lunes, 17 de octubre de 2016

Esclavos De Cristo: 15 De Esclavos A Herederos I. Gálatas 4:7.

Estamos entrando en la recta final de esta serie de enseñanzas bíblicas titulada esclavos de Cristo, algunos ya se habrán dado cuenta que esta serie se ha basado en las doctrinas de la gracia comúnmente conocidas como el T.U.L.I.P. dichas doctrinas fueron redactadas hace más de 400 años y hablan de la soberanía total de DIOS en la salvación del ser humano.

Específicamente hemos ligado las enseñanzas de esclavos de Cristo con tres puntos de este acróstico:

·         La depravación total. Al hablar acerca del libre albedrío caído que solo se inclina a hacer sus propios deseos, y jamás buscará por cuenta propia a DIOS, de hecho, es por este motivo que nosotros pertenecíamos por completo al pecado, el pecado era nuestro amo, dueño y señor.

·         La elección soberana. La entendimos al hablar de cómo fuimos comprados en el mercado de esclavos del pecado, nosotros no tuvimos nada que ver con la decisión tomada por DIOS, nada en nosotros era bueno o digno de elegir o para que DIOS tomara la decisión de elegirnos, si DIOS nos ha predestinado para ser esclavos de Cristo es solo por su amor y fue de forma unilateral.

·   La redención particular. El pago que Cristo hizo por los pecados de sus elegidos únicamente, en este punto podríamos decir que llevaba suficiente dinero al mercado de esclavos para comprarlos todos, pero Él solo compró de manera particular a los que antes de la fundación del mundo había elegido para salvación.

Las doctrinas de la gracia, se sistematizaron con el fin principal de demostrar que los seres humanos NO tenemos ningún tipo de gloria, mérito o crédito por la cual somos salvos, éramos esclavos del pecado y como tales estábamos totalmente ajenos a nuestra situación espiritual, como dice Efesios 2:1 estábamos muertos en el pecado, lo que impedía que por nuestra cuenta nos acercáramos a DIOS.

Por este motivo es que DIOS por su propia y libre voluntad soberana, intervino en nuestra miseria y nos rescató por medio de la obra de Cristo en la cruz, pero hay algo más, DIOS no solo nos rescató de la esclavitud del pecado, Él también promete mantenernos siempre como su posesión exclusiva.

·         Juan 6.39.
·         Juan 10.27-29.
·         Romanos 8:38-39.
·         Filipenses 1:6.

Esta enseñanza también es parte del T.U.L.I.P. y se le conoce como preservación de los santos o seguridad eterna de la salvación y es el tema central de nuestra enseñanza del día de hoy.



En nuestra salvación, Cristo nos compra en el mercado de esclavos del pecado lo cual trae implicaciones a nuestras vidas muy profundas pues pasamos a ser:

·         Sus esclavos.
·         Sus amigos.
·         Ciudadanos del cielo. Filipenses 3:20.
·         Hijos de DIOS. Juan 1:12-13.

La biblia describe a los creyentes en Cristo de muchas otras formas, pero si tomamos solo estás es por la línea de la enseñanza que estamos dando, pues en la cultura grecorromana estas eran las cuatro posiciones sociales que podían ocupar los que antes habían sido esclavos de otro dueño, primero esclavos del nuevo amo, después se llegaban a considerar sus amigos, después podían darles su libertad y hasta conseguir su ciudadanía, la cual era muy apreciada: Hechos 22:25-29.

Por último, un esclavo podía llegar hasta la posición misma de ser heredero oficial de su antiguo amo, en otras palabras, podía llegar a ocupar la importante y muy apreciable posición de HIJO, esto de hecho viene de siglos antes de la cultura grecorromana. Proverbios 29:21.

a lo largo de la historia del cristianismo se han visto las vidas de pequeños hombres con un DIOS grande, y las personas a su alrededor de inmediato las notan, en esa lista sobresalen nombres como:

·         Atanasio.
·         Agustín de Hipona.
·         Martín Lutero.
·         Juan Calvino.
·         Jonathan Edwards.
·         Charles Spurgeon.
·         Etc.

