron.

Hasta ahora hemos visto que Jesús:

·         Oró por sus enemigos.
·         Le garantizo la vida eterna al ladrón arrepentido.
·         Hizo provisión para el futuro de maría.
·         Clamó a Dios en medio de las tinieblas del abandono.

El día de hoy veremos la quinta palabra de Cristo en la cruz:

¿Cuál fue?
¿Qué significado tiene?
¿Por qué la dijo?
¿Qué cumplimiento de la Escritura es el que nos refiere Juan?
¿Qué importancia tiene?
¿Cómo impacta nuestras vidas en la actualidad?

Después de haber hablado las primeras cuatro palabras, Jesús supo que su obra por los demás ya había sido totalmente cumplida. A lo largo de su permanencia en la tierra y sobre todo en la cruz había sufrido la ira de Dios contra el pecado para así liberar a su pueblo De este terrible mal y hacernos merecedores de la salvación eterna. La tarea ha sido cumplida. Jesús lo sabía, porque conocía todas las cosas en su totalidad y una por una las ha cumplido cabalmente. 

En consecuencia, fijándose ahora sí en su propia necesidad, dijo: Tengo sed. Vemos en esta Escritura que, después de gritar por el abandono del Padre, Jesús exclama su sed física.

Esta era la consecuencia lógica del desangramiento, las heridas causadas por la flagelación de los pretorianos, más la sangre perdida en Getsemaní y por la corona de espinos en su cabeza empezaron a pasar factura: deshidratación. Es importante hacerlo notar, pues es una prueba más de la completa humanidad del Señor Jesús, si Cristo no es al mismo 100% divino y 100% un ser humano, nuestra salvación no sería completa.

Tenia que morir como un ser humano, en primer lugar, porque un espíritu no tiene sangre y el sacrificio que la ley exige es un sacrificio cruento. ¿Por qué la sangre cubre o es para el perdón de los pecados? Hebreos 9:22. Génesis 9:4.

La vida del hombre se ha depravado por el pecado, por consecuencia ha perdido la comunión con DIOS, y el pago es la muerte, en cambio la vida está en la sangre, para traer nuevamente equilibrio espiritual, es necesario que esa muerte sea retirada por medio del ofrecimiento de vida, o en este caso de sangre derramada, como la vida está en la sangre sería preciso verter la propia sangre para exonerarse de la carga del pecado, pero nuestra propia sangre está manchada, contaminada por el pecado mismo y no sirve más para limpiar. 

Por este motivo es que DIOS proveyó de animales limpios y al poner las manos sobre la cabeza del animal a inmolar se confesaban los pecados y entonces ya eran degollados y su sangre se derramaba en sustitución de la sangre manchada del pecador.

Sin embargo, la sangre de animales solo era una representación no podía eternamente limpiar los pecados como dice Hebreos 9:13-14 y 10.4. Un animal no podía sustituir a una persona perfecta y eternamente, de ahí que el Redentor de la humanidad: Cristo, tuviese que hacerse solidario de la naturaleza humana. Hebreos 2:14-17.

Alguien se ha preguntado alguna vez ¿Cómo es posible que la sangre de un solo ser humano alcance para redimirnos a todos? La respuesta reside en la divinidad de Cristo, no fue un ser humano normal, fue en primer lugar uno que nunca pecó y además el Verbo divino, la segunda persona de la Santísima Trinidad Encarnado, el que derramó su preciosa sangre. Por eso su sangre es suficiente para salvar a toda la humanidad y eficiente para salvar a sus elegidos.

Además, Jesús es 100% un ser humano, lo demostró al tener sed, tiene que ser así porque DIOS no puede morir, y si Jesús solamente es divino, sin la parte humana, entonces en realidad no habría muerto y nuestra salvación simplemente no sería eficaz. Por último, recordemos que satanás venció a un hombre: Adán y fue el postrer Adán, es decir Cristo otro ser humano, quien recuperó lo que se había perdido: el acceso a la comunión intima, personal y permanente con DIOS.

Pero, no es la primera vez que el Señor hace una exclamación de este tipo, hace varios meses atrás, cuando escudriñamos el capitulo cuatro de este maravilloso evangelio nos dimos cuenta de que hizo una petición similar, aunque obviamente en condiciones diferentes. Juan 4:5-7.

