lunes, 11 de julio de 2016

Esclavos De Cristo 2: Esclavos, No Siervos. 1ª Corintios 7:23.

La semana pasada comenzamos con esta serie de predicaciones titulada: Esclavos de Cristo, y entendimos que el concepto filosófico del libre albedrío en la salvación de nuestras almas es completamente anti bíblico, y esa forma de pensar pelagiana se ha infiltrado en la iglesia a tal grado que ha vuelto el cristianismo altamente antropocéntrico.

Concluimos con una poderosa verdad, los seres humanos somos siempre esclavos en nuestra voluntad, y solo hay dos dueños, dos amos, dos señores posibles: o somos esclavos del pecado o somos esclavos de Cristo, y paradójicamente si somos esclavos de Cristo encontraremos la verdadera y genuina libertad para nuestras almas.

La biblia nos dice en el libro de Hechos 11.26, que a los primeros discípulos se les llamo cristianos en Antioquia, sin embargo, la connotación de la palabra dista mucho de lo que entendemos hoy en día, en la actualidad se le llama cristiano indistintamente a católicos, testigos de jehová, mormones, adventistas del séptimo día, etc.

En cambio, en el primer siglo de la iglesia, ser cristiano iba mucho más allá de ser un partidario de Cristo, de tener fines comunes o de hacer una oración y ser miembro de la iglesia, ser cristiano era estar dispuesto literalmente a dar la vida por la convicción de Cristo como su Señor y Salvador.

Si hemos leído El libro de los mártires de John Foxx, sobre todo los dos primeros capítulos, donde narra las persecuciones y castigos infringidos a los primeros cristianos nos daremos cuenta del gran impacto que tenía el título en ellos, para los primeros seguidores de Cristo era tan importante el título CRISTIANO que no una o dos, muchas veces murieron gustosos de ser considerados como tales.

La frase soy cristiano era muy común al responder a los interrogatorios, de hecho, era prácticamente lo único que respondían cuando se les intimidaba con amenazas de tortura y muerte para que abandonaran su Fe, no decían su nacionalidad, no decían su nombre, no decían su oficio, no alegaban inocencia, sus únicas palabras eran SOY CRISTIANO.

Esta frase los fortalecía como testigos y mártires de la causa de Cristo y al mismo tiempo confundía a los perseguidores de la iglesia, no importaba cual fuera la pregunta seguían contestando una y otra vez la misma corta, pero poderosa frase: soy cristiano.

Seguir a Jesús era la suma de toda su existencia. En el momento en que la vida misma pendía de un hilo, nada importaba más excepto identificarse ellos mismos con Él, y lo hacían con la frase SOY CRISTIANO.


Para estos fieles creyentes de los primeros dos siglos de la iglesia, el nombre «cristiano» era mucho más que una mera designación religiosa como lo es hoy en día, el ser cristianos definía todo acerca de ellos, incluyendo cómo se veían a sí mismos y al mundo a su alrededor.

El sello “cristiano” enfatizaba su amor por el Mesías crucificado junto a su disposición a seguirle sin importar el costo. Esto hablaba de la transformación total que Dios había producido en sus corazones y daba fe de la realidad de que en Cristo se habían renovado completamente, espíritu, alma y mente.

Ellos habían muerto a su antiguo modo de vida, habiendo nacido nuevamente en la familia de Dios. Cristiano no era simplemente un título sino una forma completamente nueva de pensamiento, una que tenía serias implicaciones por cómo vivían, y finalmente cómo morían.

Esto debe llevarnos a reflexionar: 

¿Qué significa en realidad ser cristianos?

Los primeros mártires tenían muy claro lo que significaba ser cristiano. Sin embargo, pregunte hoy lo que significa y probablemente vamos a recibir una variedad de respuestas, aun de aquellos que se identifican con este título:


·         Es algo cultural.
·         Es una tradición religiosa.
·         Es algo político.
·         Son valores morales fuertes.
·         La religión verdadera.
·         Es asistir los domingos a la iglesia.
·         Es cuando recibes a Cristo en tu corazón.
·         Es creer en Cristo.
·         Etc.

Todo esto se queda muy corto en comparación con lo que nos dice la biblia que significa ser cristianos, antes de ser llamados cristianos en Antioquia, se les conocía como:

·         Discípulos.
·         Hermanos.
·         Creyentes.
·         Santos.
·         Seguidores del Camino.

Como ya lo mencionamos, la connotación no era la misma que tiene hoy en día, el sobrenombre de cristianos era más bien una burla de los no creyentes con la intención de poner en ridículo a aquellos que seguían a Jesucristo. 1ª Corintios 1:23.

