lunes, 10 de octubre de 2016

Esclavos De Cristo 14: Esclavos Por Amor. Colosenses 1.13.

Las dos anteriores enseñanzas de nuestra serie esclavos de Cristo vimos claramente por medio de las Escrituras lo que es el pecado, sus implicaciones, sus consecuencias, sus afectaciones en el ser humano, así como la desdicha de ser esclavos del pecado, pero sobre todo la gran bendición de haber sido comparados en el mercado de esclavos del pecado por nuestro Señor y Salvador Jesucristo al proclamar desde la cruz: Tetelestai.

Una vez que somos comprados por Cristo somos como dice la Escritura en Colosenses 1.13 trasladados del reino de las tinieblas al reino de Cristo, aún a pesar de que éramos amadores de nuestro pecado y por consecuencia de nosotros mismos, DIOS nos amó primero al punto que respondemos a su amor por medio de la Fe que Él mismo nos ha otorgado:

·         Hechos 11.17-18.
·         Efesios 2.8.
·         Filipenses 1.29.
·         2ª Timoteo 2.25.
·         2ª Pedro 1.1.

Cuando DIOS nos eligió para ser esclavos de Cristo nos preparó dándonos el don de la Fe, tenemos FE porque somos elegidos no somos elegidos por tener nuestra propia Fe, de ser así, si la Fe fuera algo que nosotros tenemos por nuestra propia cuenta, ya no es solo por gracia, ya habríamos aportado algo para ser redimidos de la esclavitud del pecado y DIOS no se llevaría el 100% de la Gloria en nuestra salvación.

Al rescatarnos de la esclavitud del pecado DIOS inició todo y él mismo cumplió todo, el apóstol Juan lo explica mejor en 1ª Juan 4:10 y 19.

Es muy importante saber que en la cultura grecorromana los esclavos no elegían a sus amos, siempre fueron los amos los que eligieron a los esclavos, aquellos que eran llevados al mercado de esclavos para ser vendidos no eran más que una simple mercancía sin voz ni voto en su venta, por lo tanto, la decisión con respecto al futuro de los esclavos descansaba por completo en el comprador. (Como el mercado de autos, por ejemplo).

Nada más acertado a la verdad bíblica, nosotros somos hechos esclavos de Cristo por amor, no nuestro amor, sino SU amor por nosotros, nuestras decisiones, nuestros sentimientos, nuestra voluntad nada tuvo que ver con que fuéramos comprados por el Señor de la Gloria, al igual que los esclavos en la Roma antigua, nosotros solo estábamos parados, miserables, pobres, desventurados y desnudos en el mercado de esclavos y Cristo por amor nos compró a precio de sangre.

A esta doctrina se le conoce como Soberanía de DIOS en la Salvación.


Y aún más impactante es saber que DIOS nos eligió aun antes de la creación del mundo:

·         Romanos 9.11.
·         Efesios 1:3-4.
·         2ª Tesalonicenses 2:13.
·         2ª Timoteo 1:9.
·         Tito 1:1-2.

Los cristianos fuimos elegidos desde antes de nacer y comprados por la Sangre preciosa de Jesucristo la cual derramó en el Calvario, y fuimos predestinados a ser libres de la esclavitud del pecado para pasar a ser parte de la familia de DIOS.

Como ya lo entendimos semanas atrás, a diferencia del mercado de esclavos, donde se iba en busca de los mejores ejemplares, de aquellos que físicamente estuvieran más dotados para realizar las duras tareas que les esperaban o aquellos que tuviesen una destreza o habilidad sobresaliente como saber leer y escribir o saber administrar, en cambio nosotros fuimos todo lo contrario, lo vil, lo menospreciado, lo necio, lo débil y lo que no se considera importante. 1ª Corintios 1:25-29.

Ciertamente somos salvos por amor, por su amor, pues nos salvó a pesar de nuestra propia oposición y de no valer absolutamente nada delante de Él, si DIOS no hubiese tomado la iniciativa de salvarnos en Cristo, simplemente, no tendríamos oportunidad de ser salvos, pero la biblia nos muestra en repetidas ocasiones que siempre es DIOS quien inicia y elige a los que han de ser sus esclavos:

·         Juan 15:16.
·         Hechos 2:39.
·         Hechos 13:48.
·         Hechos 16:14.
·         Romanos 9:16.

