miércoles, 19 de diciembre de 2018

Pneumatología. Tema 28: Los Dones Parte VII. Procurar Los Mejores Dones. Cita: 1ª Corintios 12:31.


Durante las últimas 6 clases hemos estado escudriñando acerca de los dones que en específico reparte el Espíritu Santo para el provecho y beneficio de la iglesia. Algunos de estos dones, pese a la opinión del mundo carismático actual, han dejado de ser funcionales pues fueron exclusivamente para la etapa fundacional de la iglesia, dichos dones que creemos por la evidencia Escritural e histórica que han dejado de operare son:

·         Milagros.
·         Sanidades.
·         Idiomas.
·         Interpretación de idiomas.
·         Profecía.

Aclaramos nuevamente que esto no significa que si DIOS en su infinita sabiduría y soberanía, desea realizar alguna obra extraordinaria, ya no puede hacerlo, solo que ya no opera por medio de agentes humanos como medio constante para hacerlo.

Pero, como cesacionistas abiertos, creemos que algunos dones siguen vigentes o en operación, solo que no de la manera estrafalaria y anti bíblica que muchos lo manejan, los dones que creemos siguen vigentes para edificación de la iglesia son:

·         Palabra de sabiduría y palabra de ciencia: siendo principalmente los pastores y maestros quienes son los responsables de administrarlos para que la iglesia sea bendecida por medio de predicaciones, enseñanzas, consejos, etc.

·         Discernimiento de espíritus: al igual que los anteriores, son mayormente los pastores, ancianos, etc. quienes son los poseedores de dicho don, pues se trata de la capacidad para discernir entre la verdad de la casi verdad y hacerlo saber a la iglesia para cuidarse de caer en herejías destructoras.

·         Don de fe: el cual, cualquier creyente que posea una firme convicción en medio de las más grandes tribulaciones y siga adelante en su caminar como cristiano, siendo con ello una inspiración para los demás creyentes, es porque es poseedor del dicho don. No por nada Tertuliano decía que la sangre del os mártires hace fecunda la semilla del evangelio.

Aún hay un tema más que es muy importante abordar en el estudio de los dones, antes de seguir adelante con otros temas de la Pneumatologia bíblica, ese tema es, como le dice Pablo a los corintios: el procurar los dones.
Es importante tener 3 situaciones en mente para adentrarnos correctamente a este tema:

1.   Evitar el afán desmedido al buscar los dones espirituales.
2.   No olvidar que al fin de cuentas quien los da como Él lo desea es el Espíritu Santo.
3.   Descubrimiento y desarrollo de los dones.

1.   La primera situación es en lo que el mundo carismático-pentecostal ha caído en los últimos 100 años, un desmedido afán por tener los dones más grandes y vistosos con el propósito de sentirse superior a los demás creyentes.

En su afán han dejado todo lo demás de lado:

·         Su relación con DIOS.
·         Usarlos para provecho de la iglesia.
·         Investigar si siguen vigentes.
·         Su autenticidad.
·         Predicar todo el consejo de DIOS.
·         Etc.

Es tal la euforia por poseer los dones, que muchas iglesias caen en la desesperación por tenerlos al grado de falsificarlos vilmente, es algo muy parecido a la fiebre del oro, los bienintencionados creen que serán mejores cristianos si los tienen, los malintencionados creen que serán ricos y famosos si los poseen.

El Anhelar Un Don Espiritual Nunca Debe Opacar La Persona De Cristo Ni El Mensaje Del Evangelio.

2.   La segunda situación, que es el Espíritu Santo quien los da como a él solo le place debe entenderse correctamente, de lo contrario caeremos en la desidia de no procurarlos, bajo el pretexto de ¿Para que los busco si Él decide?

En primer lugar, El Espíritu Santo es quien da sus dones Porque Él es quien mejor sabe lo que la iglesia necesita y lo que le conviene a cada creyente para servicio. 1ª Corintios 12:11 y 18.

En segundo lugar Ningún creyente está, sin por lo menos un don espiritual (hablando también de los dones de gracia de Romanos 12). Pedro afirma claramente que todos tienen por lo menos uno. 1ª Pedro 4:10. Al igual que el mismo Pablo. 1ª Corintios 7:7.