Pero lo que comenzó como una burla pronto se convirtió en símbolo del más alto honor, pues ser cristiano del griego cristianois (χριστιανός, G5546), era por ser identificado como discípulo de Jesucristo y que lo reconocían como seguidor de Él.

Ser cristiano en el sentido real del término es ser un seguidor INCONDICIONAL de Cristo, como Jesús mismo lo dijo en Juan 10.27 mis ovejas oyen mi voz y ME SIGUEN.

Ser cristiano sugiere mucho más que solo simpatizar con los “hermanos en la iglesia” ser cristiano es mucho más que solo venir a la iglesia escuchar las predicaciones, ser cristiano es mucho más que creer en Cristo y sus bonitas enseñanzas, ser cristiano es mucho más que un acercamiento superficial.

J.C. Ryle dijo: Por desgracia hay mucha gente bautizada, pero que en la vida práctica no sabe nada de Cristo, si les preguntas sobre fe, nuevo nacimiento, justificación, santificación, y otros temas básicos y simples de la biblia reaccionan como si les hablarás en otro idioma, desconocen el cristianismo como lo desconoce un budista, y aun así esta es la religión de miles y miles de personas que en nuestros días se llaman cristianos.

Ser verdaderamente cristiano demanda un afecto profundo por Cristo, lealtad inalterable a él y sumisión a su Palabra. Juan 8:31. Juan 12:26. Juan 15.14.

Si te dices a ti mismo cristiano debes entender que estas proclamando al mundo que todo sobre ti, absolutamente todo, incluyendo tu identidad personal se trata de Cristo, se cimienta en Cristo y es en Cristo, por Cristo y para Cristo, pues te has negado a ti mismo, para seguirle y obedecerle, Cristo es tu Salvador, pero también es tu Señor, de ser así te será fácil entender al apóstol Pablo en Filipenses 1:21.

Desde su aparición en Antioquía, el término cristiano se ha convertido en el sello predominante de aquellos que siguen a Jesús. Es una designación apropiada, pues se enfoca justamente en el protagonista principal de nuestra fe: Jesucristo. A pesar de eso irónicamente, la palabra misma solo aparece tres veces en el Nuevo Testamento; dos en el libro de los Hechos y una en 1ª Pedro 4.16.

La escritura además de usar el término cristiano, también nos da otra serie de títulos para identificar a los seguidores de Cristo, entre estos títulos están:

·         Forasteros y extranjeros de DIOS.
·         Peregrinos en el mundo.
·         Ciudadanos del cielo.
·         Luminarias del mundo.
·         Herederos de DIOS.
·         Coherederos con Cristo.
·         Ovejas del rebaño.
·         Embajadores de Cristo.
·         Amigos del señor.
·         Atletas.
·         Soldados.
·         Pámpanos (ramas) en la vid.
·         Pueblo de DIOS.
·         Reyes y Sacerdotes.
·         Nación santa.
·         Linaje escogido.
·         Etc.

Todas estas descripciones engloban lo que significa ser cristiano bíblicamente hablando, sin embargo, la biblia utiliza una metáfora con más frecuencia que todas las anteriores, y esta descripción de lo que significa ser cristiano es tan impactante que nos describe a la perfección lo que significa ser cristiano en realidad: ESCLAVO.

La palabra griega para esclavo es doulos (δου̂λος, G1401) y se traduce como esclavo, siervo o servidor, se utiliza en el sentido de la esclavitud física, pero también se aplica al menos 40 veces a los creyentes en Cristo en su relación con su amo celestial: Cristo.

Para los primeros creyentes, ser cristiano era sinónimo de ser esclavo de Cristo, de ahí que su identidad era impacta a tal grado que dar su vida era poco por seguir al salvador de sus almas.

Hay registros de historiadores como Eusebio, que dicen que muchos de los primeros mártires por la causa de Cristo, respondían soy hombre libre pues soy esclavo de Cristo, esto es porque su identidad misma se había redefinido radicalmente por el evangelio de Jesucristo, ya fueran esclavos o libres en esta vida, todos ellos sabían que se habían liberado de la esclavitud del pecado al ser comprados a precio de sangre, habían llegado ahora a ser ESCLAVOS DE CRISTO y esto es lo que en esencia significa ser cristiano desde la perspectiva bíblica. 1ª Corintios 6:20 y 7:23.

La biblia nos muestra que a los creyentes se nos ordena someternos a Cristo completamente, no somos siervos contratados o empleados espirituales, le pertenecemos por completo a Cristo.