Pero hay un nombre en particular que nos llama la atención en el enfoque de nuestro tema, es George Müller, originario de Prusia, fue un predicador y misionero que se destacó por su fe en la provisión para el mantenimiento de los niños huérfanos, se estima que en transcurso de su vida veló por el cuidado de alrededor de 100 mil niños desamparados en la Inglaterra del siglo XIX.

¿Por qué hablamos del ministerio de George Müller a favor de los niños huérfanos?

Porque su amor nos ilustra otra realidad espiritual desencadenada de ser esclavos, amigos, hijos de DIOS, y es que somos quienes reflejamos el amor y la bondad que DIOS derrama en los corazones de aquellos que ha salvado, George Müller conocía y amaba las doctrinas de la gracia desde su juventud.

En palabras más entendibles, si dices que eres salvos, que eres cristiano, que eres esclavos de Cristo e hijo de DIOS, entonces en tu corazón DIOS derramó de su amor y bondad incondicional, sí o sí. Romanos 5:5.

Un cristiano sin amor ni bondad incondicional en su ser, es un cristiano que aún no ha entendido de donde DIOS lo rescató.

George Müller no hacia su obra caritativa para ganarse el cielo, o por simple moralismo, él entendía perfectamente de donde DIOS lo había sacado y como era sin Él, pobre, desventurado, sin esperanza, sin ayuda, sin protección, sin provisión, sin futuro, sin vida en sí mismo, un huérfano y desamparado espiritual y ese entendimiento lo reflejó en su ministerio con los huérfanos, él se veía reflejado en estos niños desventurados.

Como ya lo entendimos hace unas semanas, la dignidad de un esclavo dependía de la posición de su dueño, en tiempos del imperio romano, no había mayor posición para un esclavo que ser sirviente del Cesar, y nosotros vamos mucho más allá, pues somos esclavos del Rey de Reyes y Señor de Señores.

Pero esto no se quedó ahí, después nos hizo sus amigos, no conforme con ello nos otorgó la ciudadanía celestial y aun, por si fuera poco, derramó gracia sobre gracia al adoptarnos como sus propios hijos. Gálatas 4:4-5.

La palabra adopción del griego juiothesia (υἱοθεσία, G5206), (de juios, hijo, y thesis, colocación); relacionado con tithemi, colocar. Significa el lugar y la condición de un hijo dado a alguien a quien no le pertenece de forma natural. Esta palabra la utiliza únicamente el apóstol Pablo.

El término adopción, está cargado de ideas acerca de la compasión, la bondad, la gracia y el amor insuperables que DIOS mostró al darnos sin merecer la posición de hijos suyos, y se acentúa si entendemos que en el contexto grecorromano la adopción de los esclavos era algo que prácticamente no ocurría, la ley si lo permitía, aun así, eran muy escasas las veces que llegaba a suceder.

Al igual, DIOS hizo lo que nadie esperaba que hiciera, pues no somos merecedores de tan grande honor, lo más lógico es que nos dejará tirados en nuestra miseria y aun así su justicia y santidad se hubieran preservado.

Sin embargo, contra todo pronóstico, DIOS adoptó a todos sus esclavos como hijos propios y los ha nombrado sus herederos.

·         Romanos 8.17.
·         Gálatas 3:29.
·         Gálatas 4:7.
·         Tito 3:4-7.

Está es una verdad impactante, más si la ponemos en el contraste correcto, ¿Quién puede desear que sea un esclavo quien herede todas sus cosas? Ese no es para nada un anhelo normal, ni el mismo padre de la fe, Abraham desea eso. Génesis 15:1-4.

Bendita gracia del Señor que nos compró como esclavos y por amor nos adoptó como sus hijos y herederos.