Pero Ningún Creyente Tiene Todos Los Dones. 1ª Corintios 12:12-27.

Los creyentes necesitamos de otros creyentes simplemente porque ninguno posee todos los dones, los charlatanes modernos que ostentan títulos enormes y alardean de tener todos los dones por consecuencia, son solo eso: charlatanes.

Debemos entender también ¿Cuándo dota el Espíritu Santo con Sus dones? En la conversión y en el tiempo posterior. Si son dones del Espíritu, y no tenemos el Espíritu hasta la conversión, entonces es de suponer que  Sus dones se den en ese tiempo o después.

Puede que no descubramos inmediatamente todos los dones que nos fueron dados. A medida que crecemos y maduramos, otros dones pueden salir a la luz para ser usados en diferentes tiempos de nuestra vida.

Por último, el Espíritu Santo da los dones al Cuerpo de Cristo como un todo.

Con esto quiero enfatizar que una congregación no debe esperar que todos los dones estén presentes en ella. Su estado de crecimiento y madurez puede que no lo requiera. El Espíritu Santo conoce perfectamente lo que cada grupo necesita, y se ocupará de suplir adecuadamente.

Hay circunstancias de tiempo y lugar que Él Espíritu toma en cuenta:

a)   De tiempo, porque no todos los tiempos y sazones de la Iglesia son propicios para algunos dones. Hay épocas y generaciones en las que no puede esperarse un despliegue general y espectacular de los dones del Espíritu.

Los apóstoles y los profetas pusieron los fundamentos Efesios 2:20, ejercitando unos dones de los que carecieron muchos de los que les sucedieron; y viceversa, al desaparecer los apóstoles y profetas, nuevos dones se necesitaron.

b)   De lugar, pues hay congregaciones tan pequeñas que no se puede pedir que tengan tantos, y tan variados dones, como otras congregaciones más numerosas.

El Espíritu Le Da A La Iglesia Como El Desea, Y Conoce Exactamente Lo Que Cada Creyente, Cada Congregación, Y Cada Generación Necesita.

3.   Descubrimiento Y Desarrollo De Los Dones Espirituales.

Ya entendimos que no es una sana actitud el buscar desmedidamente los dones espirituales, sin caer en dicho afán entendemos como buscar y desarrollar los dones. Para que funcione bien el ejercicio de los dones en la iglesia es necesario

A) Hallarlos. En esta tarea están involucrados:

(a) Los líderes de la congregación. Quienes deben estar atentos a la voz del Espíritu y prestos a encontrar y discernir los dones que haya en la iglesia.

(b) Los miembros. En general, de la congregación, quienes, a veces (por diversos motivos), tienen mayores oportunidades de hallar y discernir dichos dones.

(c) Los creyentes mismos. A quienes el Espíritu Santo ha dotado. Por parte del creyente mismo se requiere:

(1) Sincera humildad. Para hacer un correcto auto análisis. Romanos 12:3.

(2) Total entrega al Señor. 2ª Pedro 1:5-8. En la casa de Dios, no caben siervos holgazanes.

(d) Esto significa que hay un doble peligro en la detección de los dones:

(1’) Falsa humildad. Hacer las cosas solo para ser vistos y reconocidos, nunca por verdadera humildad de amar y servir a los demás.

(2’) Manipulación de las personas alrededor. En el afán de ser reconocidos se llega a dar la manipulación y puede tener éxito cuando si es apoyado por los miembros del mismo partido.

B) Discernirlos. No es lo mismo que hallarlos, la diferencia está entre saber diferenciar cuales son verdaderamente dones y cuáles no. Para poder discernir los dones, es preciso percatarse de que existen tres clases de dadivas en la vida de cada creyente:

(1”) Habilidades naturales. Dadas por Dios al nacer, tales como un elevado coeficiente intelectual, fuerza física, talento musical, facilidad para los idiomas, aptitudes mecánicas o artísticas, etc.

(2”) Habilidades adquiridas. Como guisar, coser, conducir un vehículo, aprender un idioma, aprender a tocar un instrumento musical, etc.

(3”) Dones espirituales. Para poder identificarlos es necesario conocerlos y su forma de operar bíblicamente, de lo contrario caeremos en el error de llamar don a todo talento o habilidad de un creyente, o peor aún de llamar don a una clara falsificación.