Eso significa que lo obedecemos sin preguntar y que lo seguimos sin reclamar nada, Jesucristo es nuestro amo y nuestro Dueño, por eso es que le decimo Kurios o Señor somos sus esclavos y fuimos comprados para obedecerle y honrarlo humilde e incondicionalmente.

A muchos tal vez nos confronten duramente estas palabras, pues en la iglesia moderna no se habla mucho acerca de este concepto de identidad cristiana, como vimos la semana pasada, nos enseñan que nosotros decidimos con nuestro libre albedrío seguir a Cristo, que nosotros somos los que le damos a Cristo la libertad de actuar en nuestras vidas, que se trata de nosotros, cuando la biblia tiene un solo tema y un solo mensaje: JESUCRISTO.

El cristianismo actual, influenciado por la doctrina pelagianista habla de todo menos de ser Esclavos de Cristo, se habla de éxito, salud, riquezas, prosperidad, felicidad, mejor vida hoy, que somos campeones, que somos el centro de atención, que somos los consentidos de DIOS, que DIOS ha puesto todo a nuestro favor, es un cristianismo pelagiano “cohelico”

Escuchamos a los “cristianos” modernos evangelizar con frases como DIOS te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida, DIOS quiere bendecirte, DIOS desea que tengas lo mejor en tu vida, ven a Cristo y no tendrás problemas, el evangelismo se ha convertido en ambición personal, realización personal y gratificación personal, y muchas personas creen que de esto es lo que se trata nuestra relación con Cristo.

Ven a Cristo como aquel que arregla nuestros problemas, nos ayuda en nuestras vidas, nos cuida y nos prospera, pero nada más, por eso no es de sorprendernos que los mal llamados cristianos actuales NO SE DIFERENCIAN EN NADA CON LA GENTE DEL MUNDO.

La biblia nos enseña todo lo contrario, Cristo es el amo, dueño y Señor de los creyentes, nosotros le pertenecemos, somos su posesión, Cristo es el Rey, Salvador y Señor y nosotros somos sus subordinados, somos su propiedad, en otras palabras, somos sus esclavos.

Esta verdad de la Escritura es difícil de ver en la actualidad también porque la traducción al español de la biblia ha dado al griego Duolos la traducción de siervo (servidor, criado) en lugar de esclavo, cuando Duolos aparece 124 veces en el nuevo testamento.

Aunque es muy cierto que las tareas y deberes de los esclavos y los servidores eran muy parecidas hay una diferencia crucial entre los dos: los siervos se contratan, los esclavos se poseen.

Los sirvientes tienen la libertad de elegir para quién trabajan y qué hacen. La idea de servidumbre mantiene cierto nivel de autonomía propia y derechos personales. Los esclavos, por su parte, no tienen ni libertad, ni autonomía, ni derechos. En el mundo grecorromano, a los esclavos se les consideraba propiedad, al punto que a los ojos de la ley se les veía como cosas en lugar de como personas. Ser el esclavo de alguien era ser su posesión, atado a obedecer su voluntad sin dudar ni argumentar, ni mucho menos reclamar.

La traducción de Duolos en siervo y no en esclavo se debió a la mala connotación que tenía la palabra en la sociedad occidental, como veremos nada tiene que ver la esclavitud grecorromana con la esclavitud afroamericana, por ejemplo, en otras palabras, fue por cuestiones culturales meramente, es por ello que al escudriñar la escritura acudimos a los idiomas originales.

El énfasis de la Biblia en la esclavitud respecto a Cristo se pierde desde las páginas de la mayoría de las traducciones al español. No obstante, eso que está oculto en nuestras versiones modernas fue una verdad central para los apóstoles y las generaciones de creyentes que vinieron después de ellos (no estamos inventando ni descubriendo una doctrina nueva).

Lo vemos en escritos de los padres apostólicos como:

·         Ignacio (murió en el 110 D.C.).
·         Policarpo (69-155 D.C.).
·         Ambrosiastro.
·         Agustín de Hipona.
·         Juan Crisóstomo.
·         Y en tiempo un poco más recientes Charles H. Spurgeon.

Nuestra esclavitud a Cristo tiene implicaciones radicales por cómo pensamos y vivimos. Se nos ha comprado con un precio. Pertenecemos a Cristo. Somos parte de un pueblo para su posesión propia. El entendimiento de esto cambia todo acerca de nosotros, comenzando por nuestras perspectivas y nuestras prioridades.