En la salvación, el Dios trino actúa soberanamente en aquellos que quiere rescatar, impartiendo vida a los corazones muertos y visión a las mentes ensombrecidas. La salvación entonces no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

Para salvarnos DIOS actúa unilateralmente, no nos pregunta ni nos toma parecer, Él simplemente nos salva y ya, de no ser así, de comportarse como un caballero y preguntará si queremos ser salvos, la respuesta que recibiría siempre sería un rotundo NO.

Al ser esclavos del pecado éramos muertos en vida, ciegos a la verdad, por lo tanto, es como ir a un cementerio y gritar a los muertos: el que quiera ir a comer algo salga en este momento y venga. Juan 5:21.

Por eso bendito sea DIOS que no nos preguntó si deseábamos ser sus esclavos, Él solo nos compró por su inmenso amor.

Ustedes y yo creímos en el evangelio, no porque fuimos más sabios o más justos que cualquier otro sino porque Dios intervino con gracia y amor, abriendo nuestros corazones para prestar atención a su palabra y creer. No hay lugar para el orgullo de nuestra parte, solo gratitud; el trabajo solo de Dios en la redención de los pecadores significa que Él recibe toda la alabanza.

La semana pasada entendimos que el orgullo es una característica fundamental del pecado, a los hombres les hiere en lo más profundo de su soberbia el no aportar nada para ser salvos, es en esa altivez que se han desarrollado sistemas doctrinales que tratan de robarle algo de gloria a DIOS en la salvación, sistemas como:

·         Pelagianismo.  Por medio de las buenas obras somos salvos.
·         Semipelagianismo. La gracia de DIOS más nuestras buenas obras.
·         Arminianismo. Nosotros elegimos creer en Cristo.
·    Molinismo. Nosotros fuimos elegidos porque en su conocimiento medio DIOS sabía que íbamos a creer en Él.
·     Universalismo. DIOS va a terminar salvando a todos los seres humanos, esto le roba la gloria en su Santidad y Justicia.
·         Amyraldismo. Es un calvinismo de 4 puntos (niegan la expiación limitada) es en realidad un universalismo hipotético.

Es muy importante que en nuestra mente quede bien esclarecido que la soberanía de DIOS en nuestra salvación NO anula para nada nuestra responsabilidad como pecadores de arrepentirnos del pecado y confiar en Cristo como Señor y Salvador, la Soberanía de DIOS y la responsabilidad del ser humano son como dos líneas paralelas, siempre van juntas una frente a la otra, pero jamás se tocan. Augustus Nicodemus.

Pero aún el arrepentimiento, así como la Fe necesaria para ese arrepentimiento vino SOLAMENTE DE DIOS. 2ª Timoteo 2.25.

Por eso es que, aunque los pecadores son totalmente responsables de rechazar el evangelio, Dios solo merece el crédito por la salvación de los creyentes, habiendo iniciado, cumplido y provisto todo, incluso los medios por los que los pecadores son capaces de responder al evangelio. Como lo expresó Richard Baxter: en el suelo del infierno un letrero que diga: Merecido y en las puertas del cielo un letrero que diga: un regalo.

Una vez que somos esclavos de Cristo, ya no hay tenemos de nuestro anterior amo: el pecado, ni tampoco a debemos temer más a la Justa ira de DIOS pues fue aplacada por Cristo en la cruz, su muerte nos libra del pecado, de la condenación y del miedo.

¿Significa que ahora somos libres para vivir como nos dé la gana? De ningún modo, por el contrario, ahora podemos vivir como a DIOS le agrada por medio de Jesucristo. Romanos 6:1-2 y 15.

Antes no teníamos otra opción más que obedecer a nuestro dueño el pecado, pero ahora somos libres de él y esclavos de Cristo, por lo tanto, cuando un cristiano vive en los pecados de la carne, si en verdad es cristiano no se sentirá cómodo viviendo así, además significa que hace falta que renueve su mente pues aún cree que su dueño es el pecado, pero YA NO LO ES.