C) Desarrollarlos.

Cada creyente tiene el deber y la posibilidad privilegiada de desarrollar, para bien de la comunidad y suyo propio, el don o los dones, que Dios le haya otorgado, incluyendo las habilidades naturales y adquiridas. 

Para actuar con efectividad en este punto, conviene observar las siguientes normas:

(a) Procura estar dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad que se presente. Si crees tener el don de enseñanza, ponte a estudiar de incansablemente. Si tienes el don de ofrendar generosamente, procura ser un buen administrador en las demás áreas de tu vida. Si piensas poseer el don de exhortar, haz que esté basado en un buen conocimiento de las Escrituras.

(b) Procura desarrollar alguna actividad en la obra de Dios. Porque los dones se descubren y desarrollan por medio de la actividad, en especial en el servicio en la congregación, pues los dones son para provecho de ella.

¿Cómo procuramos los dones? Primero que nada, pidiéndole a DIOS en oración que nos lo conceda. Santiago 1:5.

Si Anhelamos Que El Espíritu Santo Nos Concedan Un Don, Debe De Ser Con El Motivo Correcto: Glorificar A DIOS Por Medio De Su Uso Para Provecho De La Congregación.

Cualquier otra motivación es puramente egoísta y malvada, si se anhelan para sobresalir delos demás o para obtener privilegios, ciertamente la inmadurez aún está presente en nuestro corazón, como simón el mago. Hechos 8.19.





De hecho, el administrador del don, ha de usarlo no solo para provecho de la iglesia, sino aun y cuando su uso implique menospreciar su propia vida, tiempo, deseos, planes, etc.

¿Cuáles son los mejores dones que se han de anhelar? Muchos creerán que son los más vistosos, como hacer milagros o  sanar enfermos, ahora que sabemos que el uso del don es para otros y no para uno mismo, podemos deducir fácilmente que los mejores dones son aquellos que mejor edifican a la iglesia local en donde nos encontramos, si la amamos nos daremos cuenta de sus carencias y con base en ello es que oraremos por que El Espíritu Santo nos provea de los dones necesarios para suplir esas carencias.


lunes, 17 de diciembre de 2018

El Evangelio De Juan 105: La Vid Verdadera Promesa De Vida. Juan 15:7-11.


La semana pasada comenzamos a escudriñar el capítulo 15 de este maravilloso evangelio, en los primeros versículos de este capítulo encontramos una parábola en la cual El Señor Jesucristo dicta el séptimo y último Yo Soy de este libro: Yo Soy la vid verdadera.

El contexto del capítulo ya lo sabemos, apenas hace unos minutos atrás que el Señor tomó la ultima cena y estableció el comer el pan y el tomar el vino, que es el fruto de la vid, como sacramento memorial de su sacrificio, también recordemos que acababa de darles una serie de palabras de consuelo a sus discípulos pues su corazón se vio tremendamente conmovido por diversas situaciones y además, estamos a escasas horas de que comience la pasión y muerte del Señor Jesús.

Pero hay algo más, hay un elemento que el Señor tiene en mente cuando les dicta esta parábola: Judas el traidor que estuvo con ellos, comió con ellos, aprendió con ellos, pero que nunca fue uno de ellos, por ello es que la enseñanza central de esta alegoría es: los que permanecen y dan fruto y los que no permanecen y no pueden dar fruto.

Tomamos el orden del Señor en la aplicación de esta metáfora:

·         Advertencia de muerte a los que no dan fruto.
·         Promesa de vida a los que si dan fruto.

Ese fue el tema central de nuestro sermón de la semana pasada: una advertencia de muerte. Lamentablemente no son pocos los casi cristianos en el mundo.

·         Personas que en algún momento de sus vidas sintieron amor por DIOS, pero no fue una convicción en sus vidas.
·         Personas que anhelaron la salvación de Cristo, pero no su Señorío.
·         Gente que escuchó la verdad, pero que no amó la verdad.
·         Gente que recibió la semilla del evangelio, pero que nunca germinó.
·         Personas que estuvieron en la Vid, pero que nunca permanecieron.