El cristianismo verdadero no es añadir a Jesucristo a mi vida. Más bien, es dedicarme yo mismo por completo a Él, sometiéndome enteramente a su voluntad y procurando agradarlo por encima de todo. Esto demanda la muerte propia y seguir al Amo, sin importar el costo. En otras palabras, ser cristianos es ser esclavos de Cristo.






jueves, 7 de julio de 2016

Cristología. Bloque A. La Persona De Jesucristo. Tema 10: Jesucristo Verdadero DIOS III. Cita. Juan 10:30.

Hasta el momento en nuestro estudio bíblico acerca de la completa y total divinidad de Cristo hemos visto:

1.      Su preexistencia en el A.T. como DIOS.
2.      Las afirmaciones bíblicas directas, llamándole DIOS y Señor.
3.      Atributos incomunicables en Cristo.
4.      Jesús mismo tenia conciencia de su divinidad.
5.      Jesús mismo recibe adoración sublime.
6.   Y los testimonios de autores no cristianos validando la creencia de su divinidad desde tiempos de la iglesia de los padres apostólicos.

Ya entendimos también que la importancia de la divinidad de Cristo es tal que lo que está en juego es la credibilidad del Señor y hasta nuestra salvación misma, si Jesús no es plenamente Dios, no tenemos salvación y no hay cristianismo.

Son varios los grupos que minimizan, ridiculizan o definitivamente niegan la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, los más importantes en nuestros días son:

1.      Los testigos de Jehová.
2.      Los mormones (iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días).
3.      Los mesiánicos unitaristas.
4.      Los unitarios (mayor presencia en Hungría y Yugoslavia, pero presentes en México).
5.      Los ateos.

No solo se basan en sus falsas revelaciones o en sus modificaciones y alteraciones a la biblia, también toman como pretexto algunos versículos de la Escritura, que si no se comprenden correctamente dan pie a serias equivocaciones, a continuación, veremos los diez pasajes más controversiales acerca de la supuesta no divinidad de Cristo y por medio de una correcta exegesis comprenderemos el texto bíblico de forma adecuada.

1.    Lucas 18:19. Muchos pretenden que Jesús implícitamente negó su divinidad al decir que solamente DIOS es bueno. Jesús solamente estaba recalcando que la fuente de la bondad infinita es DIOS y nada más en DIOS se puede encontrar la vida eterna, si unimos sus palabras con el versículo 22 te falta una cosa…ven y sígueme, Jesús decía parafraseando crees que yo soy bueno y bueno solo es DIOS, entonces si me sigues a mí, sigues a DIOS.

2.    Juan 10.34. Muchos ven este versículo como si Jesús quisiera restar fuerza a lo dicho en el versículo 30, dicen que él se refería a sí mismo como uno de los Jueces de Israel, a quienes el Salmo 82:6 llama dioses e hijos del Altísimo.

Jesús les explicaba a los judíos que si a simples hombres que impartían justicia al pueblo se les llamo dioses, no deberían de protestar o enojarse porque él se llame así mismo el Hijo de DIOS. Juan 10:35-36.

3.    Juan 14:28. ¿En qué sentido el Padre es mayor que el Hijo? ¿Será como dicen algunos que el Padre es mayor DIOS y el hijo menor dios?

Para responder está la misma Escritura en Filipenses 2:7. El Hijo voluntariamente obedeció y tomó la forma de siervo, se despojó de su gloria y Majestad propias de DIOS, las cuales recuperaría después de su Ascensión. Juan 17.5. por eso es que les dice a los discípulos que si en verdad le aman se alegrarán de que vaya al Padre a recuperar su Gloria.

4.    Juan 17.3. Con estas palabras parece que Jesús atribuye al Padre, en exclusiva el título de DIOS verdadero. Los pasajes oscuros (difíciles de entender) han de verse a la luz de los pasajes más claros de la Escritura, ya vimos que no son pocos los pasajes donde Theos o DIOS se aplica también para Jesucristo, por lo tanto, es necesario entender el contexto histórico-cultural.

Todos los pueblos vecinos a los judíos eran claramente politeístas, es decir adoraban no a uno o dos, sino varios dioses, por lo tanto, su declaración es más en contra del politeísmo.

Además, nosotros NO CREEMOS EN TRES DIOSES, solamente creemos en un solo DIOS.

5.    Romanos 14.9. Hay quienes dicen que este texto enseña que no fue sino hasta después de resucitar que Cristo tiene el título de Señor, por lo tanto, antes no era divino, sin embargo, lo que este texto junto a Hechos 2:32-36 nos dice que el periodo de exaltación (uno de los estados de Cristo que estudiaremos más adelante) comenzó al resucitar y ascender a la diestra del Padre.