Como ya lo hemos visto, a diferencia del pecado Cristo es el perfecto Dueño, es lo mejor que nos pudo pasar en nuestras vidas espirituales, pero nunca serán suficientes veces que se recalque esta verdad:

EL PECADO
CRISTO
CRUEL
AMOROSO
INJUSTO
MISERICORDIOSO
TIRANO
BENIGNO
OPRESOR
TOLERANTE
DÉSPOTA
CARIÑOSO
DESPRECIABLE
ADMIRABLE
DESTRUYE
AYUDA.
PRODUCE MUERTE
PRODUCE VIDA


Pero ahora somos libres del pecado y servimos como Esclavos a Jesucristo, y servirle bajo la gracia es una experiencia que nos trae libertad, el pecado nos daba como pago la muerte, más Cristo nos da vida y vida en abundancia, por ello es que la libertad que tenemos en Cristo no es una libertad para vivir en pecados, por el contrario, somos por fin libres para vivir de la manera en que a DIOS le agrada: como cristianos genuinos.

Si obedecemos con gozo y de forma natural al Señor es porque ahora somos libres pues somos sus esclavos. Romanos 6:18.

Todo esto y más es posible gracias a que fuimos comprados a precio de sangre, fuimos hechos esclavos de Cristo por amor, no nuestro amor, sino por SU amor hacia nosotros que siendo viles y despreciables, aun así, DIOS se apiado de nosotros y nos eligió sin preguntarnos desde antes de la eternidad para ser hechos sus esclavos.

Recordemos la experiencia de John Newton, que en carne propia experimento los dos lados de la moneda, primero esclavo y luego una persona libre, su vida nunca fue la misma después de ser puesto en libertad, y con base en esta experiencia es que desarrolló su teología:

·         Esclavo del pecado.
·         Comprado por su sangre.
·         Libre por amor para servirle con una vida digna de un elegido.




jueves, 6 de octubre de 2016

Cristología. Bloque A: La Persona de Jesucristo. Tema 19: El Carácter De Cristo Parte I Cita: Juan 14:9.

Estamos llegando al final de en primer bloque de nuestro estudio de Cristología, el bloque A titulado la persona de Jesucristo, en este bloque hemos estudiado los temas cuidadosamente, a la luz de las Escrituras y de la historia doctrinal ortodoxa.

Algunos de esos temas acerca de la persona de nuestro Señor Jesucristo son:

·         La importancia de este estudio.
·         La relación directa entre Cristo y los seres humanos pecadores.
·         La plenitud de los tiempos.
·         Los nombres de Cristo en la Biblia.
·         Su perfecta Humanidad.
·         Su completa Divinidad.
·         La unión hipostática.
·         Etc.

El día de hoy y en la próxima clase abordaremos el estudio del carácter de nuestro Señor Jesucristo, obviamente para estudiar a fondo este tema sería necesario pasarnos muchas clases más, por lo cual será de forma breve pero concisa.

Por principio de cuentas, al hablar de carácter lo haremos en forma de individuo o persona, no tanto como DIOS o sus atributos inherentes a la deidad, vamos a estudiar por así decirlo la personalidad del Señor Jesús, personalidad que está bien plasmada en los evangelios.

Si hiciéramos una lista de las personas más influyentes, importantes, significativas en la historia de la humanidad, sin dudas nombres de grandes hombres ocuparían esa lista: Confucio, Mahoma, Lutero, JFK, Shakespeare, A. Einstein, etc. Pero definitivamente el nombre de Jesucristo NO tendría que aparecer en esa lista, pues Él no solo fue un gran hombre, Él es ÚNICO y trascendente por sobre todos los demás seres humanos aun juntos.

Si el hombre más poderoso en la actualidad: Barack Obama entrará en este recinto nos pondríamos de pie para recibirle y le aplaudiríamos como símbolo de respeto, pero si el Señor Jesús entrará con toda su gloria y esplendor, caeríamos de rodillas para adorarle sin parar, así de trascendente es Él, pues con nadie más ocurriría esto.

Al punto que queremos llegar es a demostrar, que la categoría moral y personal, del carácter de Jesucristo es única e inalcanzable por alguien más, no es ni siquiera correcto decir que Jesús es el hombre más grande que jamás ha existido (hablando de su humanidad), porque no hay punto de comparación, es como decir que entre las hormigas soy el más grande que ha existido y aun así se queda corta esta analogía.