En esa ocasión, al inicio de su ministerio terrenal, después de caminar una larga jornada, cuando llegó al pozo de Jacob, cansado y sediento, le pide a la mujer samaritana que le dé a beber agua del pozo. En esa ocasión, como ahora fue con el propósito de mostrarse como el agua de vida. Aquel que bebe de esa agua no tendrá sed jamás.

Ahora está por terminar su ministerio terrenal, a minutos de hecho de que así suceda, y nuevamente exclama su sed física. ¿Cómo es posible que el creador de los ríos, los océanos, los lagos, del agua misma, tuviera los labios resecos por la sed? ¿Cómo es posible que aquel que calmó el mar con su palabra anhelara algunas gotas para refrescarse? Aquel que hizo milagros en favor de otros se rehusó a realizarlos en favor de sí mismo. Se rehusó a producir agua para matar su sed, fácilmente pudo hacerlo.

Para entender su clamor, tenemos que entender las profecías mesiánicas. Las profecías mesiánicas son las profecías que encontramos en el A.T. concernientes al nacimiento, vida, muerte, resurrección y reinado futuro del Mesías.

Todas estás profecías se cumplen únicamente en la persona de Jesucristo, porque él es el Mesías prometido para liberar a su pueblo, pero no del yugo romano de esa época, sino de sus pecados que eran el peor yugo que pudieran llevar.

A lo largo y ancho de todo el Antiguo Testamento, encontramos un gran número de referencias y de profecías predictivas acerca de Jesucristo, tan solo 29 de ellas se cumplieron en el periodo de su traición, muerte sepultura y resurrección, estas 29 profecías fueron emitidas por diferentes personas en diferentes circunstancias y a lo largo de 500 años entre el año 1000 y el año 500 antes de Cristo, aun así todas ellas fueron cumplidas literalmente y con gran exactitud en un lapso de 24 horas aproximadamente.

Las profecías cumplidas son las siguientes:

·         Traicionado por un amigo.
·         Vendido por 30 piezas de plata.
·         El precio dado para comprar un campo.
·         El dinero arrojado en el templo.
·         Olvidado por los discípulos.
·         Acusado por falsos testigos.
·         Mudo a las acusaciones.
·         Herido y magullado, escupido, objeto de burla.
·         Manos y pies horadadas.
·         Crucificado con ladrones.
·         Intercedió por sus perseguidores.
·         Rechazado por su pueblo.
·         Aborrecido sin causa.
·         Sus amigos alejados.
·         La gente meneo la cabeza.
·         Objeto de la curiosidad pública.
·         Vestiduras repartidas y rifadas.
·         Sufrió sed, le dieron hiel y vinagre.
·         El clamor de abandono.
·         Se encomendó a DIOS.
·         Huesos no quebrados.
·         Corazón roto.
·         Costado abierto.
·         Tinieblas sobre la tierra.
·         Fue sepultado en la tumba de un rico.

En nuestro estudio de bibliología de media semana, recientemente vimos que las probabilidades matemáticas de que una persona cumpla tan solo 8 (las que están fuera de su alcance) de estás profecías mesiánicas es de da 1 entre 28 x 1027.

Jesús estaba demostrando la veracidad de la Palabra de DIOS, al pronunciar las palabras tengo sed. Él estaba citando: Salmo 22:15. Salmo 69:21. Ambos son obviamente Salmos mesiánicos.

Del Salmo 69.21. Se desprende la narración de Juan 19:29. Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca.

La vasija llena de vinagre o mejor dicho vino agrio como el que bebían los soldados, fue la fuente por medio de la cual se calmó la sed de Jesús. Incluso en el proceso de satisfacer, de alguna forma, esta necesidad física apremiante, se hizo burla de Jesús.

Mateo 27:48-49 es aún más específico: Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber. Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle. Empaparon una esponja con vinagre, la acercaron a la boca de Jesús, de forma que este líquido amargo le llevara cierto alivio a sus labios y garganta resecos.

Una de las primeras señales de la vida es la sed. Todos nacemos sedientos, como lo saben muy bien las madres. Y, así como entramos en este mundo trayendo la sed física, también traemos la sed espiritual. Allá por el siglo XVII, el autor y ministro religioso Henry Scougal, escribió: El alma del hombre trae consigo una sed voraz, insaciable. Solamente cuando nos entregamos a Dios esa sed puede ser saciada.