6.    1ª Corintios 11:3 y 3:23. Decir que DIOS es la Cabeza de Cristo, no es en el sentido de que es más DIOS o más poderoso se refiere al Orden que hay en la Trinidad, en este orden encontramos que el Padre es la Cabeza del Hijo y ambos, el Padre y el Hijo son los que envían al Espíritu Santo, esto sin que ninguno sea más DIOS o menos DIOS que los otros, a esta doctrina se le conoce como igualdad ontológica pero subordinación económica y tiene siglos que se enseña en el cristianismo bíblico ortodoxo.


7.    1ª Corintios 15:24-28. Decir que al final de los tiempos, después de la segunda venida de Cristo y la resurrección de los muertos, Cristo va a entregar el Reino al Padre y que Cristo mismo se sujetará pues reconocerá que el Padre es DIOS y Cristo solo su enviado y representante, es muy común en los unitaristas.

Lo que este pasaje nos enseña en realidad es que NO hay dos reinos, uno de Cristo y otro de DIOS, son y serán un solo Reino, cuyo orden oficial es el mismo que en la Trinidad, esto sin alterar para nada en su esencia como DIOS.

8.    Efesios 1:3 y 17. “El DIOS y Padre de nuestro Señor Jesucristo” es una frase que da la impresión de que la divinidad de Cristo esta disminuida al tener Él mismo un DIOS.

En la encarnación el Señor Jesucristo, Dios mismo (Filipenses 2:6), se hizo hombre. Como tal Él está relacionado con la creación; por lo tanto, Dios el Creador es Su Dios. Su encarnación introdujo a Dios el Creador en el hombre, la criatura. Él es un hombre en quien Dios se encarnó.

9.    Colosenses 1:15. Ya hemos visto en otras ocasiones que al referirse al prototokos o primogénito de la creación se refiere al lugar especial, muy por encima de todo lo creado no a que es el primer ser creado superior a todo, pero inferior a DIOS el Padre, eso es disminuir su divinidad.

10.  Colosenses 1:19. Hay quienes usan este versículo para argumentar que si Cristo es divino es porque el Padre vacío divinidad sobre de Él, eso también es disminuir su divinidad, pero si lo comparamos con Colosenses 2:9 nos daremos cuenta que no disminuye para nada su divinidad, por el contrario, la enfatiza, pues Pablo lo que quiere hacer notar es que al ver a Cristo vemos a DIOS por completo, pues Cristo es la imagen misma de DIOS, es quien lo refleja al mundo.

Estos son los diez textos más usados para ir en contra o disminuir la divinidad de nuestro Señor, DIOS y Salvador Jesucristo, obviamente cualquiera puede tomar casi cualquier texto y al hacerle violencia hacen que diga lo que a ellos se les ocurra, es por este tipo de actos que es tan importante la Sana Doctrina Bíblica histórica, siempre recordemos la frase:

 Si Es Nuevo No Puede Ser Verdad Y Si Es Verdad Debe De Ser Bíblico.



lunes, 4 de julio de 2016

Esclavos De Cristo 1: ¿Y El Libre Albedrío? Efesios 1:11.

A partir del día de hoy y durante las próximas semanas vamos a estudiar a la luz de la Escritura el tema titulado ESCLAVOS DE CRISTO.

¿Qué significa que seamos esclavos del Señor?
¿Por qué llamarnos de esa forma?
¿Cómo impacta nuestra identidad como hijos de DIOS?
¿Es la esclavitud en Cristo igual que la esclavitud humana?
¿Si no somos esclavos de Cristo somos libres?
¿De quién somos esclavos entonces?
¿Todos los cristianos somos esclavos de Cristo?

Esto y mucho más aprenderemos a lo largo de esta serie de predicaciones, sin embargo, antes de entrar de lleno a lo que significa ser un esclavo del Señor y las implicaciones en nuestra identidad como cristianos, primero es necesario aclarar un concepto que a muchos en el medio cristiano les inquieta y sobre todo cuando leen títulos como el de nuestra serie: Esclavos de Cristo, si somos esclavos surgen preguntas como:

¿Y el libre albedrío del ser humano? ¿Dónde queda?
¿Lo entregamos al Señor para ser sus esclavos por amor?
¿En realidad tenemos libre albedrío?
¿Qué es ese libre albedrío si es que es real?
¿DIOS es un caballero que no se mete con nuestro libre albedrío?