Hay una razón para esto y es el pecado en los demás seres humanos, pecado que Jesús no compartía con nosotros en su humanidad, esta separación de Jesús con los demás pecadores no es algo trivial o sin importancia, por el contrario, es algo maravilloso y genial, pues es básico en nuestra redención misma, es una virtud en su carácter sin la cual nuestra salvación no sería posible.

Su personalidad al ser libre de pecado era formidable, La biblia nos muestra en Juan 1.14 que Jesús estaba lleno de gracia y verdad, y aunque equivale a misericordia y fidelidad, no obstante, también podemos ver que Jesús poseía una gracia incomparable, lo que comúnmente llamamos carisma (es la mima raíz etimológica para ambas palabras: gracia y carisma), de hecho, tal era el carisma que Jesús desprendía en su personalidad y carácter que la llamar a los primeros discípulos no tenía inconveniente alguno para convencerlos de que lo siguieran:

·         Mateo 4:17-21.
·         Juan 1:43.


No podemos incluir a las multitudes que le seguían, pues en realidad lo hacían porque fueron saciados, eran sanados, etc. Además, que esa misma multitud que gritaba Hosanna un día a la semana siguiente era la que gritaba crucifícale.

No se puede concluir que los discípulos o las multitudes seguían a Jesús por algún tipo de atractivo físico como pasa con las celebridades en la actualidad, pues la Escritura nos aclara está situación. Isaías 53:2.

·         Sin parecer. Heb. Toár. Figura o apariencia.
·         Sin hermosura. Heb. Jadár. ornamento, belleza física.
·         Sin atractivo. Heb. Maré. Atractivo a la vista.

Lo que el profeta Isaías nos da a entender es que la apariencia física de Jesús no fue relevante para su ministerio, lejos de ser el varón rubio de ojos azules y cabellera y barba largas y bien cuidadas, de mirada hermosa y semblante atractivo, Jesús fue un ser humano de apariencia física promedio para su época y de nacionalidad étnica judía.

El rostro que se ha popularizado de la época del renacimiento a la fecha y que vemos plasmado en la gran mayoría de los cuadros o imágenes acerca de Jesús en el catolicismo romano es el de un modelo que posó para ser el retrato de Jesús y que era el estereotipo del hombre en Europa.

Hay una teoría muy popular (no puedo asegurar su veracidad) de que el modelo es Tommaso de Cavalieri, discípulo y amante de Miguel Ángel (el mismo de la capilla Sixtina) y en su amor por él, Miguel Ángel quiso inmortalizarlo tomándolo para representar a Jesús en su cuadro de la divina misericordia.

A principios del 2000, la cadena BBC dio a conocer un nuevo y diferente rostro de como probablemente fue Jesús (en la serie llamada “Hijo de DIOS”), reconstruyeron una imagen a partir de un cráneo de un judío del siglo I encontrado en Jerusalén (tarea a cargo del forense de la U. de Manchester Richard Neave).

El resultado de esta investigación fue algo muy diferente a lo tradicionalmente conocido, fue una cara con rasgos toscos, tez morena, nariz gruesa y pómulos prominentes, esto es estadísticamente lo más probable en cuanto a la apariencia física del rostro de Jesús.

Por otro lado, hay quienes se han atrevido a tachar a Jesús de homosexual, en parte tal vez por la imagen distorsionada de él y en parte por aquello de que tenía a su “discípulo amado” ignoran que el verbo griego usado en esta expresión nada tiene que ver con amor físico o terrenal, sino que habla de un amor superior, un amor celestial, otra excusa para tacharlo de homosexual es que se rodeaba de mujeres quienes le cuidaban y atendían.

También hay quienes aseguran que Jesús se casó con María Magdalena (basados en libros y películas como el código da Vinci) o aseguran que al menos fueron amantes y que procrearon descendencia, algunos aseguran estas falacias basados también en textos apócrifos (falsos) como el evangelio de Judas.

Los evangelios canónicos, que son los únicos de donde podemos y debemos obtener nuestra información acerca de Jesús, NO dan pie para ninguna de estas falsedades.