Tenemos dentro de nosotros sed de comunión, no solamente con las otras personas, sino también con el Dios que nos creó. Algunos deciden apagar esa sed en el alcohol, en el sexo, el dinero o el poder. Otros llenan su vida con placeres, tratando de sobrevivir por el estímulo continuo de las sensaciones del cuerpo. Todas esas fuentes dan una falsa ilusión de sustento, pero solo contaminan al hombre y lo mantienen apartado del Agua verdadera, tal como lo dijo el profeta hace casi 2500 años. Jeremías 2:13.



Una cisterna vacía a la cual lamentablemente muchos cristianos en la actualidad acuden, son las pláticas motivacionales de Daniel Habif. Quien bajo el argumento de ser cristiano, es buscado por muchos sedientos espirituales. Lo buscan porque les habla bonito, con palabras y videos muy emotivos acerca de:

·         Relaciones de pareja.
·         Perdón a los enemigos.
·         Superación de problemas.
·         Amor al prójimo.
·         Crecimiento emocional.
·         Desarrollo laboral.
·         Etc.

Pareciera que no tiene nada de malo sus platicas, pero el problema es que tampoco tiene el evangelio, no habla de la cruz de Cristo, no habla de nuestra pecaminosidad, no habla de la salvación por medio de la fe en la obra del calvario, no habla de Cristo, más que como un amuleto de buena suerte, los pocos versículos que llega citar, que casi siempre van mezclados con palabras altisonantes (urge que le enseñen el 3er mandamiento) son siempre sacados de su contexto original para que se amolden a sus bonitas charlas de superación personal.

La cuestión no es si tenemos sed, pues todos la tenemos, sino hasta cuándo tendremos sed, si estamos delante de Jesús, la Fuente del Agua viva.  Gracias a DIOS, Jesús sufrió con los labios resecos para que nosotros pudiéramos beber de la Fuente de la salvación. Y la promesa es segura. Apocalipsis 7:16-17.

Jesús si que conoce el significado de la palabra dolor, no como el médico que conoce una enfermedad, sino como el hombre con heridas en su cuerpo y con la boca reseca. Los ángeles le hubieran llevado de buen grado un vaso de agua, pero él soportó la deshidratación. Jesús bebió la copa de la muerte para que nosotros pudiéramos beber la copa de la vida. Sufrió la sed para que nosotros fuéramos salvados de la sed eterna.

Puedes pensar que en realidad no estás sediento porque te conformas con unas gotas de agua que encuentras en esas cisternas vacías, pero el día que veas tu realidad, el día que DIOS abra tus ojos y veas tu corazón reseco hasta la muerte por causa del pecado, ese día puedes venir a Cristo y beber de él.

Durante su ministerio, ese Jesús que ahora estaba sediento dijo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Juan 7:37-38.  La invitación sigue en pie: Apocalipsis 22:17.

¿Hasta cuándo reconocerás que estas cansado de las aguas de este mundo, aguas que no satisfacen?  Esas aguas no sacian la sed espiritual; por eso, solo Cristo, el agua de vida puede hacerlo, padeció la sed en el calvario, para que tu puedas beber libremente de él.







jueves, 4 de julio de 2019

Bibliología. Tema 21: Sola Scriptura vs Tradición. Cita: 2ª Tesalonicenses 2:15.


La clase pasada hablamos acerca de la bibliolatría, o adoración a la biblia como si fuera literalmente la Persona de Cristo, si bien es cierto que es en la Escritura donde encontramos a nuestro amado Señor, nosotros no le rendimos adoración de ningún tipo al pedazo de papel en si mismo, ni tampoco negamos que nuestro fundamento es Cristo. Aunque ontológicamente Jesús y la Biblia son distintos, están de tal manera vinculados que no es posible adorar, servir y gozar de Jesús, el fundamento, la roca y la Palabra, sin asistirse de la revelación infalible y suficiente de ese fundamento, esa roca y ese logos que es la Biblia.

Terminamos la clase pasada con una declaración, que los liberales tildan de bibliolatría, nosotros sabemos que simplemente es cristianismo histórico ortodoxo: La realidad es que tenemos que afirmar sanamente que creemos en las Sagradas Escrituras como único fundamento de nuestra doctrina y por ello creemos en Jesús, el único fundamento, la roca y la Palabra de nuestra redención.