Hace más de 1500 años Agustín de Hipona, considerado por muchos el más grande teólogo que ha dado la Iglesia de Cristo solo después del apóstol Pablo escribió una frase muy famosa hasta nuestros días, pero que levanto la polémica al grado de casi crear un rompimiento en la iglesia, la frase es:

Danos Señor Lo Que Ordenas Y Ordena Lo Que Desees.

La frase es alusiva a la total soberanía de DIOS, sobre toda la creación, dicha soberanía es a tal grado que DIOS no solo ordena lo que él quiere, también es él mismo el que hace que las cosas sucedan por medio de nosotros, pero un hombre llamado Pelagio, un monje de la Gran Bretaña le desagradó tanto esta frase que se dio a la tarea de forjar una doctrina que refutara a Agustín, como resultado nació el pelagianismo cuya base es que el ser humano tiene libre albedrío (palabra latina para voluntad) para decidir entro lo bueno y lo malo, que no necesitamos la ayuda de DIOS para hacer lo bueno moral y espiritualmente hablando, pues el pecado del Edén no nos afectó como raza humana lo suficiente como para no poder acercarnos a DIOS por nuestro medios.


Pelagio ha sido condenado por muchos concilios a través de la historia de la iglesia, incluyendo los siguientes:

·         El Concilio de Cartago (412, 416 y 418).
·         El Concilio de Éfeso (431).
·         El Concilio de Orange (529).
·         El Concilio de Trento (1546) de la Iglesia Católica Romana.
·         Helvético 2º (1561-1566) 8-9. (Reforma Suizo-alemana).
·         La Confesión de Augsburgo (1530) Artículo 9, 18 (luterano).
·         La Confesión Galicano (1559) Art. 10 (Reforma Francesa).
·         La Confesión Bélgica (1561) Art. 15 (Reforma Tierras Bajas, francesa/holandesa/alemana).
·         Los Artículos Anglicanos (1571), 9. (inglesa).
·         Cánones de Dort (1618-1619), 3/4.2 (Reforma Holandesa/alemana/francesa).

Casi mil años después de la pugna entre Agustín y Pelagio volvió a surgir la controversia, esto durante la época de la reforma y esta vez fue en dos frentes, primero entre Martín Lutero y Erasmo de Rotterdam (De aquí escribió Lutero su más grande obra de servo arbitro), y entre Juan Calvino y Jacobo Arminio.

¿Qué es el libre albedrío?

Albedrío como ya lo dijimos viene del latín arbitrium y significa capacidad de tomar decisiones, voluntad. Es por eso que en algunos deportes al réferi se le conoce como árbitro, pues es quien toma las decisiones entre los equipos participantes. Y la voluntad es la encargada de tomar las decisiones.

Este es un concepto filosófico más que un concepto bíblico, y es la habilidad que tiene cada individuo de tomar sus propias decisiones, específicamente hablando la decisión de creer o no creer en Jesucristo como su salvador personal.

No tiene nada que ver con el hecho de tomar la decisión de que vamos a vestir el día de hoy, o que vamos a comer o como vamos a ir a nuestras casas, que película queremos ver, o que estilo de música queremos escuchar, no nos confundamos, no se trata de eso, esas decisiones triviales o superficiales de la vida no son las que están en tela de juicio, lo que importa en realidad es:

·         ¿Tenemos los seres humanos la capacidad de elegir nosotros a Cristo?
·  ¿Podemos hacer cosas buenas espiritual y moralmente hablando sin la ayuda e intervención de DIOS?
·        ¿La gracia de DIOS no es necesario pues nosotros tomamos la libre decisión de creer y hacer cosas buenas?

Si el libre albedrío existe como muchos filósofos en las iglesias cristianas lo aseguran, surge una gran incógnita ¿Para que mandó DIOS a su hijo a morir en la Cruz del calvario si nosotros podíamos acercarnos a él y ser buenos por nuestras libres decisiones?

El concepto del libre albedrío nos dice que DIOS no puede o no quiere obligarnos nunca a hacer nada que nosotros no deseemos, como creer en él, por ejemplo, que DIOS es todo un caballero que respetará siempre nuestras decisiones, que, si nosotros decimos con nuestro libre albedrío que NO a la voluntad de DIOS entonces DIOS no puede hacer ya nada al respecto, DIOS tiene las manos atadas a nuestro libre albedrío piensan muchos.