La biblia no nos dice y por lo tanto asumimos que Jesús NO contrajo matrimonio. La pregunta es ¿Por qué? Ciertamente no es porque el matrimonio sea malo en sí mismo, pues de ser así no lo hubiese instituido DIOS mismo. Hebreos 13:4.

Si Jesucristo se mantuvo célibe, fue porque la paternidad del Padre es tan radical, absoluta y perfecta que no hay lugar para otra generación ni en el interior de la trinidad misma ni en la misión del Hijo en la tierra.

Si Jesucristo hubiese engendrado hijos según su carne, estos hubiesen sido hijos del Hijo de DIOS, por lo tanto, nietos espirituales del Padre, simplemente aberrante y grotesco, la misión del Hijo fue la de ser el primogénito entre muchos hermanos. Romanos 8:29.

Jesús es el perfecto reflejo del Padre, Juan 14:9. Por lo tanto unió en sí mismo lo mejor de la virilidad: autoridad, fuerza, rudeza, fortaleza, prudencia, etc. así como también lo mejor de la femineidad: amoroso, tierno, pureza, comprensión, aceptación incondicional, etc.

En Jesucristo se unieron cabeza y corazón, razón y sentimientos, iniciativa y receptividad, en pocas palabras era un SER HUMANO TOTAL esto obviamente sin afectar su masculinidad y sin ser hermafrodita. Génesis 1:27.



lunes, 3 de octubre de 2016

Esclavos De Cristo 13: Esclavos Del Pecado Parte II. Jeremías 44:15-18.

En la enseñanza anterior de nuestra serie titulada Esclavos de Cristo, comenzamos a explicar lo que significa ser un esclavo del pecado, entendimos que toda la raza humana está manchada por el pecado heredado desde Adán, ese pecado nos incapacita para acercarnos a DIOS, pues dos atributos divinos son la Santidad y la inmutabilidad, es decir que delante de DIOS no puede habitar el pecado y eso jamás va a cambiar.

Es por este motivo que no solo no podíamos acercarnos a DIOS por nuestros medios, ni queríamos y es más ni cuenta nos habíamos dado de nuestra gran calamidad espiritual, pero DIOS que es rico en gracia y misericordia envió a su Hijo Jesucristo al mercado de esclavos del pecado y ahí efectuó exitosamente la compra de sus elegidos al gritar desde la cruz: consumado es, Tetelestai.

El pecado en el ser humano sin Cristo es una realidad que lo tiene atado y esclavizado a menos que Cristo lo haga verdaderamente libre al comprarlo y hacerlo su esclavo, esta es otra paradoja bíblica, solo aquellos que somos esclavos de Cristo somos verdaderamente libres. Juan 8:36.

Esta paradoja se da porque en realidad no podemos andar por ahí sin dueño, o somos esclavos de Cristo o somos esclavos del pecado, pero como ya vimos hace unas semanas, ser esclavo de Cristo es lo mejor que nos pudo haber pasado en la vida, Cristo es el mejor Dueños que podríamos tener (no merecer, pues si nos dieran lo que merecemos ciertamente seguiríamos siendo esclavos del pecado).

En cambio, el pecado es un amo cruel, es un tirano y un devastador de vidas, aflige tanto a la raza humana que la tierra quedo maldecida por su causa y la misma creación gime con dolores de parto. Romanos 8:21-22.

El pecado daña a las personas por completo, infecta el alma, corrompe la mente, profana la conciencia, contamina los sentimientos y envenena la voluntad:

·         Jeremías 44:15-18.
·         Juan 3:19-20.
·         Romanos 1.21.
·         Tito 1:15-16.

El pecado es infracción de la ley, el pecado es rebelión en contra de lo que DIOS ha dicho, el pecado es tratar de vivir como yo creo y no como DIOS dice, el pecado es desobedecer lo que DIOS ordena en su Palabra.

Todos los seres humanos antes de ser redimidos por Cristo éramos sin excepción alguna, esclavos del pecado, el mismo apóstol Pablo nos lo recuerda en Romanos 6:17.

A esta enseñanza se le conoce en las doctrinas de la gracia como Depravación Total y es aberrante no solo a los perdidos sin Cristo, pues ellos son ciegos a la verdad por su esclavitud a la oscuridad que produce el pecado, pero también muchos grupos mal llamados cristianos atacan esta enseñanza con vehemencia, nos llaman de todo a quienes la predicamos, católicos (pues la sistematizó Agustín de Hipona, por este motivo en el catolicismo se bautizan a los infantes, pues así “lavan” el pecado original), fariseos, faltos del amor de DIOS, extremistas y alarmistas y esto en el mejor de los casos.