Pero los liberales no son el único grupo que nos tilda de bibliólatras, irónicamente aquellos que le rinden adoración a María, nos llaman idolatras al apegarnos a la suficiencia de la Escritura, en el catolicismo romano la doctrina de la sola Scriptura es vista como algo profano al dogma de su iglesia, pues ellos se apegan a la Sola Ecclesia cuya traducción literal sería solo la iglesia, aunque es mejor conocida como Tradición Apostólica.

Inicialmente los apóstoles enseñaron oralmente, pero con el final de la era apostólica la revelación especial fue escrita en lo que hoy conocemos como las Escrituras. La doctrina de Sola Scriptura afirma que solo hay una sola revelación especial que el hombre posee por parte de Dios y esta se encuentra en las Escrituras y son suficientes para la salvación del hombre.  

Esto es que no hay revelación especial que se encuentre de forma oral, aparte de la que se codificó en las escrituras como lo enseña Roma. Vamos a ir poco a poco refutando esta doctrina de la tradición apostólica.

1.    Roma y la tradición.

En el concilio de Trento (1545-1563) se encuentra definida de manera oficial el punto de vista de Roma en cuanto a las Escrituras y la Tradición, que ha sido rectificado en los concilios Vaticano I (1869-1870) y Vaticano II (1962-1965) dice:

El sacrosanto, ecuménico y general Concilio de Trento, congregado legítimamente en el Espíritu Santo y presidido de los mismos tres Legados de la Sede Apostólica, proponiéndose siempre por objeto que, exterminados los errores, se conserve en la Iglesia la misma pureza del Evangelio, que, prometido antes en la divina Escritura por los Profetas, promulgó primeramente por su propia boca Jesucristo, hijo de Dios, y Señor nuestro, y mandó después a sus Apóstoles que lo predicasen a toda criatura, como fuente de toda verdad conducente a nuestra salvación, y regla de costumbres; considerando que esta verdad y disciplina están contenidas en los libros escritos, y en las tradiciones no escritas, que recibidas de boca del mismo Cristo por los Apóstoles, o enseñadas por los mismos Apóstoles inspirados por el Espíritu Santo, han llegado como de mano en mano hasta nosotros; siguiendo los ejemplos de los Padres católicos, recibe y venera con igual afecto de piedad y reverencia, todos los libros del viejo y nuevo Testamento, pues Dios es el único autor de ambos, así como las mencionadas tradiciones pertenecientes a la fe y a las costumbres, como que fueron dictadas verbalmente por Jesucristo, o por el Espíritu Santo, y conservadas perpetuamente sin interrupción en la Iglesia católica.

Es obvio que esta fue la respuesta a la reforma protestante, ya que esto permitía a Roma justificar muchas doctrinas sin fundamento bíblico. Belarmino divide las tradiciones en:

a)    Divinas.
b)    Apostólicas.
c)    Eclesiásticas.

a)    Las Divinas fueron instituidas por Cristo mismo.
b)    Las tradiciones Apostólicas, son cosas ordenadas o ensenadas por los apóstoles bajo la dirección del Espíritu Santo.
c)    Las tradiciones eclesiásticas son costumbres antiguas de la Iglesia, que, como quiera que no hayan sido instituidas al principio, han llegado a tener, por la duración de la costumbre la fuerza de leyes en la iglesia, este tipo de tradiciones dice Belarmino que son la observancia de la Pascua, la costumbre de hacer la señal de la cruz, etc.…

La tradición eclesiástica es falible, porque admite revelaciones extra bíblicas, al grado de que, en ocasiones, ha sido infiel a la misma.

Sin embargo, el punto de controversia con Roma son las dos primeras tradiciones de las que habla Belarmino, las divinas y apostólicas. Los cristianos bíblicos ortodoxos no tenemos ningún problema en aceptar cualquier enseñanza de Cristo y de los apóstoles.

Nuestro inconveniente llega cuando esas supuestas tradiciones divinas y apostólicas, carecen de sustento bíblico e histórico, cuando basados en estas tradiciones se llega a doctrinas que no son halladas en la Escritura, sobre todo doctrinas fundamentales como la soteriología.