Lo cierto es que nunca en la biblia encontramos el atributo de caballerosidad divina, vemos claramente la Supremacía de DIOS y el ejercicio de su Supremacía es lo que se conoce como soberanía divina, pero jamás encontramos algo así como caballerosidad divina:

·         Daniel 4.35.
·         Jonás 1:1-3, 17.
·         Hechos 9:1-6.
                                                                                                                 
¿Por qué se han dado estas controversias? ¿Por qué la discusión sigue vigente entre el libre albedrío vs la soberanía de DIOS? Sencillamente por la naturaleza altamente egocéntrica del ser humano, al cual le duele en lo más profundo de su orgullo en saber que no se trata de él, de sus decisiones, que toda su razón, intelecto, logros, capacidades, etc. NO son suficientes para alcanzar la salvación de su alma.

En otras palabras, la filosofía pelagiana del libre albedrío nos dice que tenemos en nosotros mismos la capacidad de elegir o rechazar a Cristo. (Es lo que Erasmo de Rotterdam proponía en la época de la reforma).

Sin embargo, los seres humanos solo podemos escoger lo que nuestra naturaleza nos permite escoger, así los seres no regenerados o de naturaleza totalmente depravada solo se inclinaran a lo malo.

·         Génesis 2.17.
·         Jeremías 13:23.
·         Juan 8:34.
·         Romanos 5:12.
·         Romanos 6:17-20.
·         1ª Corintios 2:14.

No hay tal cosa como un libre albedrío genuino, de ser posible que los hombres pudieran hacer lo bueno a los ojos de Dios entonces por demás estuvo que Cristo muriera en la cruz, entonces no estábamos tan perdidos y entonces Dios se habría equivocado y eso no sucede nunca.

Lo que si nos dice la biblia es que tenemos voluntad, no tanto así libertad (en el sentido moral y espiritual para ser salvos, no lo olvidemos), y somos responsables moralmente del ejercicio de nuestra voluntad, DIOS es soberano y nosotros somos responsables.

¿Qué es la voluntad humana?  La capacidad de elegir entre dos o más opciones, sin embargo, como ya lo vimos esa capacidad no es libre, está influenciada por la marca del pecado en los que no son salvos.

A esta doctrina se le conoce en el cristianismo reformado como Total depravacy o Depravación Total, y no significa que los seres humanos somos lo más malos posible, significa que el pecado original que heredamos de Adán nos ha afectado lo suficiente como para no poder elegir nosotros mismos a Cristo, pues estamos espiritualmente muertos sin Él. Efesios 2:1.

Si nosotros los seres humanos no somos libres para elegir a Cristo como nuestro Señor y Salvador, si el famoso pero anti bíblico libre albedrío esta corrompido por el poder del pecado y por ello no somos capaces de acercarnos a DIOS, entonces ¿Cómo podemos ser salvos? ¿Cómo llegar a ser hijos de DIOS?

La respuesta es una sola palabra: Predestinación.

Muchos son los que tienen problemas con la predestinación cuando se trata de DIOS, pero en el mundo o antes de ser cristianos no era de ese modo, se buscaba en el horóscopo para ver que le depara el destino, se creía que nos podían adivinar el futuro, leer la mano para ver que estaba escrito acerca de nuestras vidas, aún en el himno nacional (de México) está escrita la frase en el cielo tu eterno destino, por el dedo de DIOS se escribió.

Antes de ser hijos de DIOS usábamos frases (o no teníamos mayor incomodidad con ellas) como:

·         Estábamos destinados a amarnos.
·         El destino nos unió.
·         Esperemos a ver que nos depara el destino.
·         Mi destino es ser alguien importante/especial/único.

Cuando veíamos al destino como una fuerza impersonal imposible de evitar no teníamos ningún problema, pero cuando nos dicen que DIOS PREDESTINÓ todo acerca de nosotros, y en especial que seríamos elegidos para ir a los pies de Cristo todo mundo pierde la cabeza.

La predestinación no solo es lógicamente necesario por la causa del albedrío caído que no se puede ni se quiere acercar a DIOS, también es una doctrina bíblica que lleva siglos siendo predicada y aceptada por las iglesias históricamente de Sana doctrina:

·         Romanos 8:28-30.
·         Efesios 1:5.
·         Efesios 1:11.
·         Juan 6:44.

Esta cita, Juan 6:44 nos muestra que cuando llega el tiempo en que Dios ha de salvar a sus elegidos, los llama eficazmente por su Palabra y por el Espíritu Santo para darles vida y salvación.