Lo cierto es que, de no ser así, de no ser el pecado tan vil y sucio, entonces surge la pregunta ¿Por qué tuvo que venir a morir Cristo en una cruz? Si el pecado no es tan malo o si nosotros no somos tan pecadores y podíamos salvarnos por nuestra cuenta, acaso ¿DIOS se equivocó al mandar a su Hijo a morir en nuestro lugar?

El minimizar o definitivamente negar esta doctrina de la gracia, es lo que ha llevado al cristianismo bíblico a ser solo una caricatura de sí mismo, una cultura cristiana, pero SIN CRISTO, que cae en todo tipo de errores incluido el pragmatismo del movimiento de iglecrecimiento, creen que los buenos números sustituyen la sana doctrina, tal como lo dice el libro de Apocalipsis 3:13-20.

Pero la Escritura es clara, y a menos que el Espíritu Santo de aliento de vida espiritual, todos los pecadores están completamente incapacitados para transformar su naturaleza caída o para hacer algo para rescatarse ellos mismos del pecado y del juicio divino, incluso las “buenas obras” que llegan a realizar aquellos separados de Cristo son como trapos inmundos dice la Escritura en Isaías 64:6.

Una característica dominante del pecado en el ser humano es el ORGULLO, y es este el principal causante de no poder ver con claridad las graves consecuencias y afectaciones del pecado mismo, en su orgullo el ser humano ha caído en la triste condición de negar a DIOS, aquellos que se consideran ateos regularmente lo son porque les conviene que no exista DIOS, y algunos llegan al extremo de creer que no necesitan a DIOS para ser buenos, que ellos mismos lo pueden lograr, como en la torre de Babel. Génesis 11.

Los incrédulos, como esclavos del pecado que son, se vuelven hostiles a DIOS, incapaces de agradarlo en cualquier sentido, esa incapacidad crece por el hecho de que no solo están atados al pecado, sino que también están cegados por el pecado y muertos en él.

·         Efesios 2:1.
·         Efesios 4:17-19.
·         2ª Corintios 4:4.
·         Colosenses 2:13.
·         1ª Timoteo 5.6.

La C.F.B. de Londres de 1689 en el cap. 9.3. dice acerca de la condición del hombre pecador:

El hombre, por su Caída en un estado de pecado, ha perdido completamente toda capacidad para querer cualquier bien espiritual que acompañe a la salvación; por consiguiente, como hombre natural que está enteramente opuesto a ese bien y muerto en el pecado, no puede por sus propias fuerzas convertirse a sí mismo o prepararse para ello.



La historia de la resurrección del amigo de Jesús: Lázaro, no solo nos muestra el poder divino de Cristo sobre la muerte, tanto física como espiritual, sino que también nos ilustra una verdad fundamental: los muertos no pueden resucitarse a sí mismos. Juan 11:38-44.

De no ser por la acción milagrosa de nuestro Señor Jesucristo, el cuerpo de Lázaro habría permanecido siempre sin vida en la tumba, por así decirlo: toda la humanidad es una raza de Lázaros, y a menos que DIOS haga algo permaneceremos siempre espiritualmente muertos, esclavizados al pecado, sin esperanza y sin DIOS en este mundo.

La resurrección de Lázaro es el ejemplo perfecto de la soberanía de DIOS en nuestra salvación:

·         Fue para la que DIOS sea Glorificado, al igual que nuestra salvación.

·         Fue la Palabra y únicamente la Palabra la encargada de traer a la vida a Lázaro, de igual forma es la Palabra del evangelio la que nos hace nacer de nuevo.

·         Lázaro estaba COMPLETAMENTE MUERTO no solo herido de muerte, al igual nosotros no estamos moribundos espirituales, o afectados por el pecado original, sino completamente muertos a causa de ese pecado.

·         Lázaro no aportó nada, ni siquiera fue su decisión, no intervino su libre albedrío ni nada por el estilo, él solamente recibió la vida, al igual que nosotros no aportamos nada en nuestra salvación.