Pero las buenas noticias no acaban, todavía siguen más, pues en la sociedad romana, la adopción significaba un nuevo comienzo, la entrada a la familia nueva significaba el rompimiento total de lazos y obligaciones con la anterior familia.

La adopción legal en la ley romana significaba básicamente dos cosas:

1.    El final definitivo a las relaciones sociales y a las conexiones legales con la familia natural.

2.    El adoptado se convertía en miembro permanente de la familia nueva.

Esto traducido para nosotros significa que nuestra antigua naturaleza de pecado JAMÁS va a regresar y además que seremos miembros de la familia de DIOS para siempre, es lo que se conoce como seguridad eterna de la salvación.

No hay nada que podamos hacer para dejar de ser hijos de DIOS una vez que ÉL nos ha adoptado.

Eso no significa que cuando pecamos a DIOS le agrada ese comportamiento, significa que como nos ha adoptado como sus hijos cuando llegamos a pecar, por amor nos va a corregir lo suficiente como para no perdernos eternamente. Hebreos 12:7-8.

Esta idea se reafirma aún más con el hecho de que como hijos suyos, DIOS nos ha hecho sus herederos. ¿Qué vamos a heredar? ¿Las naciones? Claro que no, esa promesa es Mesiánica y nada más. ¿Vamos a heredar dinero, fama, riquezas terrenales, buena vida?

Ese es el dios hedonista de la actualidad que nada tiene que ver con el DIOS Soberano de la Escritura.

Nuestra herencia es la seguridad de la vida eterna en Cristo:

·         Romanos 8:17.
·         Hebreos 1:14.
·         Hebreos 6:17-20.
·         Santiago 2:5.

DIOS ha prometido que heredaremos la vida eterna y por lo tanto sucederá, podemos estar seguros porque DIOS no es mentiroso o no sería DIOS Justo y Santo y además porque DIOS es Todopoderoso y no hay nada ni nadie que pueda impedir que Él cumpla su promesa.

Como en las otras doctrinas de la gracia, también la preservación de los santos tiene mucha oposición por parte de aquellos a los que DIOS no se las ha revelado, argumentan que pecamos de presunción, o que el decir salvo siempre salvo promueve el libertinaje, que debemos advertir del peligro de caer de la gracia de DIOS al pecar.

1.    No es presunción, es FE en la promesa de DIOS de que somos herederos suyos.

2.    No es salvo siempre salvo, esa frase denigra la esencia de este punto del TULIP, es seguridad de una salvación eterna, es preservación final de los santos, es perseverancia de los elegidos.

3.    Bien entendido este punto, lejos de provocar pecar libertinamente, lo que produce es amor por DIOS y su Palabra y por consecuencia santidad en los creyentes.

Con el Espíritu de adopción viene también la intimidad con DIOS, la intimidad produce conocimiento de DIOS, el conocer a DIOS produce amor por Él y si le amamos vamos a guardar sus mandamientos. Romanos 8:15. Gálatas 4:6.

La palabra Abba se transliteró desde el arameo antiguo, y es una forma cariñosa de llamar al progenitor o padre de familia, algo así en nuestro idioma como Papá o Papi. Jesús mismo llamó de esta forma a DIOS. Marcos 14.36.

El rasgo distintivo de aquellos que hemos sido adoptados por DIOS como sus hijos es una relación íntima con Él por medio de Jesucristo y esa relación dará como fruto la santidad.
Nosotros que una vez fuimos esclavos del pecado, siervos de la injusticia, súbditos de satanás e hijos de ira y desobediencia, ahora somos y para siempre seremos esclavos de Cristo, amigos de DIOS, ciudadanos del cielo e hijos de nuestro Abba.