La advertencia a los casi-cristianos es severa, en el verso 6 la encontramos resumida en 5 puntos, los cuales tienen amplio respaldo en otras partes de la Escritura:

A.   Es echado fuera.
B.   Se seca.
C.  Y los recogen.
D.  Los echan en el fuego.
E.   Y arden.

Tengamos cuidado, no hay nada más peligroso para sí mismo que un casi cristiano, pues cree que va en camino al cielo, cuando su fin, es la muerte segunda.

Pero no se queda aquí esta enseñanza, el día de hoy veremos su complemento: la promesa de vida para aquellos que permanecen y dan fruto. ¿Por qué el Señor Jesús contó de esta manera su enseñanza? Recordemos que tenía en mente a Judas el traidor cuando habló de los que no permanecen y a los 11 restantes cuando habló de los que permanecen y dan mucho fruto.

Al igual que la advertencia de muerte, la promesa de vida la encontramos condensada en 5 puntos los cuales los encontramos en los siguientes 5 versículos:

     I.        Oraciones eficaces. 7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Para los que permanecen en Cristo hay una gran promesa de parte del Señor: Vida, vida manifestada en primer lugar en oraciones contestadas.

Ya lo había delineado el Señor momentos antes, dentro de las palabras de consuelo, una de ellas fue 14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.  

Ahora repite y explica el pensamiento de permanecer positivamente en Cristo, esta vez no es el consuelo de saber que a pesar de su ausencia física, sus oraciones seguirán siendo tomadas en cuenta, en esta ocasión Jesús hace una promesa de vida maravillosa.

Nada impulsa más, nada motiva y encamina mejor a un cristiano que tener un vida de oración constantemente contestada, lo aclaramos hace un par de semanas, no se trata de pedir cual niño en juguetería lo que se te antoje, por el contrario, en el momento en que empezamos a permanecer positivamente en Cristo, en el momento en que nuestra vida comienza a perderse en la intimidad de Su presencia, lo que pidamos será conforme al corazón de DIOS.

Este es un buen parámetro para saber si estamos permaneciendo correctamente o solo creemos que lo hacemos, si nuestras oraciones siguen siendo egocéntricas, vanas, repetitivas y para nuestros deleites carnales, simplemente es porque aún no sabemos permanecer en Cristo positivamente, aun nuestra intimidad con Él es superficial.

Solo aquellos que permanecen en Cristo son capaces de efectuar oraciones eficaces. Santiago 5:16.

Es razonable que la persona que permanece en Cristo y en cuyo corazón la Palabra de DIOS abunda, nunca pedirá nada que sea contrario a la voluntad de DIOS, pero aún más, cuando realmente estamos teniendo intimidad con DIOS, hasta las respuestas negativas a nuestras oraciones serán bien recibidas y hasta agradecidas.

Al mismo tiempo, se trata de una gloriosa promesa que se convierte en una realidad todavía más gloriosa en las vidas de todos los verdaderos hijos de Dios, siempre que ellos, por la gracia soberana de Dios, estén verdaderamente a la altura de lo estipulado en la cláusula condicional.

El permanecer en Cristo produce resultados extraordinarios:

·         Oración eficaz (15:7).
·         Llevar mucho fruto (15:8).

   II.        Llevar mucho fruto. 8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

El fruto espiritual que es un adorno de la gracia de DIOS en un cristiano es un reflejo del interior del corazón, ahora un corazón regenerado, nuevo, limpio, y en consecuencia preparado para reflejar los atributos comunicables del Señor, por ello es que El Padre es glorificado, pues es reflejado por aquellos que permanecen en la Vid.

Pero no es glorificado en que demos fruto, sino en que demos mucho fruto, hay personas que creen que un poco basta, son conformistas, que se contentan con no ser como antes eran, pero que aún no han llegado a la plenitud de la estatura de Cristo.

El Señor liga el ser discípulos con el dar mucho fruto, pues una parte vital en ambas situaciones es el dejarse corregir, como discípulos ya lo sabemos, no podemos serlo si solo somos enseñables, para dar mucho fruto es igual, no podemos decir que lo hacemos si solo somos enseñables, si únicamente somos oidores de la Palabra pero no hacedores, y que mejor manera de ser hacedores que dejándonos corregir por DIOS por medio de su Palabra.