El pecado puede prometer satisfacción a sus esclavos y parece ser agradable al momento, pero su recompensa es en realidad todo lo opuesto, causa miseria en esta vida y condenación eterna en la próxima.

¿Por qué los hijos de DIOS seguimos pecando si ya no somos más esclavos del pecado?

Es porque el pecado original fue removido, pero la carne o este cuerpo carnal se quedó acostumbrado a seguir cometiendo pecados, dicho en otras palabras: a la carne le gusta pecar. Romanos 6.19.

Por supuesto que DIOS hizo la obra completa de la salvación, eso no está en entredicho, sin embargo, sigue presente la carne y a la carne le gusta seguir pecando: 1ª Juan 1.8, esto es lo que tarde o temprano nos lleva a pecar nuevamente. Romanos 7.17-24.

La carne no entiende de la Justificación, eso lo entiende nuestra mente, es entonces que surge la lucha entre la carne y el espíritu, como dijo Martín Lutero: pensé que el viejo Adán (la carne) se ahogaría en las aguas del bautizo, pero descubrí que el desgraciado sabía nadar. Romanos 8.5-14. El mismo Lutero dijo también: “al mismo tiempo justos y pecadores”

Somos libres del castigo del pecado original, ya no hay motivos para volver atrás, pues cuando Cristo murió en la cruz, firmo con su sangre nuestra acta de defunción, el viejo yo orientado únicamente al pecado falleció ahí también, y resucitó juntamente con Cristo para vida nueva por medio de la santificación, la presencia de este cuerpo carnal acostumbrado a pecar se irá hasta el momento de la Glorificación.

El conflicto entre la carne y el espíritu lo sentirás todos los días de tu vida hasta que vayamos con CRISTO, pues el diablo no va a desaprovechar la oportunidad de quererte hacer dudar mientras tengas cuerpo de carne y hueso, el cual puede ser tentado.

Sin Embargo, Ahora Tienes La Libertad De Elegir Entre Pecar Y No Hacerlo, Antes Solo Podíamos Pecar.

Cuando comprendemos quien es Jesús en nosotros y quienes somos nosotros en Jesús, es cuando descubrimos que aquellos pecados que creímos imposibles de superar, esos hábitos que jamás imaginamos que nos dejaran de agradar, simplemente dejan de tener esa atracción insuperable, simplemente se desvanece su influencia hacia nosotros.

La Victoria Sobre Los Pecados De La Carne
Solo Es Posible Al Poner Nuestras Mentes
En Cristo. Colosenses 3:1-3.

El primer paso para experimentar libertad sobre los pecados de la carne es entendiendo que actitud tenemos hacia ellos, ¿Cómo los vemos? Muchos creyentes encuentran sus vidas esclavizadas a un pecado en particular, porque están bajo la creencia errónea que ellos aman ese pecado y piensan ¿Cómo ser libre de algo que amo hacer?

Muchas personas creen que aman los pecados que practican en secreto simplemente por el hecho de les da placer momentáneo y no los han podido superar, si en realidad amaran esos hábitos de la carne no se sentirían miserables después de hacerlos y no tratarían de dejarlos con desesperación.

Algunas personas no entienden que es posible disfrutar el pecado y aborrecerlo al mismo tiempo, si no aborrecieras tu pecado no te encontrarías luchando con él.

No caigamos en la mentira de creer que amamos los pecados solo porque nos producen placer y por esa causa volvemos a cometerlos, si bien es cierto que el pecar trae consigo un placer pasajero, eventualmente se vuelven una amargura en la vida de los hijos de DIOS. Romanos 7:24. ¡Miserable de mí! Gritaba Pablo.

El hecho de que lleguemos a disfrutar el placer pasajero que causa el pecar, solo dice algo de nosotros: somos seres humanos todavía.

En Cada Momento Que Dependemos Totalmente En Cristo
Para Expresar Su Vida A Través De Nosotros,
Experimentaremos Victoria Sobre los pecados de la carne.










Un Dios Santo 11: Contender con Dios Parte 1. Habacuc 1:2-4.

La máxima expresión de la ira y la justicia de Dios se pueden ver en la cruz del calvario, es ahí donde la justicia santa de Dios se hace ...