Como enemigos que éramos no merecíamos ni siquiera el ser sus esclavos, sin embargo, DIOS en su amor, bondad, gracia y misericordia no solo nos redimió, hasta nos adoptó para ser sus hijos, la realidad es esta:


Si DIOS es nuestro Dueño, también será nuestro Abba, si somos sus esclavos entonces también somos sus hijos y por lo tanto herederos de la vida eterna por medio de Jesucristo.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Cristología. Bloque A: La Persona de Jesucristo. Tema 20: El Carácter De Cristo Parte II Cita. Hebreos 7:26.

En la clase pasada comenzamos a estudiar el carácter o la personalidad de nuestro Señor Jesucristo, entendimos que él no puede estar en una lista de los hombres más grandes de la historia porque simplemente él los sobrepasa por mucho aún a todos juntos.

Esto es debido a su impecabilidad y es por esta imposibilidad de pecar que su personalidad es altamente cargada de carisma, al grado que al llamar a sus primeros discípulos no hubo mayor inconveniente para que estos dejaran literalmente todo, familia, trabajo, sus vidas mismas y le siguieran.

Ese carisma irradiado por Jesús no es como el carisma que los artistas o personajes famosos tienen en la actualidad, basado en la apariencia física, pues de hecho vimos que la biblia nos dice precisamente lo contrario, en Jesús no hubo, belleza, hermosura o un atractivo físico en el cual basara su carisma.

Más bien, como ya lo mencionamos la base del carisma sin igual del Señor Jesucristo fue su impecabilidad, que se traduce en santidad.

La santidad del Señor Jesucristo puede dividirse en ontológica y moral.


 
La santidad ontológica consiste en la separación de su ser de lo inmundo, de lo defectuoso, de las limitaciones propias del pecado y permite un acercamiento a la trascendencia al Padre que es infinitamente Santo.

Esta santidad ontológica de la humanidad del Señor fue producida por la unión hipostática misma, pues obviamente no puede haber un mayor acercamiento a DIOS que el Ser una persona con Él.

La santidad moral consiste en una conducta moralmente recta, que su vida siempre fue de acuerdo a la voluntad de DIOS. La santidad moral a su vez la clasificamos en activa y pasiva.
 

A.   SANTIDAD MORAL ACTIVA.

¿Qué originaba en Jesús la santidad moral positiva?
¿Qué originaba en Jesús el ser Santo?

a)    La unión hipostática. Esto ya lo estudiamos anteriormente, esta unión le confería a la humanidad de Jesús una santidad especial, trascendente. 1ª Juan 3:3.

b)    Una comunión especial con el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo quien ungió a Jesús. Isaías 61:1. Lucas 4:18.

Esta comunión ininterrumpida capacitó a Jesús para poder cumplir siempre, en todo lugar y en todos los aspectos posibles la voluntad del Padre. Juan 4:34. Juan 17:4. Hebreos 10.7.

¿Qué frutos produjo la santidad moral de Jesús?

a)    Su amor por el Padre. Jesús mantuvo siempre una comunión íntima y ferviente con el Padre, lo conocía y eso provocó que lo amara y ese amor produjo una perfecta obediencia. Juan 15.10. Filipenses 2:8. Hebreos 5:7-8.

b)    Su bondad con todos. Para la miseria, la necesidad, la marginación, Jesús siempre tuvo amor, perdón, un perdón y una compasión inmensos, a todos los trató con respeto, a los hipócritas, farsantes, explotadores y mercaderes de la fe los trató con Ira Santa, a nadie trató con desprecio.

·         Juan 2.15.
·         Mateo 9.36.
·         Lucas 19:41-44.
·         Juan 8:7-11.

c)    Un perfecto control sobre sí mismo. Esta virtud es el broche de oro en la lista de virtudes del carácter de los cristianos. (Templanza en Gálatas 5.23, dominio propio en 2ª Pedro 1.6). el dominio propio que ejercía Jesús es una combinación perfecta de humildad, mansedumbre y templanza, y no era una imposibilidad estoica (que no sentía nada) como afirman algunos, por el contrario, Jesús sometía su voluntad conscientemente al Espíritu Santo.

d)    Su fortaleza de carácter. Que queda de manifiesto sobre todo en la víspera de su muerte vicaria.