Por su estado de muerte espiritual el hombre no podrá nunca por sí mismo (libre albedrío) decidir seguir a Cristo; de ahí que Dios tenga que dotar de la fe salvadora a sus elegidos, de otra manera éstos se perderían irremediablemente.

La Gracia siempre es primero. El venir del pecador a los pies de Cristo es fruto de ser traído por Dios. Gálatas 1:15.

Un hijo regenerado de Dios nunca pensará en su salvación como el resultado de su propia iniciativa. Nunca dirá que hubo algo de su parte que precedió a la acción de la gracia de Dios; que primero quiso ir y luego la gracia lo capacitó; que primero aceptó a Cristo y por eso Cristo le recibió; o que primero abrió su corazón y por eso Cristo pudo entrar.

Cristo no necesitó que yo Lo aceptara para Él poder obrar en mi vida. Yo sí requerí con desesperación y urgencia que Dios me aceptara por la gracia soberana, mediante el don de la fe en la obra TERMINADA de Jesucristo en la cruz.

Dios no tenía las manos atadas a mí “libre albedrío” cuando me encontraba muerto; los atados, desgraciados y esclavo éramos nosotros: ¡pero del pecado! Juan 8.34.

La ignorancia o hasta una mala comprensión de la doctrina de la soberanía de DIOS y del libre albedrío para obrar en nuestra salvación ha acarreado un gran número de fallas y errores doctrinales y litúrgicos a la iglesia de Cristo, el infiltramiento del pensamiento pelagianista, está haciendo estragos por doquier.

La iglesia ha olvidado que la predicación se trata de CRISTO y no de los hombres, es un cristianismo antropocéntrico el que muchas iglesias están viviendo a causa del pelagianismo o pensar que nosotros somos libres de escoger lo que queramos a nuestro antojo y de olvidar que quien en realidad manda en el universo ES DIOS.

DIOS en su soberanía nos ha dado su palabra- LA BIBLIA- como ÚNICA Y SUFICIENTE guía de vida, fe y doctrina, sin embargo, el egocentrismo desatado por el pelagianismo ha llevado a incontable número de cristianos a buscar experiencias más allá de la palabra: éxtasis mágicos, toques poderosos, unción sobrenatural, señales y milagros, sanidades, palabras proféticas, etc. 

Y van en busca de experiencia tras experiencia, sintiéndose vacíos hasta no tener una nueva, cuando en realidad LO ÚNICO QUE NECESITAMOS ES A CRISTO.

El pelagianismo ha dado como resultado un cristianismo sin vida, carente del poder regenerador de DIOS, en el cual el pecado es vencido y superado, dejado atrás y la vida nueva fluye de manera natural (ese es el verdadero poder en el evangelio, no el circo, la manipulación y el fraude que vemos en muchas partes), en lugar de hablar de CRISTO como nuestra vida, ahora hablan de motivación, de auto ayuda, de superación personal, de psicología, usan expresiones como:

·         Dios les da sus mejores peleas a sus mejores soldados.
·         Los retos más difíciles DIOS se los da a los más valientes.
·         Ayúdate que DIOS te ayudara.
·         Los grandes hombres del reino.
·         No soy el dueño del mundo, pero soy el hij@ del dueño.
·         Saca el campeón que hay en ti.
·         Aquí nadie se rinde.
·         Etc. Y lo único que hacen es promover el ego humano y no a CRISTO.

Podemos concluir, no filosóficamente, sino BÍBLICAMENTE que no existe el libre albedrío en la salvación del ser humano, solo hay servo arbitro o ESCLAVO ALBEDRÍO ese albedrío o voluntad que los seres humanos poseemos es esclavo y solo hay dos amos, solo hay dos dueños, solo hay dos señores de nuestra voluntad: o es Cristo o es el pecado.

Esclavos del pecado, ya los vimos en citas como:

·         Génesis 2.17.
·         Jeremías 13:23.
·         Juan 8:34.
·         Romanos 5:12.
·         Romanos 6:17-20.
·         1ª Corintios 2:14.

Esclavos de Cristo lo vemos en las siguientes citas (La palabra Duolos se traduce como esclavo o siervo indistintamente):

·         Romanos 6:22.
·         1ª Corintios 7:22-23.
·         Efesios 6:6.
·         1ª Pedro 2:16.


Paradójicamente, solo siendo esclavo de Cristo es que somos verdaderamente libres: Juan 8:32 y 36.

Un Dios Santo 11: Contender con Dios Parte 1. Habacuc 1:2-4.

La máxima expresión de la ira y la justicia de Dios se pueden ver en la cruz del calvario, es ahí donde la justicia santa de Dios se hace ...