¿Podemos confiar que realmente haya sido promulgada por los labios de los apóstoles tal tipo de tradición? Muchas doctrinas católico romanas no tienen ni base bíblica, ni base histórica, solamente se sustentan en las tradiciones de su iglesia.

2.    Lo que no es Sola Scriptura.

Pero veamos primero que no es la Sola Scriptura, ya que a los apologistas de Roma les gusta mucho hacer caricaturas de las doctrinas no romanas y luego enseñárselas a sus seguidores.
a)    La Sola Scriptura no enseña que la Biblia contiene todo el conocimiento. La Biblia no es exhaustiva en cada detalle. Juan 21:25 enseña que el hecho de que muchas cosas que Jesús dijo e hizo no están escritas en Juan, o en cualquier otro libro en el mundo, porque todos los libros del mundo no podrían contenerlas. No necesitamos saber el color de ojos de Tomas, no necesitamos saber el menú de cada comida de los Apóstoles, etc.

b)    No es una negación de la autoridad de la iglesia para enseñar la verdad de Dios. 1ª Timoteo 3:15 describe a la iglesia como el pilar y fundamento de la verdad. La verdad es en Jesucristo y su Palabra. La iglesia enseña la Verdad y llama al hombre a ir hacia Cristo y por lo tanto hace las funciones de pillar y fundamento de la verdad.

Como dice un viejo dicho protestante: La iglesia para enseñar, la Biblia para corroborar.

c)    No significa que no hay predicación sino solo lectura de la Biblia. Daniel Gagnon, apologista romano dice: Era la predicación y la autoridad de la Iglesia, no la lectura de la Biblia, lo que hacía conversos y mantenía la Fe. Es una falacia de hombre de paja, no hemos dejado de predicar el evangelio, ni a los perdidos ni en las congregaciones por ponernos solamente a leer la biblia. Por el contrario, predicamos lo mismo que la iglesia primitiva: Todo el consejo de DIOS. Hechos 20:26-27.

3.    Lo que sí enseña la Sola Scriptura. 2ª Timoteo 3.

Al empezar el capítulo Pablo le dice a Timoteo de los tiempos difíciles que vienen sobre ellos, en el cual todo tipo de herejías y desobediencia se levantarían (3:1-9), a esto Pablo le dice a Timoteo que tiene que encarar a esto con las cosas que ha aprendido (3:14) y estas cosas se encuentran en las Escrituras (3:15).

¿Por qué debería apoyarse solo en las Escrituras para enfrentar las herejías y el mal comportamiento? ¿Sobre qué base debería de poner él su confianza en ellas? Pablo anticipo estas potenciales preguntas en la mente de Timoteo y dio su respuesta en (3:16-17): Porque las Escrituras son inspiradas por Dios, por lo tanto, infalibles y útiles para ensenar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.

El primer término es muy importante Enseñar y esto es para prevenir herejías, mientras que el último instruir en justicia es prevención contra inmoralidad. Los otros dos términos redargüir y corregir son tanto para creencias malas (heterodoxia) y estilos de vida malos (heteropraxis). Según Pablo, Timoteo puede guiarse de forma segura con base en las Escrituras y estas le son de gran ayuda en la enseñanza de la verdadera doctrina y buenas prácticas.



Si Pablo creyó que le estaba dando los instrumentos necesarios a Timoteo para Enseñar, corregir, redargüir e instruir en justicia, entonces Pablo no creería como lo hace la iglesia de Roma en que las Escrituras son insuficientes y necesitan de una tradición extrabíblica, si Pablo creyera que las Escrituras son insuficientes no hubiera omitido cualquier otra cosa para poder hacer el trabajo eficientemente. En prevenir y combatir la herejía, Pablo dice nada acerca de una extrabíblica tradición, pero solo habla de la Escritura Sola.


Entonces resumiendo este punto, la doctrina de la Sola Scriptura dice que:

La Biblia y solo la Biblia es suficiente para la función de conocer la fe, es la regla de fe para la iglesia. Y que todo lo que tenemos que creer como cristianos se encuentra en la Biblia y no en otro recurso.

4.    ¿Enseña la Biblia la suficiencia (Sola Scriptura)? 2ª Timoteo 3:17.

Hay dos términos en este versículo que nos guiaran: perfecto y enteramente preparado.