·         Mateo 26.20-25.
·         Lucas 22:39-46.

e)    Su prudencia. La cual se destaca especialmente cada vez que los escribas y fariseos le tendían lazos para sorpréndele y hacerle tropezar.

·         Mateo 21.23-27.
·         Mateo 22.15-22.
·         Juan 8.1-6.

B.   SANTIDAD MORAL PASIVA.

Como ya se mencionó, al hablar de santidad moral pasiva habla específicamente de la impecabilidad de nuestro Señor, al decir que Cristo fue y es impecable es hablar de dos aspectos de esta realidad:



a)    Jesús nunca cometió pecado alguno. No tuvo defectos ni imperfecciones morales, motivo por el cual Él mismo pudo decir en Juan 8:46 ¿Quién de ustedes me acusa de pecado? Cosa que ningún otro ser humanos ha podido reclamar.

Es también por este motivo que el nombre de Jesucristo está totalmente aparte de toda lista de personajes ilustres, héroes, grandes hombres de la historia, etc. A muchos personajes de la historia les trataremos con respeto y dignidad, pero solo ante Jesucristo hemos de postrarnos en actitud de adoración.

Ya lo hemos entendido anteriormente, Jesucristo a pesar de ser un ser humano completamente y compartir las debilidades físicas características de nuestra raza, como hambre, cansancio, sueño, dolor, etc. Sin embargo, Él no fue portador del pecado original en su ser, fue nuestro sustituto perfecto en la cruz, sin la mancha de la depravación humana. Hebreos 7:23.

La cita de 2ª Corintios 5.21 que dice que por nosotros Cristo fue hecho pecado, ha de entenderse en el aspecto judicial únicamente, así Él estuvo libre moralmente tanto de la corrupción hereditaria como de pecado actual.

b)    Jesús fue y es incapaz de pecar. Hay tres relaciones que el ser humano puede tomar frente al pecado.


Ahora bien, ¿Qué es lo que impedía que Cristo pudiese pecar?

Ciertamente no era incapacidad física o espiritual de poder elegir entre el bien y el mal, pues Él fue totalmente libre y por lo tanto perfectamente obediente al Padre, tampoco es necesariamente como dice la teología católico romana porque en él habitaba la esencia divina del bien absoluto que lo llevaba a solo hacer lo que es bueno a los ojos de DIOS.

Esencialmente fue la responsabilidad que, como la segunda persona de la trinidad, el Verbo encarnado tenía, Cristo sabía que, de pecar, ese pecado habría sido atribuido a DIOS mismo por medio de su naturaleza divina (no se puede pecar solo la carne y el alma y espíritu libres), el hecho de decir que en DIOS hubiese pecado es una contradicción de términos, es un IMPOSIBLE teológico y metafísico.

A esto se le suma la acción eficaz del Espíritu Santo que le llenaba en todo momento y hacía en Él moralmente imposible que pecara.

Ese es el carácter maravilloso y sin paralelo de nuestro amado Señor y Salvador Jesucristo, y ese mismo ser perfecto es el que habita en nosotros, y por medio de la misma acción es que nos guarda de cometer pecados, haciendo que nos parezcamos más a Él.

·         1ª Juan 2.20.
·         Romanos 8:14.
·         Colosenses 1.26-27.

Al permanecer en Cristo, nosotros lo que hacemos en dejar que su carácter impecable se manifieste por medio de nuestras vidas, por eso es tan importante conocer Cristo por medio de doctrina bien cimentada, pues las emociones, los sentimientos, las ideas propias, jamás nos llevarán a ser como Cristo, que es el propósito por el cual DIOS nos creó y nos redimió.





Un Dios Santo 11: Contender con Dios Parte 1. Habacuc 1:2-4.

La máxima expresión de la ira y la justicia de Dios se pueden ver en la cruz del calvario, es ahí donde la justicia santa de Dios se hace ...