No podemos estar gozosos si solo es algo de fruto, eso no basta, no estamos diseñados para dar a cuentagotas, con la vida de Cristo en nuestro interior estamos capacitados para hacer más, mucho más, lamentablemente la mayoría se conforma con dar ocasionalmente fruto.

El permanecer en Cristo produce resultados asombrosos:

·         Oración eficaz (15:7).
·         Llevar mucho fruto (15:8).
·         Amor. (15:9).

  III.        Amor. 9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.

Yo los he amado, dice Jesús. El mejor comentario acerca de esto es 13:1 Como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.


En esta noche sagrada, la más sagrada de todas, el Señor recuerda todas sus experiencias con los discípulos desde el día en que los escogió para el discipulado, y luego una vez más les recuerda, que al igual que el amor del Padre, no nació en el tiempo, se generó desde la eternidad pasada, por eso lo dice en tiempo pretérito.

Desde antes que el mundo se fundara Cristo, junto al Padre y al Espíritu Santo, nos han amado, es lo que significa con amor eterno te he amado.

Este amor, además, era puro, total, profundo, personal, inteligente, duradero; por ello, en todos estos aspectos era exactamente como el amor del Padre por el Hijo.

El amor de Cristo por los discípulos es muy valioso, porque es como el amor del Padre por el Hijo, y es precisamente por este motivo que Jesús nos insiste ardientemente en permanecer en él, para poder compartir ese maravilloso, eterno e incondicional amor.

Nunca vamos a poder amar a la manera que DIOS nos lo pida, como un verdadero cristiano, que ama a sus amigos y enemigos, que ora por los que lo insultan, que agradece por la vida de los que lo persiguen, que da bendiciones en lugar de maldiciones, si no permanecemos en firmemente en Cristo.

Te has preguntado ¿Por qué te cuenta tanto amar y aceptar a los demás hermanos de la congregación? La respuesta es simple: no estas permaneciendo lo suficiente, no lo haces una habito de vida, o en definitiva nunca lo haces, porque si lo hiciera el amor eterno del padre y del Hijo fluirían por tu ser.

No necesitarías que las personas te dieran motivos para amarlos, por el simple hecho de tener fluyendo en ti el asombroso amor incondicional de DIOS, los amarías, amarías a su iglesia como Cristo  la ama, la cuidarías, cuidarías de cada miembro o no miembro, de cada asistente, congregante, de todos los que te rodean, los cuidarías en amor, pero esto no sucede sencillamente porque no estamos permaneciendo en la Vid que es Cristo.

Cuando aprendamos a permanecer en Cristo constantemente, como un estilo de vida permanente, el resultado será asombroso: un amor desbordante, inmenso, eterno e incondicional por todos, en especial por los de la familia de la Fe.

El permanecer en Cristo produce resultados maravillosos:

·         Oración eficaz (15:7).
·         Llevar mucho fruto (15:8).
·         Amor. (15:9).
·         Obediencia. (15:10).

 IV.        Obediencia. 10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

El creyente que permanece en Cristo está rodeado de lazos de amor, que lo atraen más y más cerca de su Salvador, esto tiene 2 implicaciones:

a.   Como bien sabemos el amor de él siempre es primero.1ª Juan. 4:19. Ahora comienza a actuar nuestro amor. ¿Cómo se manifiesta?

b.   Mostramos nuestro amor al guardar sus preceptos. Juan 14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Jamás el amor de DIOS en nosotros traerá anarquía espiritual, hay muchos que creen que con amar a DIOS  es suficiente y dejan de lado sus mandatos, son los muy conocidos antinomianistas o que van en contra de la ley.

Ni Cristo, ni Pablo promueven la ley como medio de salvación, la salvación siempre es por gracia por medio de la fe, pero la evidencia el fruto visible de que hemos sido rescatados de nuestra vana manera de vivir es que obedecemos ahora por amor la ley moral de DIOS.

Lo obediencia a los preceptos morales y espirituales encontrados en la Escritura es solo la consecuencia de lo que sucedió en nuestro interior: la regeneración, pero nunca lo podremos llevar a cabo sin dos elementos básicos:

·         Renovación de la mente.
·         Permanecer en Cristo.