·         El primero, perfecto, viene del griego artios (ἄρτιος, G739) significa completo, ajustado, por implicación perfecto.
·         El segundo, enteramente preparado, del griego exartizo (ἐξαρτίζω, G1822) significa completar para un propósito especial, equipar completamente, preparar enteramente.

El hombre de DIOS, dice Pablo, debe estar equipado correctamente y completo con todo lo que es necesario para llevar a cabo su labor asignada por Cristo, y Pablo asegura que se logra únicamente por medio de las Escrituras por el motivo de que son inspiradas por DIOS, nuevamente entendemos, que si hubiese algo más con lo cual se pudiera preparar enteramente y hacer perfecto al cristiano, el Espíritu Santo hubiera inspirado a Pablo a decirnos que es ese algo necesario además de la Palabra.

La Biblia enseña La Sola Scriptura, no necesitamos que el texto en cuestión use el término Sola Scriptura, así como los textos trinitarios no necesitan que diga la palabra Trinidad para saber que está hablando de esa doctrina, los términos que usa Pablo son muy reveladores a la hora de ver las Escrituras como suficientes.

Vemos ahora que la posición de Roma es contradictoria con la del apóstol. El no conocía otra regla de fe que fuera necesaria para que el hombre de Dios pudiera ser equipado para cada buena obra, no otra regla de fe que la Sola Scriptura.

Podemos resumir:

      i.        Pablo enseña en este pasaje que la Biblia es una regla de Fe. Por eso la función de la Iglesia es de instruir, corregir y reargüir con base en las Escrituras inspiradas por Dios.
    ii.        Vemos en este pasaje que enseña la suficiencia de las Escrituras.
   iii.        Vemos que Pablo no solo no se refiere a otra regla de fe, sino que implícitamente niega la necesidad de otra regla de fe ya que su enseñanza de la Escritura dice que ella tiene la habilidad de equipar completamente al hombre de Dios.

Por lo tanto, la Sola Scriptura es ensenada plenamente en este pasaje. Sin embargo, casi siempre los apologistas de Roma apelan a Santiago 1:4 como un argumento contra la suficiencia de las Escrituras.


Aunque el papista James Akin traduce constancia en vez de paciencia para poder después equipararla con suficiente para hacernos maduros y perfectos. Pero para empezar son dos términos griegos completamente distintos.

Una buena exegesis de Santiago 1:4 nos dice que la constancia completa a la madurez y perfección solo en la prueba de su fe (V. 3) nunca habla de tradiciones extrabíblicas.

No encontraremos jamás en los escritos de Pablo, así como en toda la Biblia, que la tradición es inspirada y autoritativa en el mismo nivel que la palabra de Dios.

5.    ¿La Biblia apoya la tradición eclesiástica?

Los apologistas de Roma usan unos textos sacados de contexto, para poder apoyar la supuesta tradición apostólica.

·         2ª Tesalonicenses 2:15.
·         1ª Corintios 11:2.
·         2ª Tesalonicenses 3:6.

En los 3 textos aparece la palabra paradosis (παράδοσις, G3862) que significa tradición. Lo que es interesante es que los apologistas de roma nunca han documentado las tradiciones a las que Pablo se refería en esas cartas, lo cual deja la puerta abierta casi a cualquier disparate que se nos ocurra.

En todos los escritos de los apologistas de Roma desde la reforma hasta el día presente se han basado en estos textos para presentar las supuestas tradiciones apostólicas, de las cuales, solo la iglesia católica las tiene y por lo tanto debemos de obedecerlas, pero ellos no pueden decirnos cuáles son esas enseñanzas, y la razón es que porque tal tradición apostólica no existía en aquella época.

Las tradiciones a las que se refiere Pablo, no son tradiciones orales que complementan la Escritura, al contrario, son las mismas enseñanzas en forma oral, que después se pusieron por escrito.

Resumiendo, los argumentos que usa roma donde supuestamente se habla de la tradición, no son lo suficientemente válidos como para poder apegarnos a ellos, además, como dijimos, deja la posibilidad de argumentar prácticamente lo que a uno le de la gana, por mucho preferimos apegarnos a LA SOLA SCRIPTURA.








Un Dios Santo 11: Contender con Dios Parte 1. Habacuc 1:2-4.

La máxima expresión de la ira y la justicia de Dios se pueden ver en la cruz del calvario, es ahí donde la justicia santa de Dios se hace ...