La prueba irrefutable de que nuestra mente se va renovando y de que estamos permaneciendo en Cristo día a día, momento a momento es la obediencia a DIOS por medio de la obediencia a Su palabra.

Pero no es todo, el Señor además dice así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

Jesús no solo lo dice para que sigamos su ejemplo, lo dice para que nos demos cuenta de que él lo sabe hacer, lo hizo hace 2000 años y lo volverá a hacer por medio de todos aquellos que descansen en él, todos los que permanecemos pegados a él como los pámpanos a la Vid tenemos la garantía, porque ya lo ha hecho antes, de que Cristo en nosotros lo hará de nuevo, solo hace falta renovar la mente para poder expresarlo.

De hecho no es la única ocasión, tan solo en este evangelio, en que vemos la perfecta obediencia de Cristo al Padre por amor: Juan 8:29; 10:17, 18; 12:49, 50; 14:31; 17:4.

El sacrificio voluntario del Hijo en la terrible muerte de cruz es sin duda la manifestación más gloriosa de esta obediencia.

El permanecer en Cristo produce resultados estupendos:

·         Oración eficaz (15:7).
·         Llevar mucho fruto (15:8).
·         Amor. (15:9).
·         Obediencia. (15:10).
·         Plenitud de gozo (15:11).

   V.        Plenitud de Gozo. 11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.

Estas palabras, desde el inicio en el verso1, hasta el verso 10, en las cuales el Señor ha exhortado a sus discípulos a permanecer en Él y así producir mucho fruto, obtendrán la bendición de la oración contestada y permanecerán por siempre en su amor, Jesús las ha pronunciado a fin de que el gozo de él pueda estar o pueda permanecer permanentemente en ellos.

Él es claro al decir mi gozo, no la clase de felicidad o placer que promete el mundo, tal como sucede con Su paz eterna, el Gozo de Cristo en nosotros es la fuerza para llegar hasta el final, para seguir firmes venga lo que venga, ha no desviarnos ni a izquierda ni a derecha, sino a poder andar por el camino angosto y entrar por la puerta estrecha. Mateo 7:14.

Así como la paz de Cristo es espiritual así también el gozo que Él imparte de forma viva a todos los que permanecen en él, es un gozo espiritual eterno e interminable. Jesús quiere ver este deleite íntimo, este gozo incomparable en el corazón de sus discípulos, de los 11 ese día que lo dijo, y de todos los demás que años después hemos escuchado Su Promesa de Vida.

Ese día en especial más que otras veces, los 11necesitaban con urgencia el gozo eterno de Cristo, la fuerza para continuar, no olvidemos el contexto anterior inmediato, la fuerte desilusión, si ellos no hubiesen tenido el gozo, la fuerza interna de parte de Cristo para continuar, no solo como Pedro hubieran negado al Señor, sino que nunca más habrían recobrado el camino correcto.

Al igual que los 11 hace más de 2000 años, los que somos sus discípulos en la actualidad, en este mundo de tinieblas y maldad, necesitamos ese gozo, esa fuerza, esa motivación para seguir caminando con Cristo, de lo contrario, si lo tratamos de hacer por nuestra cuenta, en nuestras fuerzas, sin permanecer, nos sucederá lo mismo que a Judas el traidor, que no pudo dar marcha atrás a su mal camino.
 
Pedro debió estar muy atento a las palabras de Jesús en ese instante, pues décadas después en su primera carta escribió al respecto con toda sabiduría. 1ª Pedro 1:6-8
  
Conclusiones.

Después de dar una advertencia de muerte para aquellos que como Judas, no permanecen en la Vid, el Señor consuelo nuestros corazones dándonos ahora el complemento de la enseñanza central de la alegoría de la Vid: la promesa de vida para aquellos que si permanecen en Cristo:


     I.        Oración eficaz (15:7).
   II.        Llevar mucho fruto (15:8).
  III.        Amor. (15:9).
 IV.        Obediencia. (15:10).
   V.        Plenitud de gozo (15:11).

Un Dios Santo 11: Contender con Dios Parte 1. Habacuc 1:2-4.

La máxima expresión de la ira y la justicia de Dios se pueden ver en la cruz del calvario, es ahí donde la justicia santa de Dios se hace ...